suscríbete al boletín diario

Editorial

Un país que no toma conciencia


 Por La Tribuna

Por Gonzalo Meller

Periodista

Si bien, es de conocimiento público que el Covid-19 no es una de las enfermedades actuales más letales en cuanto al cobro de vidas diarias, ya que estas serían la tuberculosis, neumonía y hepatitis B, el virus sigue siendo peligroso para las personas mayores y las que padecen afecciones médicas preexistentes como hipertensión arterial, obesidad, diabetes, o patología cardiovascular y cerebrovascular, quienes forman parte del grupo que desarrollan casos graves de la enfermedad con más frecuencia que otras.

De todas formas, los especialistas son insistentes en precisar que aún falta por conocer al coronavirus, por lo que, se deben extremar las medidas sanitarias, y por ello la Organización Mundial de la Salud -OMS- ha decidido que el mundo enfrenta una pandemia, autorizando políticamente a los gobiernos a tomar medidas excepcionales para controlar su avance, debido a que el virus puede mutar, pero no en uno “bueno” como declaró en su momento el ministro de salud, Jaime Mañalich.

Lo que sucede en Chile día a día deja entrever una sociedad carente de conciencia, liderada por un Estado que a la fecha, no ha adoptado medidas más extremas, como se quisiera, para controlar el avance de esta pandemia.

Luego de las compras compulsivas de confort y desinfectantes, entre otros productos, por parte de la ciudadanía, muchos siguen sin respetan las cuarentenas junto a los toques de queda y tras un par de días todos comienzan a realizar su vida de forma normal, con la convicción de que el uso de una mascarilla le otorgará “inmunidad mágica” frente al coronavirus.

A su vez, dentro del acontecer noticioso nacional la palabra “economía” junto a “crisis” está a la orden del día, pero poco se escucha hablar de políticas públicas que salvaguarden a los ciudadanos para afrontar la pandemia, por lo que las aglomeraciones en los trabajos, notarías entro otros lugares continúa y con ella el aumento de infectados.

Los números son preocupantes, ya que al cierre de esta edición son 3.737 casos confirmados, 22 personas fallecidas junto a 420 recuperados y sólo estamos iniciando otoño. Si nos quedamos con la frase que dejó el ministro de salud en Canal 13: “El esfuerzo no es que nadie se contagie, sino que la mayor cantidad de gente se contagie de una manera lenta para que no ocurra un momento en que hay tantas personas enfermas que el sistema sanitario no pueda sacarla adelante”, realmente el Covid-19 podría arrasar con gran parte de la población chilena, especialmente porque un país que no respeta una orden tan sencilla como quedarse en casa sumado a la escasez de soluciones para realizar el simple cometido, manifiesta que está haciendo un esfuerzo tremendo por aportar muertos a los 58.300 registradas en todo el mundo.

Especial Coronavirus

  • Compartir:

opinión

lo más leído

logo-ediciones-anterioes