lee nuestro papel digital

Editorial

Gas natural


 Por La Tribuna

A principios de este siglo XXI, Los Ángeles fue escenario de un singular conflicto que enfrentó a dos empresas distribuidoras de gas natural. La construcción de un gasoducto que traía este combustible a la región desde suelo argentino abrió las posibilidades de distribuirlo en ciudades como Concepción, Chillán y Los Ángeles.

Sin embargo, fue en nuestra capital provincial donde se produjo una singular disputa comercial entre dos empresas que instalaron sus redes de distribución en varios sectores (como el área céntrica y las villas Galilea, España y Cataluña), conflicto que llegó hasta los tribunales de justicia con mutuas acusaciones de competencia desleal.

Por cierto que el mayor atractivo para dichas compañías no eran los potenciales clientes residenciales en Los Ángeles (un mercado demasiado pequeño, ciertamente), sino que los grandes clientes industriales, como las plantas Iansa o Nestlé, que tornaban viable el negocio.

Todo se terminó cuando hace algunos años fue cortado el gas argentino en la época de invierno, debiendo apelarse al combustible traído en barcos desde Estados Unidos hasta el puerto de Talcahuano para suplir la demanda en la zona.

Sin embargo, la situación de statu quo que venía de hace varios años se puso fin a partir del acuerdo de intercambio energético entre Chile y Argentina, cuyo objetivo es abastecer de gas natural a nuestro país desde el 1 de junio de este año y hasta el 31 de septiembre de 2023.

Durante este periodo, Argentina entregará diariamente 300 mil metros cúbicos de gas a Chile, mediante al Gaseoducto del Pacífico, que abarca la región del Biobío, incluyendo a la ciudad de Los Ángeles.

De esta manera, se asegurará el servicio a los clientes residenciales y en condiciones de precio más ventajosas que en la actualidad, estimándose que la rebaja bordeará el 15%.

El acuerdo considera la posibilidad de importar y exportar electricidad entre Chile y Argentina a través de la línea de transmisión Andes-Cobos (345 kV). Esta línea, según se precisó, ha estado fuera de operación desde el 2017, por lo que a través de la firma de un decreto que emite el Ministerio de Energía, se autoriza nuevamente el intercambio de energía entre los sistemas eléctricos de ambos países.

Así, se producirá un intercambio de energía que las autoridades del sector consideran como de oportunidad, en relación con que se realizará en la medida en que este sea un aporte para el sistema eléctrico que recibe la energía, en términos de disminución de costos de operación y/o aumento de su seguridad. De esta manera, habrá beneficios para ambos países.

Al cabo, lo importante es que el restablecimiento de las relaciones comerciales con Argentina, con quien nos une nuestra mayor frontera, se traduce en beneficios a la población a partir de la opción de este tipo de energía en condiciones más atractivas para los potenciales usuarios.


  • Compartir:
lee nuestra edición impresa
NEWSLETTER

opinión

lo más leído

NEWSLETTER
logo-ediciones-anterioes