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Editorial

A toda prueba 24/7: compromiso y entrega en tiempos de pandemia


 Por La Tribuna

Trabajar en las actuales condiciones sanitarias no ha sido fácil en medio de la pandemia. En muchos rubros, el teletrabajo, con todos sus efectos y repercusiones, ha sido un salvavidas y ha permitido sobrellevar la contingencia con apoyo de la tecnología.    

En el área de la salud, entre quienes permanecen desde el mes de marzo en la primera línea de trabajo debido a la emergencia sanitaria por el coronavirus, son los 134 funcionarios que se desempeñan en el Servicio de Atención Médica de Urgencia (SAMU), quienes realizan labores distribuidas entre el Centro Regulador del Servicio de Salud de Biobío con presencia Antuco, Cabrero, Mulchén y Los Ángeles, al igual que en los hospitales de la Familia y la Comunidad.

Ayer, en la provincia de Biobío, al igual que en todo el país, se conmemoró el Día del Funcionario SAMU, en memoria de los trabajadores del SAMU de Angol que perdieron la vida cuando cumplían con sus labores en la Ruta 5 Sur, mientras retornaban de realizar el traslado de un paciente al Hospital Base de Temuco.

Su labor ha sido reconocida y valorada por todos, al constituir un importante pilar de apoyo en medio de la contingencia, especialmente porque deben estar prestos a salir a terreno para alguna emergencia, como los accidentes de tránsito o los problemas de salud dentro de los hogares o en la vía pública.

Sin embargo, con cierta angustia y preocupación, los propios funcionarios reconocen que su trabajo también debe enfrentar dificultades.

Básicamente, son las cerca de 13 mil llamadas de pitanzas al fono de emergencias (el número 131), según cuestionaba el día de ayer, en conversación con radio San Cristóbal, Walter Van Treek, médico cirujano y jefe del SAMU Biobío, quien hizo ver la angustia que, en singular contexto de pandemia y con las difíciles condiciones de desempeño, se repita ese tipo de situaciones en este tiempo.

Cabe señalar que el número de emergencia 131 tiene vigencia en todo el país. Es gratuito y puede ser activado desde teléfono fijo o celular. Las llamadas son reguladas por una central que deriva a los equipos a las diversas emergencias que pongan en riesgo la vida de las personas, las que son estabilizadas por el personal preparado y calificado para luego realizar el traslado de manera gratuita hasta el centro asistencial. El que ingresen falsos llamados por supuestas emergencias no sólo constituye una acción vergonzosa sino que además puede provocar un severo impacto ante eventuales emergencias o situaciones complejas, más aún en tiempos de crisis sanitaria.

La acción de estos inescrupulosos distrae tiempo y energías que deben destinarse exclusivamente para que los funcionarios del SAMU estén siempre prestos ante las emergencias de verdad, esas que – muchas veces – pueden significar la diferencia entre la vida y la muerte.

Porque nunca debemos perder de vista que los funcionarios de la salud, en particular, quienes cumplen labores en el SAMU están siempre disponibles para las urgencias, para actuar con rapidez y precisión en los episodios de mayor angustia, de mayor gravedad, para darle una oportunidad a la vida.

Especial Coronavirus

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