Educación

Seguridad, infraestructura y violencia escolar: los desafíos que heredará el SLEP Los Copihues

A cinco meses de asumir la administración de 94 establecimientos educacionales de Los Ángeles, Cabrero y Yumbel, el futuro sostenedor de la educación pública enfrenta un escenario marcado por robos, problemas de infraestructura y crecientes desafíos de convivencia escolar, materias que identifica como prioritarias para el inicio de su gestión.

Seguridad, infraestructura y violencia escolar: los desafíos que heredará el SLEP Los Copihues, La Tribuna
Seguridad, infraestructura y violencia escolar: los desafíos que heredará el SLEP Los Copihues / FUENTE: La Tribuna

A partir del 1 de enero de 2027, el Servicio Local de Educación Pública (SLEP) Los Copihues asumirá la administración de 94 establecimientos educacionales de Los Ángeles, Cabrero y Yumbel. Lo hará en un contexto marcado por problemas de seguridad, necesidades de infraestructura y un aumento de los conflictos de convivencia escolar, tres desafíos que aparecen entre las principales preocupaciones de las comunidades educativas.

El nuevo sostenedor deberá responder a una realidad diversa, que contempla establecimientos urbanos y rurales, escuelas ubicadas en sectores con alta vulnerabilidad social y recintos que requieren mejoras estructurales. Todo esto, frente a comunidades educativas que esperan respuestas concretas a problemáticas que durante años han afectado el funcionamiento y desarrollo de los establecimientos.

HECHOS QUE DESATAN PREOCUPACIÓN

Durante 2026, la seguridad volvió a instalarse como una de las principales inquietudes de las comunidades educativas locales. Los reiterados robos que afectaron a establecimientos como el Jardín Infantil "Mi Gran Mundo" y la Escuela "La Perla", que en conjunto acumulan 12 hechos delictuales durante los últimos siete meses, dejaron en evidencia las dificultades que enfrentan algunos recintos para resguardar sus dependencias y garantizar la continuidad de sus servicios educativos.

En el caso de "Mi Gran Mundo", el establecimiento sufrió cinco robos en apenas quince días. Los hechos provocaron daños en la infraestructura y la pérdida de materiales esenciales para su funcionamiento, afectando directamente la atención de niños y niñas.

La presidenta de la Asociación de Funcionarios VTF de Los Ángeles (AFUVLA), Mariluz Maldonado, explica que este tipo de delitos no solo representa una pérdida económica, sino que también impacta el servicio educativo que reciben las familias.

"El hecho de que entren a los establecimientos no solamente provoca un daño a la infraestructura, sino que también afecta directamente el servicio que se entrega a nuestros niños y niñas", señala.

La situación adquiere especial relevancia considerando que muchos jardines infantiles cumplen un rol fundamental para familias trabajadoras que dependen de la continuidad del servicio.

"Estos jardines tienen extensión horaria y una matrícula importante. Cuando un establecimiento no puede recibir a los niños, se deja a muchas madres trabajadoras a la deriva porque no cuentan con redes de apoyo", advierte Maldonado.

CONVIVENCIA ESCOLAR BAJO PRESIÓN

La seguridad no solo está relacionada con la protección física de los establecimientos. Durante los últimos años, el deterioro de la convivencia escolar se ha transformado en uno de los principales desafíos para las comunidades educativas.

De acuerdo con datos del informe "Caracterización de las medidas de expulsión y cancelación de matrícula (2016-2024)", publicado por la Superintendencia de Educación, la Región del Biobío ocupa actualmente el segundo lugar a nivel nacional en número de expulsiones, al pasar de tres casos en 2016 a 158 en 2024, lo que representa un incremento superior al 5.100%.

La realidad local tampoco ha estado ajena a este fenómeno. Durante 2026, distintos hechos registrados en Los Ángeles, como amenazas entre estudiantes a través de redes sociales y riñas tanto en sectores céntricos como al interior de establecimientos educacionales, reabrieron el debate sobre las herramientas disponibles para prevenir y abordar situaciones de violencia.

EL PAPEL DEL SLEP

En este escenario comenzará su funcionamiento el SLEP Los Copihues, organismo que reemplazará la administración municipal de la educación pública y que tendrá bajo su responsabilidad 59 establecimientos de Los Ángeles, 22 de Cabrero y 13 de Yumbel.

El director ejecutivo del servicio, Óscar Cruces Escobar, asegura que uno de los primeros pasos ha sido conocer directamente la realidad de cada comunidad educativa antes del traspaso definitivo.

"Durante el proceso de instalación una de nuestras principales preocupaciones ha sido recorrer las tres comunas del territorio educativo y conocer la realidad in situ de nuestros 94 establecimientos, con el objeto de contar con un diagnóstico integral que nos permita planificar y tomar decisiones en función de las prioridades o mayores brechas existentes", explica.

Hasta ahora, el equipo del SLEP ha visitado más del 80% de los establecimientos que estarán bajo su administración, reuniéndose con equipos directivos, docentes, asistentes de la educación y representantes gremiales para identificar las principales necesidades.

Cruces sostiene que este proceso permitirá definir prioridades, aunque advierte que muchas de las dificultades actuales son consecuencia de problemas acumulados durante años.

"La comunidad tiene expectativas muy altas y es comprensible. Sin embargo, no podemos solucionar en unos meses problemas que se arrastran por décadas. Lo importante es contar con una planificación seria, establecer prioridades y comenzar a avanzar desde el primer día", señala.

INFRAESTRUCTURA Y SEGURIDAD: BRECHAS POR RESOLVER

Uno de los principales focos del nuevo sostenedor estará puesto en las condiciones físicas de los establecimientos.

Durante el proceso de instalación, la Subdirección de Infraestructura del SLEP realizó levantamientos técnicos para conocer el estado de los recintos, identificando problemas relacionados con sistemas eléctricos, filtraciones, servicios sanitarios, accesibilidad y cierres perimetrales.

En materia de prevención de robos, el director ejecutivo reconoce que existe una situación desigual entre los distintos recintos. Mientras algunos cuentan con cámaras, alarmas u otros sistemas de protección, otros presentan importantes brechas.

Por ello, una de las primeras acciones será evaluar el estado de estos dispositivos y determinar las inversiones necesarias una vez concretado el traspaso.

Además, el SLEP analiza alternativas de apoyo externo de vigilancia durante períodos críticos, especialmente en vacaciones de verano, cuando los establecimientos permanecen cerrados y aumenta el riesgo de delitos.

Sin embargo, Cruces enfatiza que la seguridad no puede depender exclusivamente de medidas tecnológicas.

"Desde mi visión no existe una receta única para solucionar el tema de la seguridad. Cada establecimiento tiene una realidad distinta y solamente puede evaluarse dentro de su contexto territorial. La solución real se construirá cuando la comunidad también se haga parte", afirma.

CONVIVENCIA Y PREVENCIÓN DE LA VIOLENCIA

Junto con la infraestructura, otro de los grandes desafíos será fortalecer la convivencia al interior de las comunidades educativas.

Para el director ejecutivo del SLEP, los efectos de la pandemia modificaron las relaciones dentro de los establecimientos y obligan a reforzar nuevas estrategias para abordar los conflictos.

Respecto de los casos de violencia escolar, explica que el servicio trabajará bajo los protocolos establecidos por la normativa vigente, fortaleciendo su aplicación y entregando apoyo técnico a los equipos educativos.

El objetivo será acompañar a los establecimientos en la prevención y resolución de conflictos, fortaleciendo el trabajo de los encargados de convivencia escolar y entregando herramientas a docentes y asistentes de la educación.

LA EXPECTATIVA DE LOS GREMIOS

Desde el mundo educativo, la llegada del SLEP Los Copihues genera expectativas respecto a la capacidad del nuevo sostenedor para responder a problemas acumulados durante años.

La presidenta del Colegio de Profesores de Los Ángeles, Ivonne Moya, destaca que uno de los principales desafíos será avanzar en convivencia escolar y fortalecer las herramientas disponibles para enfrentar los conflictos.

Moya también valora que el proceso de instalación haya considerado reuniones con distintos actores educativos, aunque plantea que el desafío será mantener una presencia permanente en terreno.

Una expectativa similar tiene Mariluz Maldonado, quien destaca la labor desarrollada hasta ahora por el equipo del SLEP en los establecimientos infantiles de Los Ángeles y la importancia de conocer directamente la realidad de cada comunidad educativa.

UN DESAFÍO INMINENTE

El nuevo organismo asumirá la responsabilidad de más de 20 mil estudiantes y cerca de cuatro mil funcionarios, con el desafío de mejorar las condiciones de los establecimientos, fortalecer la convivencia y responder a comunidades educativas que esperan soluciones.

Desde enero de 2027, el SLEP Los Copihues deberá hacerse cargo de una red de 94 establecimientos en los que la seguridad, la infraestructura y la convivencia escolar aparecen como desafíos prioritarios. La expectativa de las comunidades educativas será que el nuevo modelo de administración no solo diagnostique estas brechas, sino que avance progresivamente en soluciones concretas para mejorar las condiciones de aprendizaje y desarrollo de miles de estudiantes del territorio.




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