Editorial

Reciclaje de verdad

reciclar, verde, tierra, Pixabay
reciclar, verde, tierra / FUENTE: Pixabay

Estamos ad portas de iniciar uno de los mayores cambios culturales en materia de reciclaje en nuestro país. Desde fines de año aunque con plena vigencia a partir de enero de 2024, se podrá en marcha la nueva ley sobre reciclaje que trae consigo un cambio profundo respecto a lo que se hace materia de educación ambiental y en cómo se aprovechan los residuos reciclables.

La génesis está en la Ley REP (Responsabilidad Extendida del Productor) que establece un marco para la gestión ambiental de los productos y residuos. Fue promulgada en 2016 y se aplica a una amplia gama de productos, incluyendo electrónicos, baterías, neumáticos, envases y otros productos que pueden generar residuos peligrosos o contaminantes.

Básicamente, la norma establece que los fabricantes, importadores y distribuidores de productos deben hacerse cargo de la gestión ambiental de sus productos y residuos. Esto significa que deben financiar la implementación de sistemas de recolección, reciclaje y disposición final de los productos al final de su vida útil.

El objetivo es promover la economía circular y reducir la cantidad de residuos que se generan en Chile. Al hacer que los productores se hagan responsables de la gestión ambiental de sus productos, se busca incentivar la innovación y el diseño de productos más sostenibles y menos contaminantes.

Llevado a la realidad cotidiana, eso significa que se deberá hacer reciclaje pero de verdad, prácticamente desde los mismos hogares. En un proceso de implementación gradual, cada uno de nosotros deberá separar sus basuras orgánicas de aquellas que se puedan recuperar, como papeles, cartones, vidrios, metales, plásticos y envases tetrapack.

Aunque en las últimas décadas se han hecho intentos para que dicha práctica se instale en los hogares, esta vez la norma pone cuotas de cumplimiento de metas que, al año 12 de su implementación, permita recuperar el 60% cartón para líquidos, 55% metal, 70% papel y cartón, 45% plástico y 65% vidrio. Es decir, quienes sean responsables de la recolección deberán hacer un trabajo efectivo, casa a casa, para lograr dichas metas.

En ese marco, la educación ambiental es esencial para la implementación efectiva de la Ley REP porque permite sensibilizar a la población acerca de la importancia de la gestión ambiental de los residuos y promover prácticas sostenibles en el uso de los productos. Por ejemplo, a través de la educación ambiental se puede enseñar a la población cómo separar y reciclar los residuos de manera correcta, lo que contribuye a la reducción de la cantidad de residuos que llegan a los vertederos y a la disminución de la contaminación ambiental.

Además, la educación ambiental también es importante para concientizar a los productores y distribuidores acerca de la importancia de diseñar y fabricar productos más sostenibles, así como de implementar sistemas de gestión ambiental eficientes y responsables.

Al cabo, la educación ambiental será fundamental para este cambio cultural que se avecina porque ahí pasará el éxito de la implementación de la Ley REP, ya que contribuye a generar conciencia y compromiso por parte de la población y los actores involucrados en la gestión ambiental de los productos y residuos.

Etiquetas:




matomo