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Los Ángeles

Carabineros de Biobío celebra su 93 aniversario de forma austera y sin actos públicos

Los líderes de la institución en la provincia rindieron homenaje a los funcionarios que integran sus filas y reiteraron su compromiso con la comunidad en estos momentos de crisis sanitaria


 Por La Tribuna

carabineros

“Han sido tiempos difíciles para todas las instituciones y Carabineros no está ajeno a ello”, reconoce el coronel Luis Rozas, quien asumió hace casi dos meses al mando de la Prefectura Biobío, repartición que cuenta con 40 destacamentos y 1038 funcionarios.

Primero el estallido social, y ahora la presencia del Covid-19 en territorio nacional, han hecho que las tareas varíen, pero el espíritu de la policía uniformada siempre es estar a disposición de la gente, recalcó Rozas.

Es así como este año, el aniversario de una de las instituciones más antiguas del país se conmemoró sin mayores celebraciones, y solo se efectúo el tradicional izamiento de la bandera, ya que los esfuerzos deben concentrarse en lo más relevante.

“Quisiera destacar el sentido humano de los Carabineros, entender que detrás de su uniforme se esconde un ser humano como cualquiera, que vive, que sueña, que ama, que vibra, con las cosas que le pasan a cualquier ser humano que tiene familia, que tiene seres queridos, y que se preocupa por la vida. Ese perfil muchas veces es olvidado por las personas”, enfatizó el coronel Rozas.

TESTIMONIALES

Diario La Tribuna conversó con algunos funcionarios de la institución que cumplen función en distintas comunas de la provincia, quienes dicen sentirse orgullosos de pertenecer a Carabineros y valoran el poder cumplir con su vocación de servicio.

Sargento Primero Richard Cares León, Jefe de Patrulla de Atención Comunitaria Indígena (PACI) Alto Biobío:

“Aquí realizamos un trabajo sociopolicial, gestionamos ayuda social para las familias y especialmente para los niños de este territorio, coordinamos mesas de trabajo paras solucionar conflictos en las comunidades indígenas y nos mantenemos atentos a sus requerimientos, que principalmente se traducen en temas como transporte público, caminos, falta de agua, entre otros. Me gusta ser carabinero porque me permite desarrollar la vocación de ayudar y entregar confianza y contención oportunamente a todas las personas, sin diferencias”.

Carabinera Javiera Chandía Espinoza, integrante de la sección montada de la Primera Comisaría de Los Ángeles:

“Nuestra sección cumple un rol importante porque nos permite llegar a lugares donde otros medios mecánicos no pueden hacerlo. Desde pequeña admiré la labor de los carabineros, por lo que ahora que soy parte de la institución, me siento plenamente integrada y además parte de los desafíos que enfrenta la institución en el día a día. Si a eso le sumamos el hecho de que mi familia siempre ha estado ligada al mundo del rodeo, por ende, los caballos son una de mis grandes pasiones, puedo decir hoy con certeza que estoy cumpliendo mi sueño”.

Cabo Primero Francisco Ruiz Angulo, especialista en Montaña de Dotación de la Tenencia Fronteriza Antuco:

“Uno de los roles fundamentales que tiene Carabineros es la solidaridad social. Aquí nos toca realizar búsqueda, rastreo y rescate de personas que sufren algún tipo de emergencia por extravío o debido a las condiciones climáticas, encontrándonos como personal de fronteras capacitados para trabajar en las más extremas condiciones en el sector cordillerano. El gran orgullo que siento es que mi padre es Suboficial Mayor de Carabineros y desde pequeño me inculcó valores como la disciplina, el respeto, la entrega, la honestidad”.

Sargento Primera Marcela Fernández Inostroza, quien trabaja en la Central de Comunicaciones de la Provincia de Biobío:

“Me siento identificada con la labor que se desarrolla en la Cenco, la perspicacia que hay que tener como ser humano para reconocer voces de los colegas, conocer los sectores de la ciudad, es un puesto donde siento que puedo aportar. Tratamos de que la atención del nivel 133 sea la más expedita, que la información que las personas que llaman entregan sea la más clara y precisa, para que así con prontitud los dispositivos estén en el lugar y se puedan ir verificando los procedimientos de manera oportuna. Estoy feliz de ser carabinera. Yo tenía el referente de mi padre porque él y toda su familia eran de la institución, y cuando estuve próxima a salir de la enseñanza media, siempre hubo esa conexión, ese llamado a yo vestir el uniforme, y no me arrepiento”.

Cabo Segundo Alberto Rivera Altamirano, dotación de Tenencia Quilaco:

“Desde septiembre del año pasado formo parte de la patrulla bicicletas. Nuestro patrullaje ha sido muy aceptado por la comunidad no solo por el contacto que uno tiene con las personas, sino porque puede generar respuestas rápidas a través de este medio de transporte. Postulé hace cinco años a Carabineros y a la fecha de hoy realmente no me arrepiento de lo que estoy haciendo. Me siento feliz, orgulloso realizando esta labor, que tiene muchos altos y bajos, pero eso mismo hace que en el día a día uno pueda entregar lo mejor de sí”.

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