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Editorial

Loteos irregulares


 Por La Tribuna

No es una historia nueva. Aunque cambian sus protagonistas, la trama se repite, quizás con demasiada frecuencia.

Es la expectativa de muchas familias por tener un terreno propio en las afueras de la ciudad donde escapar de las tribulaciones de la urbe. Es la oferta de un sitio a un precio por debajo de los valores de mercado, incluso demasiado conveniente. Es un vendedor carismático y convincente que ofrece el loteo, habla de sus bondades y expone las alternativas para aprovechar la oferta, que será por tiempo limitado. Es la confirmación de la compra, es echar mano al dinero ahorrado o a un crédito bancario. Es la firma de documentos. Es la espera por la entrega del sitio prometido. Es la preocupación por la demora. Es la decepción y rabia al descubrirse el embuste.

En los últimos años, se cuentan por centenares los casos de estafados por las ventas de sitios irregulares o loteos de media hectárea, no solo en Los Ángeles, sino que a lo largo de todo el territorio nacional.

Son demasiadas las ocasiones en que la expectativa de tener un lugar propio para vivir en el campo, como parte de los anhelos de las familias chilenas, se termina convirtiendo en la peor de las pesadillas.

En los relatos recogidos esta semana en el diario La Tribuna se describe el drama vivido por tres familias que denunciaron ser víctimas de estafadores cuando pretendían comprar loteos en las afueras de la ciudad, por el sector de Pedregal. En alguna de las narraciones se deja al descubierto el gran esfuerzo familiar para reunir el dinero, incluso a través de deudas en el sistema bancario, lo que aseguraría la posibilidad de cumplir ese anhelo de vida.

Las autoridades han advertido en varias ocasiones y en todos los tonos posibles sobre el riesgo de adquirir terrenos irregulares o que no tienen los permisos correspondientes. Sin embargo, los delitos se siguen perpetrando, tanto por las promesas no cumplidas para hacerse del terreno anhelado, como por su adquisición, pero sin documentación legal que confirme la propiedad.

De hecho, de acuerdo a datos de la Seremi de Bienes Nacionales, en Los Ángeles se cuentan 21 loteos irregulares, con lo que la capital provincial es una de las que tiene mayores problemas de ese tipo en la región.

Por lo mismo, la experiencia indica que, ante una decisión de esta envergadura en que se comprometen dinero y expectativas, es fundamental poner la mayor atención en todos los aspectos que involucra la compra de un terreno en un loteo. Si es necesario, solicitar apoyo legal para asegurarse que toda la documentación esté en regla, de modo de evitar las sorpresas desagradables de última hora.

Tener un terreno en el campo se ha convertido en objeto de deseo y de realización para muchas familias. Ya no se trata solo de tener una casa donde vivir, sino que también de una parcela donde escapar de la vorágine citadina. Sin embargo, ese propósito debe ser razonado y bien llevado en cada una de sus partes, siendo escéptico frente a los irresistibles ofertones. Es precisamente lo que buscan los estafadores que, repitiendo el guión del engaño, convierten un sueño en la peor de las pesadillas.

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