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Editorial

Saltos del Laja


 Por Juvenal Rivera Sanhueza

Caramba que ha costado. Los Saltos del Laja son nuestra postal turística por excelencia. Son un elemento icónico dentro de nuestro imaginario que trasciende nuestras fronteras regionales y se instala en el colectivo nacional. Cuántas fotografías se toman a diario con las cascadas como protagonistas centrales. Desde el siglo XIX que se vienen haciendo registros de ese tipo y cada día son más quienes hacen una escala a la vera del camino y se toma una imagen para el recuerdo.

El Salto del Laja debiera ser motivo de legítimo orgullo para la provincia y la región. Sin embargo, aprovechar todo el potencial de ese territorio ha sido tremendamente complejo. ¿Los motivos? Básicamente, la desidia y, por otro lado, la injerencia de tres municipios en ese territorio: Cabrero, Los Ángeles y Yumbel. Ponerlos de acuerdo ha sido una de las tareas particularmente compleja debido a los distintos intereses y motivaciones de cada una.

Ha habido intentos. A mediados de los ’90 se firmó un acuerdo avalado por el intendente de la época, Martín Zilic, para empujar el desarrollo del territorio que, pese a las buenas intenciones, finalmente no prosperó. También lo fue la puesta en funcionamiento del Proyecto de Fomento (Profo) y la declaración de Zona de Interés Turístico (ZOIT) que se renovó hace poco tiempo.

Sin embargo, poco y nada se ha avanzado. Por eso, es importante existiera la voluntad y decisión de articular y poner en marcha de un Plan Maestro – que considera la participación ciudadana-, cuyo propósito es revalorizar uno de nuestros destinos turísticos más importantes.

La propuesta, financiada por CMPC con $148 millones, será ejecutado por la Universidad del Biobío (UBB). Se llevará a cabo en un período de 10 meses y, en principio, habrá encuentros con la comunidad y empresarios turísticos (hotelería, comercio, artesanía, turismo ecológico, etc.). Además, considera un concurso de arquitectura para rescatar las obras emblemáticas de la zona, otorgándole un valor agregado al destino turístico.

Se trata, en definitiva, de ordenar y otorgarle valor a los Saltos del Laja con la premisa – vigente más que nunca – que su desarrollo sea sustentable, es decir, que se resguarde su flora y fauna.

Con la implementación de esta herramienta, además de revalorizar el sector y la comuna, se busca otorgar beneficios a los residentes, especialmente a quienes viven del turismo.

Al cabo, se trata de posicionar a los Saltos del Laja como un destino turístico de categoría mundial y motivo de orgullo para todos los habitantes de la provincia y la región, tal cual como acontece con otros lugares que alcanzaron dicho estatus.

Es de esperar que ahora sí se pueda dar un salto adelante para ese destino turístico y que no sea solo una foto que se toma cuando se va de camino por la carretera. Que sea capaz de ofrecer un turismo de calidad que saque provecho a las potencialidades de nuevo territorio, que respete el medio ambiente y que sea beneficioso para las personas. Estaremos atentos a cómo se desarrolla semejante proceso.


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