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Finde

La verdadera historia detrás de las casas gemelas de la avenida 21 de Mayo

Ahora, las casas gemelas de la avenida 21 de Mayo – que por años fueron conocidas como las casas embrujadas por su lúgubre aspecto – ahora lucen completamente remozadas.


 Por Juvenal Rivera

casas gemelas

Debió ser por su porte imponente y descuidado aspecto lo que, por años, dio origen a todo tipo de conjeturas en torno a la existencia de espíritus o almas en pena que vagaban sin rumbo por aquella edificación.

Es que el mito urbano le otorgó la categoría de “casas embrujadas” a las viviendas gemelas situadas en el costado norponiente de la avenida 21 de Mayo con el pasaje Guillón, a unos pasos de la laguna Esmeralda, justo frente a la Universidad Inacap, en lo que otrora fue la bullente estación de ferrocarriles de Los Ángeles.

Más de alguien rehusó pasar por el frente de esas edificaciones en las noches de lluvia o sin luna por el tétrico aspecto de las casas. Sin embargo, Romualdo Ponce, que vivió más de 30 años en una de esas casas, se encarga de desmitificar cualquier sugerencia en ese sentido: “Nunca vi nada, eran puras mentiras”, comenta entre risas.

Él llegó ahí a mediados de los años 50 cuando su padre, Aurelio Ponce, compró las propiedades a Carlos Guillón, un descendiente de franceses que vivió hace más de 100 años en la ciudad, donde tuvo negocios que fueron desde la construcción hasta la dirección del diario “El Siglo”, uno de los más influyentes de su tiempo. Su apellido otorga el nombre al estrecho pasaje contiguo que se caracteriza por el singular conjunto de viviendas de material, de un piso.

De acuerdo a la reseña elaborada por el prestigioso arquitecto Osvaldo Cáceres, las casas gemelas y las del pasaje Guillón datan de 1927, en una de las épocas de mayor actividad comercial del recinto Estación. Fueron construidas por orden de Luis Neumann Rolack, quien justo tres años antes (1924) se había hecho cargo del negocio de su padre, Luis Neumann Klaas, que fue parte de las familias alemanas que se avecindaron en Los Ángeles hacia 1858.

Este último se inició con una barraca en 1882 con un capital de mil pesos. Luego de comprar maquinaria directamente en Alemania, derivó en una muy reconocida fábrica de muebles, puertas y galerías que competía con prestigiosas marcas del resto del país. Dicha fábrica ocupaba media manzana, desde la avenida 21 de Mayo hasta calle Colo Colo pasando por calle Urenda (en una sección de ese terreno ahora está la concesionaria de la marca Peugeot, en manos de la familia Venthur).

Romualdo Ponce, que ahora frisa los 80 años de edad, detalla algunos aspectos de las casas gemelas que solo se pueden conocer cuando se recorren por dentro: cuentan con un subterráneo, primer y segundo piso, además de un altillo (que nunca se terminó pero que se usó como fábrica de camisas) y una claraboya en uno de los dormitorios.

En ambas se usó una técnica de construcción conocida como “tabique yanqui” en que los muros eran gruesos postes de roble que se tapiaban a lo largo con palos pequeños y se rellenaban con barro por dentro y por fuera. Después, todo se cubría con cal y yeso. Los materiales fueron traídos desde Francia, excepto la madera.

Lo cierto es que esa técnica permitió que las casas gemelas soportaran tres violentos terremotos (1939, 1960 y 2010) sin sufrir mayores percances ni contratiempos.

Sin embargo, en la década de los ’80, todo empezó a cambiar. Ponce se fue a vivir al campo para hacerse cargo del fundo familiar, razón por la cual entregó las casas en arriendo. Así, pasó por varios ocupantes, entre los cuales se contaba un ciudadano suizo que elaboraba cecinas y chucrut en el primer piso.

Alguna vez analizó seriamente la posibilidad de reparar las propiedades pero los altos costos frenaban su ejecución. También negoció la venta de ambas casas a la municipalidad, siempre en la perspectiva que recuperaran el esplendor de antaño. Sin embargo, esas tratativas no prosperaron. Al cabo, las vendió hace un par de años a un inversionista que efectuó un completo trabajo de reposición.

Ahora, las casas gemelas de la avenida 21 de Mayo – que por años fueron conocidas como las casas embrujadas por su lúgubre aspecto –lucen completamente remozadas. De hecho, el nuevo propietario las arrendó un tiempo al Instituto Profesional “Virginio Gómez”. Sin embargo, ahora se está en la búsqueda de un nuevo arrendatario.

“Cuando paso por ese lugar, las he ido a ver y se ven bien, muy bonitas”, remata Romualdo Ponce.

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