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Editorial

Regreso a las aulas: una información en desarrollo


 Por La Tribuna

A raíz de la pandemia del coronavirus, en la mayoría de los países se suspendieron las clases presenciales, dado el riesgo de contagio que una sala significa para los menores. Lo propio ocurrió en Chile, cuando a poco más de una semana del inicio del año lectivo, este sufrió un abrupto fin, hasta nuevo aviso.

Según información entregada por el Mineduc, de 193 naciones que dejaron las aulas, 132 ya han retornado, con planes especiales, sistemas mixtos –presencial y online- y con una serie de medidas y protocolos que garanticen que los establecimientos educacionales no serán foco de Covid-19.

A seis meses de la llegada del virus a nuestro territorio, el ministro del ramo, Raúl Figueroa, ha sido insistente en la necesidad de retorno presencial, básicamente bajo dos argumentos: que los niños necesitan por un asunto emocional regresar a sus colegios, y porque los padres deben tener donde dejarlos cuando el teletrabajo culmine y vuelvan a sus empleos.

Diariamente emite, el secretario de Estado, declaraciones a la prensa donde deja ver su postura, la que ha sido retrucada por el Colegio de Profesores, por el Colegio Médico y por algunas asociaciones de apoderados que se oponen tajantemente a la medida.

Es más, lo que ocurrió ayer en un colegio de Pirque raya en lo bochornoso. Se anunció la apertura de cinco establecimientos, y en uno de ellos no llegó nadie. En otro sólo dos alumnos ingresaron al recinto, mientras que la indignación del Centro de Padres era evidente por la escasa información al respecto, escena que fue transmitida en directo por un matinal de televisión.

Aterrizando el tema a lo local, lo concreto es que hasta el minuto, cuatro colegios –dos particulares pagados y dos particulares subvencionados- han presentado solicitudes al Mineduc para reintegrarse de manera física a sus actividades.

El seremi del ramo en Biobío, Fernando Peña, indicó que en algunos casos, la planificación está avalada con firmas de los padres y encuestas, aún cuando, existiendo disidencia, estos no estarán obligados a enviar a sus hijos a clases.

Y es que en la etapa tres del plan Paso a Paso, esta decisión pasa por el Ministerio de Educación, luego del análisis de la factibilidad técnica de la Autoridad Sanitaria, y del estudio de una serie de otros factores a considerar.

Por ello, pese a que las solicitudes en Los Ángeles se enviaron, y están en curso las evaluaciones correspondientes, no existe una fecha determinada para decidir, porque como indicó Peña, esta es “una noticia en desarrollo”.

Hay que mencionar, finalmente, que no se descarta que la provincia de Biobío con sus catorce comunas puedan pasar a la fase cuatro del plan de desconfinamiento, denominada “Apertura Inicial”, en la cual, el sostenedor tendrá la facultad de tomar sus propias determinaciones.

De ahí la importancia, como en todo proceso, que los apoderados estén atentos para canalizar sus inquietudes por las vías establecidas, ya sean encuestas o reuniones, y a la vez que se informen, para ser parte de este accidentado proceso educativo que ha vivido toda la comunidad escolar este año a causa del coronavirus.

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