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Gremio de agricultores oficializó críticas a alcalde de Alto Biobío por desconocer títulos de propiedad de familia Wild

“Consideramos que es de la máxima gravedad desconocer la institucionalidad chilena en esta materia. Igualmente, el que intente justificar la serie de delitos cometidos contra la propiedad y las personas, como son la usurpación violenta, robos reiterados, tala de árboles, amenazas, disparos, destrucción de la mueblería y ataques a Carabineros”, consigna parte del documento firmado por el presidente de la Sociedad Agrícola de Biobío A.G., José Miguel Stegmeier.


 Por Prensa La Tribuna

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La postura asumida por el alcalde de Alto Biobío, Nivaldo Piñaleo, en relación a legitimar la toma del fundo San Miguel y con ello desconocer los títulos de propiedad pertenecientes a la familia Wild, sigue generando reacciones de rechazo por parte del gremio de agricultores de la provincia de Biobío.

De hecho, las críticas formuladas al jefe comunal por parte de la Sociedad Agrícola de Biobío A.G. (Socabio) a fines de junio, fueron oficializadas a través de una carta firmada por su presidente José Miguel Stegmeier. Dicho documento fue enviado el sábado 9 de julio al edil de la comuna cordillerana.

En la primera parte de la carta, se consigna que “es de la máxima gravedad desconocer la institucionalidad chilena en esta materia. Igualmente, el que intente justificar la serie de delitos cometidos contra la propiedad y las personas, como son la usurpación violenta, robos reiterados, tala de árboles, amenazas, disparos, destrucción de la mueblería y ataques a Carabineros”.

Asimismo, se deja establecido que “el alevoso atentado incendiario que resultó en la destrucción total de la vivienda familiar del matrimonio de Otto y Verena Wild, argumentando que se trata de una ‘compra fraudulenta’, es también muy grave. El pretender relativizar estos delitos, desconociendo el valor y legitimidad del estado de derecho, es una actitud muy contradictoria respecto de su propia condición de alcalde, la cual se constituye desde las leyes de nuestra República, amparadas precisamente por ese estado de derecho que usted descalifica”.

DETALLES DEL DOCUMENTO

En su desarrollo, la carta entregada al alcalde Nivaldo Piñaleo rechaza cada una de las declaraciones del edil en relación al fundo San Miguel, argumentando que afirmaciones tales como que Otto Wild “compró el fundo San Miguel sabiendo que el negocio era un fraude”, que “cuando llegó a Chile y miró al sur, estaba con pehuenche, o que “hay una escritura ancestral y él compró sobre eso” son completamente falsas.

De acuerdo a los antecedentes aportados por José Miguel Stegmeier, “el predio, desde que se tiene registro ya por más de 100 años, se ha denominado ‘San Miguel de Callaqui’ y nunca ‘Fundo Callaqui’ como afirma el alcalde. Fue adquirido regularmente y ha sido poseído y trabajado en forma pública y pacífica por la familia Wild desde el año 1977, sin haber existido jamás alguna disputa sobre su dominio, posesión, tenencia o deslindes y sin superposición alguna con títulos de merced, o de propiedad indígena, o con la ocupación o uso de facto por alguna comunidad o grupo indígena”.

El dirigente gremial enfatizó que “el predio ha sido legítimamente adquirido y trabajado por sus distintos propietarios por más de un siglo, y se basa en instrumentos públicos que están a disposición de cualquier interesado en conocer la verdad y autenticidad de estos documentos”.

Para argumentar lo anterior, Stegmeier enumeró el historial del predio, precisando que “fue propiedad de José Miguel Brito y Lucrecia Rioseco, quienes fallecieron respectivamente en 1896 y 1887. La posesión efectiva se inscribió a favor de sus hijos Carmela y Alberto Brito Rioseco a fojas 157 del registro de propiedad del CBR de Los Ángeles de 1921, quienes vendieron el predio al antiguo arrendatario don José del Carmen Solar y 3 de sus hijos en 1937. Por sucesivas compras a su padre y hermanos, José del Carmen Segundo Solar Reyes quedó dueño de todo el predio en 1944. En el año 1971 la Corporación de Reforma Agraria (CORA) expropió parte del predio, la parte devuelta al propietario fue la que la familia Wild compró en 1977, 800 hectáreas mayormente montañosas, equivalentes a menos de 40 hectáreas de riego básico”.

De manera directa, el documento emplazó al alcalde Nivaldo Piñaleo, consignando que “usted invoca la existencia de una ‘escritura ancestral’ para intentar legitimar la usurpación del predio. Lo emplazamos a que la exhiba, pues hasta ahora nadie conoce título semejante”.

Finalmente, el documento señala que desde su posición como máxima autoridad de Alto Biobío, el alcalde Piñaleo “no ha demostrado ninguna empatía con la familia Wild, ya que no sólo los ofende con sus dichos, sino que además, no les ha prestado ningún tipo de apoyo o ayuda solidaria tras los trágicos hechos que han sufrido; y para intentar legitimar los graves delitos cometidos contra los integrantes de esa familia, que ya por décadas han vivido y sido ciudadanos de su comuna, menosprecia la institucionalidad chilena, pero sin embargo, la considera válida para ejercer como primera autoridad de una comuna del territorio chileno”.

Diario La Tribuna intentó comunicarse con el alcalde Nivaldo Piñaleo para conocer sus impresiones en torno a la carta de la Socabio. Sin embargo, desde el municipio se indicó que el edil no contaba con posibilidad de conexión, debido a que se encontraba en la zona interior de Alto Biobío a raíz de las intensas nevazones ocurridas el fin de semana.


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