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Editorial

Angol y coronavirus


 Por La Tribuna

Entre Los Ángeles y Angol ha existido, desde siempre, una histórica relación, un vínculo acrecentado día a día en las cientos de miles de personas que trasladan desde una a otra de las capitales provinciales. Una relación que podría calificar a ambas comunas en la calidad de ciudades hermanas, por las muchas similitudes en su evolución y proyecciones.
Es que la cercanía ayuda mucho. Solo 60 kilómetros median entre Los Ángeles y Angol que, en automóvil y sin contar con los tacos en los accesos, implica alrededor de una hora de viaje. Sin embargo, el elevado flujo vehicular de personas y productos fue el detonante para que se resolviera concesionar la construcción de la Autopista de Nahuelbuta, que debiera iniciarse a fines de año, y que permitirá que los tiempos de viaje entre ambas ciudades se reduzcan a poco más de media hora.
Debido a que Los Ángeles suma más de 200 mil habitantes, es precisamente la capital de Biobío la que suele ser la mayor receptora de los cientos de miles de personas del norte de Malleco que abordan los buses o toman sus vehículos y viajan para comprar en las tiendas y centros comerciales, a estudiar en alguno de los recintos de educación superior a cumplir con algunos trámites en los servicios públicos o entidades financieras o a traer su productos a esta zona.
A raíz de este vínculo, hay quienes han planteado en años anteriores la necesidad que, en función de un nuevo orden geopolítico y administrativo, ambas provincias se fusionen para dar forma a una nueva región: Biobío-Malleco.
Sin embargo, en la emergencia sanitaria por el coronavirus, la comuna de Angol ha estado atravesando una situación muy compleja. De acuerdo a las cifras oficiales del Ministerio de Salud, hasta el miércoles sumaba 67 casos confirmados de covid-19. También lamentaba una víctima fatal cuyos parientes acusaban que el contagio se produjo dentro del hospital de esa ciudad. Lo más grave es que los enfermos se han disparado en los últimos días, sin posibilidad de establecer su origen.
A modo de contraste, toda la provincia de Biobío (con más de 400 mil habitantes) solo contaba 68 casos, uno más que la capital de Malleco que – huelga decirlo – solo tiene poco más de 50 mil residentes.
De ahí la inquietud de los alcaldes de Negrete y Los Ángeles, Javier Melo y Esteban Krause, respectivamente, por la situación de la vecina capital provincial. Quienes solicitan la implementación de medidas para enfrentar la coyuntura en ese territorio a fin de resguardar a la población de esa parte de la provincia de Biobío, especialmente de aquellos enfermos asintomáticos, justamente los más difíciles.
Ahora, está en manos de la autoridad de Salud tomar acciones para hacer frente a esta condición excepcional, quizás a través de la aplicación de cuarentenas y de cordones sanitarios, para resguardar a las poblaciones de ambos territorios,
Suena sensato y necesario, tomando en cuenta las perspectivas que los casos aumenten y nuestro sistema sanitario deberá hacer frente, en algún momento, al estrés por el incremento de enfermos graves que copen los hospitales y clínicas.
Se entiende que estas medidas pueden ser muy duras pero necesarias en el sentido de la preservación de la salud y bienestar de la población, el bien mayor que todo Estado debe procurar a sus habitantes.

Quizás sea necesario suspender ese histórico vínculo entre ambas zonas, pero la urgencia del coronavirus obliga a tomar ese tipo de medidas por el bien de todos.

Especial Coronavirus

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