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Los Ángeles

Historias de Biobío: El primer nombre de la población Kennedy

Antes que ese tradicional barrio de Los Ángeles se conociera con su actual denominación, fue bautizado con el nombre de un importante arquitecto.


 Por Juvenal Rivera

10-1, Población Kennedy, Historias de Biobío

Alberto Risopatrón, nacido en 1896, fue uno de los arquitectos más importantes del país en la primera mitad del siglo pasado.

Formado en la Universidad Católica de Chile, llegó a ser decano de la carrera de arquitectura en esa casa de estudios superiores. También fue el primer presidente del Colegio de Arquitectos.

Entre sus trabajos más destacados, sin lugar a dudas que el más importante de todos es el tradicional casino de juegos de Viña del Mar, erigido en 1931.

¿Usted se debe preguntar a cuento de qué tanto preámbulo? ¿Qué tiene que ver este destacado hombre público con esta sección de historia local?

Fíjese que una de las poblaciones más tradicionales de Los Ángeles, con más de medio siglo de existencia, llevaba ese nombre:

“Alberto Risopatrón”.

De hecho, en los diarios de esos años se habla de ese conjunto de viviendas y de los problemas por la falta de iluminación en calle Colo Colo desde el estadio hasta el acceso a la población.

¿Cuál es el lugar aludido? Ni más ni menos que la población Kennedy. De hecho, solo unos pocos recuerdan ese antecedente de la época fundacional de este tradicional barrio de la capital de la provincia de Biobío.

Hay que tomar en cuenta que esas construcciones fueron parte del monumental esfuerzo en esa época para hacer frente a las devastadoras consecuencias del terremoto en mayo de 1960, situación que se sumó al creciente aumento de la población en la ciudad por la migración masiva desde los campos en los años precedentes.

Sus beneficiarios fueron familias pobres que perdieron sus casas y sus bienes y debieron habitar en albergues temporales.

Se empleó un terreno municipal situado a continuación del estadio municipal y antes del polígono de tiro del destacamento Andino (en 1975 se construyó ahí una población que ahora se conoce como El Polígono).

Y cuando se entregó, fue bautizada como Alberto Risopatrón, por su rol en la materialización de ese proyecto habitacional. ¿De qué forma lo hizo?

Ocurrido el terremoto del 60, se formó la llamada Fundación para la Vivienda, entidad que se abocó a la tarea de levantar viviendas en las ciudades golpeadas por ese cataclismo. Uno de los lugares escogidos para ese fin fue Los Ángeles. Quien presidía dicha fundación era – ¡redoble de tambores! – Alberto Risopatrón Barredo.

Por cierto, su labor profesional y el rol en la consolidación del Colegio de Arquitectos le han sido reconocidos por sus propios pares. De hecho, el gremio entrega anualmente un premio con su nombre a quien se destaque por su aporte a la consolidación de la profesión.

Sin embargo, todo cambió de un plumazo a fines de 1963. ¿Por qué? El viernes 22 de noviembre de ese año, en un lugar muy lejano ocurrió un hecho que cambió la historia de la humanidad. Para ser más específicos, en la ciudad de Dallas, fue asesinado a tiros el presidente norteamericano John Kennedy. Gracias a la fuerza que ya tenían los medios de comunicación de ese tiempo, especialmente la radio, el impacto de su muerte fue mundial. Impacto que repercutió en una pequeña ciudad del sur de Chile llamada Los Ángeles.

Un par de meses de ocurrido ese crimen, en una decisión conjunta de las autoridades y los vecinos, la población “Alberto Risopatrón” pasó a llamarse población John Kennedy, como una forma de agradecer también el aporte de ese gobierno a la reconstrucción nacional.

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