Editorial

Plan Maestro de Aguas Lluvias

Pocos recuerdan que a fines de abril de 1958 se produjeron unas brutales inundaciones que causaron estragos en las calles céntricas de la ciudad de Los Ángeles. Algunos relatos de la época reseñan que en algunas calles, el agua alcanzó el metro y medio de altura.

Algunas de las imágenes de la capital provincial de aquel entonces muestran botes surcando algunas calles, como Almagro o Villagrán, debido al desborde del estero Quilque.

Debido a la magnitud de los daños, se mandató al ingeniero Teodoro Medina, funcionario del Ministerio de Obras Públicas, para que diseñara soluciones y buscara financiamiento para las obras que evitaran los perjuicios por las crecidas de este curso fluvial. Fue gracias a su trabajo y gestiones que el estero se canalizó de mejor manera para una mejor conducción de las aguas y se sacaron varios obstáculos en su recorrido para evitar su represamiento.

Para la época, lo hecho fue un esfuerzo gigantesco que, sin embargo, no evitó que lluvias intensas y muy concentradas ocasionaran el desborde y anegamiento de las calles céntricas. De hecho, la prueba más evidente ocurrió en julio de 2006 cuando las precipitaciones que se concentraron en solo un par de horas, hicieron revivir el impacto de las inundaciones de abril de 1958.

Y tal cual como sucedió hace poco más de 60 años, nuevamente se planteó la necesidad de resolver, esta vez de manera más definitiva, el problema de los anegamientos. Inmediatamente superada la situación más urgente en 2006, se habló de dar forma a un Plan Maestro de Aguas Lluvias que diera solución a este tipo de emergencias.

Y aunque en los primeros dos años hubo bastante trabajo - que se divulgó por la prensa- en el tiempo posterior pareció que la iniciativa había caído en el olvido. Sin embargo, el alcalde Esteban Krause, en su cuenta pública de este martes, anunció que se tiene aprobado dicho plan maestro, cuya inversión supera los 35 mil millones de pesos.

Lo más importante son las intervenciones en el centro de la comuna con la habilitación de puente y el ensanche del lecho, además de la construcción de un embalse al costado oriente de avenida Las Industrias con el fin de impedir desbordes del cauce del Quilque. Esta última obra retendrá parte de las aguas cuando éstas tengan el potencial de provocar desbordes. Después, través de un sistema de compuertas, las aguas se irán vaciando en los momentos que no revistan algún peligro.

De acuerdo a lo informado por el jefe comunal, las obras en cuestión debieran iniciarse a fines de este 2022 o en 2023, con una duración de unos cuatro años y también se incluyen las correspondientes expropiaciones.

Si bien es cierto que las precipitaciones son menores en los últimos años respecto de los promedios históricos, los especialistas han advertido que aquellas que se produzcan serán muy intensas y concentradas en un muy poco tiempo.

Parte de la historia de las emergencias de Los Ángeles pasa por las crecidas y desbordes del estero Quilque. Cada vez que ha sucedido, hay familias con sus casas anegadas y emprendedores que sufren severas pérdidas en sus locales comerciales.

Por lo mismo, el anuncio de inicio de estas obras debe ser uno de los más importantes en cuanto estaría resolviendo de una buena vez un problema endémico en la capital provincial, de tal manera que las fotos de las inundaciones sean solo un recuerdo de otros tiempos.

Etiquetas:




matomo