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Jóvenes columnistas

El poder de ser

Joaquín Ponce Garrido [email protected]


 Por La Tribuna

19-12-2016_21-06-24JOAQUINPONCE
  • ¿Eres algo que pasará o algo que perdurará?

 “Ser alguien”: La visualización principal a la que un gran número de habitantes de este planeta aspira lograr, pero el obstáculo más grande para llegar al famoso “Ser Alguien” es la pequeña pero frustrante incógnita de “¿Quién soy?”

Nos damos cuenta que los humanos somos seres capaces de desarrollar muchas tareas durante el día a día de dos maneras: eficiente o deficiente. Los factores que afectan el rendimiento pueden ser muchos, la energía, la concentración, el interés, el entusiasmo, etcétera. Nos damos cuenta de que muchos no tenemos idea de a que venimos a este mundo; ¿Trabajar? hay que hacerlo. ¿Pasarlo bien? todos queremos. ¿Ayudar a otros? en lo posible. ¿Escribir artículos en un diario? coincidencia. ¿Empanadas? Dos por favor.

¿En qué somos buenos? “Yo no sé hacer nada, me gusta dormir y carretear, es lo único que sé hacer bien” – Lamentablemente; Un amigo. Algo está claro aquí; Todos somos buenos pasándolo bien, al fin y al cabo, nacemos aprendiendo la habilidad de reír y dormir. Durante la niñez empieza el proceso de elección de quienes serán tus pares o amigos con los que pasarás el tiempo y te relacionarás, estos pares deben ser lo más cercano a tu forma de pensar, de otra forma, chao pescao. En la segunda fase de amistad, tienes que ser del grupo o no serlo. Hay dos opciones; te adecúas al grupo y te dedicas a hacer lo que ellos hacen, o bien, ser como Dios te mandó a ser: Diferente. Ser diferente significa que nacemos con diferentes opciones y oportunidades, el problema de estas oportunidades es ¿Las aprovechamos? El típico caso: te gusta una mina y le quieres preguntar si después del colegio o la pega te apaña a tomar algo o cualquier tipo de actividad joteable. Tienes la oportunidad de saber el resultado de esta pregunta que sería un glorioso “si” o un decepcionante “no”. Tenemos dos respuestas, la buena y la mala. Ahora, ¿cuál es la peor respuesta? obviamente no es el “SI” porque nadie quiere ser rechazado a menos que seas un masoquista. Pues para tu sorpresa; no, no es el “no”. Entonces, ¿cuál es la peor? Pues la peor respuesta es ninguna y con esto no quiero decir que la peor respuesta no existe, al contrario, existe, y es no hacer la pregunta y recibir ninguna respuesta. Si la mina te dijo “si”; bacán! Si la mina te dijo “NO” que lata. Pero si nunca te diste el valor de intentarlo y nunca supiste la respuesta; esa es la peor opción, no intentar. ¿Por qué no intentamos?

A un joven le gusta mucho tocar la guitarra. El joven será uno de los mejores compositores de música folclórica de Chile. El joven partirá hacia una gira regional donde dará a conocer su talento y su pasión por la música. El joven será nominado a los premios Grammy por mejor artista latinoamericano, el joven es feliz haciendo lo que hace, el joven descubrió su pasión. Sólo hay un pequeño problema; el joven no lo sabe. No lo sabe, ¿porque no lo sabe? Porque actualmente dice que no le llama la atención. El joven prefiere hacer otras actividades como salir con amigos y mirar memes en Facebook.

En cierto momento de nuestras vidas llega un fatídico día por el que todos debemos pasar y que nadie quiere que llegue. Un día de pérdida y desgracia que todos los niños lamentan y lloran. Creo que ya saben a lo que me refiero. Sí, el día en que te sirven el devastador brócoli. La terrible sensación de un vegetal que es dulce, pero a la vez ácido, crujiente y con cabeza de Freddy Turbina. El sólo mirarlo te dan ganas de lanzarlo por la ventana y tirarle una molotov. Y ahí es cuando viene la jefa con su frase célebre “¿Cómo sabes que no te gusta si no lo has probado?” pues tiene razón, no fue fácil intentarlo, menos digerirlo, el resultado fue inesperado. Tal vez no me crean, pero puedo decir que actualmente, el brócoli; es una de mis ensaladas favoritas (con mayo queda un manjar). Al igual que un vegetal tiene la potencialidad de ser bueno o malo dentro de tu boca; un instrumento tiene la potencialidad de sonar bien o mal en tus manos.

Todos decimos en algún momento “Quiero hacer esto” ¿Por qué no lo hacemos? Hay una gran diferencia entre “pasar el tiempo” y “usar el tiempo”. Su nombre lo indica; en una el tiempo pasa. Por ejemplo, al mirar memes en Facebook o al sintonizar la Cámara de diputados, no ocurre nada, la tierra sigue igual, tú sigues igual, tu familia sigue igual, las leyes siguen iguales, etcétera. Usar el tiempo, es hacer algo que perdure. Si tocas una melodía en una guitarra, no se te olvidará nunca, si dedicas 5 minutos a leer algo que te guste, tendrás algo que pensar, algo que crear, algo que quieras hacer, algo que puedes hacer. Ese algo es lo que debes hacer, ese algo es el poder ser. Ahora elige:

¿Eres algo que pasará o algo que perdurará?

Joaquín Ponce Garrido

[email protected]

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