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Editorial

Descentralización al debe


 Por La Tribuna

Si había una materia que podía interesar a las autoridades de las regiones y comunas era la foco que el Presidente de la República, Gabriel Boric, pudiera aportar durante su mandato en materia de regionalización, descentralización y desconcentración del poder.

Había expectativas. El Jefe de Estado es un hombre oriundo de la región de Magallanes y la Antártica Chilena, una de las zonas que más ha sufrido con la excesiva concentración de la toma de decisiones en la capital.

Sabe perfectamente – porque así lo ha vivido – lo que representa vivir en las márgenes del poder en materias tan fundamentales para la calidad de vida, como salud, vivienda y educación.

De hecho, en los debates que tapizaron su carrera hacia la Presidencia, se había comprometido con los gobernadores regionales que cumpliría con una serie de compromisos, al punto de asegurar que si era electo, sería el primer Jefe de Estado que saldría con menos poder que cuando asumió.

Sin embargo, en su primera cuenta ante el Congreso Nacional – cuya particularidad es que fija una hoja de ruta de lo que será su mandato presidencial – hubo escasas referencias para profundizar el proceso de regionalización y descentralización.

En todo su extenso discurso, destinó un acápite de solo seis párrafos que, al cabo, se reducen a tres anuncios concretos, dos de ellos ya conocidos y comprometidos por Gabriel Boric.

Uno tiene que ver con el ofrecimiento de crear una nueva Política Nacional de Zonas Extremas que permitirá acompañar y fomentar de modo permanente el desarrollo territorial de regiones como Arica y Parinacota, la provincia de Palena y la comuna de Cochamó en la región de los Lagos, además de las regiones de Aysén y Magallanes.

También aseguró que se dio inicio al proceso de transferencia de competencias a los gobiernos regionales. En estos primeros meses afirmó que ya se han  transferido seis, solicitadas por los gobernadores.

Lo tercero se relaciona con el proyecto de ley de rentas regionales, que se enviará en línea con el diseño de la reforma tributaria.

Al cabo, lo señalado por el Presidente Gabriel Boric es bastante modesto para lo que se esperaba de él y para lo que podría haber sido.

Si bien desde la Convención Constitucional se ha articulado una propuesta que profundiza de manera decisiva el proceso de descentralización, existe una posibilidad cierta que – al final de todo – la iniciativa no prospere en el plebiscito de salida del 4 de septiembre al no darse el visto bueno al texto constituyente. De ocurrir aquello, el referido conjunto de propuestas deberá esperar hasta nuevo aviso.

Suele ser norma común que, de cara a la cuenta pública, los Jefes de Estado, con más o menos ahínco e interés, destinen una parte de su discurso para anunciar un plan de trabajo para avanzar en materias de regionalización y descentralización. Sin embargo, ahora la expectativa era mayor por el origen e historia del Jefe de Estado que ha estado ligada a uno de los territorios que más ha sufrido con la distancia, el abandono y la exclusión.

Por ser la primera cuenta pública, también se le concede el derecho a cambiar el rumbo que, más que girar hacia otro derrotero, signifique profundizar de manera decidida el proceso que permita que todos los ciudadanos del territorio tengan igualdad de derechos y oportunidades.


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