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Editorial

Si es con dineros regionales, Los Ángeles no necesita un nuevo estadio

Gabriel Hernández Veloso Director La Tribuna


 Por La Tribuna

13-01-2017_19-36-33GabrielHernández

No cabe duda que los hinchas de Iberia, amantes del fútbol o incluso quienes han trabajado en el proyecto del nuevo estadio, no les gustará esta editorial.

El 21 de mayo de 2014, la Presidenta de la República, Michelle Bachelet nos dio una gran alegría. Mientras daba cuenta de su trabajo ante el Congreso Nacional y todo el país, sostuvo lo siguiente: “junto con modernizar y equipar todos los estadios que albergarán la Copa América y el Mundial Sub-17 a los estándares que se requieren, durante el 2015 vamos a iniciar las licitaciones para la construcción de nuevos estadios en regiones, como por ejemplo, Los Ángeles”. Ojo dijo “licitaciones para la construcción”.

Posteriormente, el 21 de mayo de 2015, retomó el tema e indicó que “tal como nos comprometimos, vamos a iniciar este año la ejecución de obras en los nuevos Estadios de Ovalle y La Calera, además de diseñar los proyectos para los nuevos Estadios de San Felipe y Los Ángeles”.

Estas palabras generaron en nuestra ciudad de Los Ángeles y en parte de la provincia una gran satisfacción. Esto porque, el propio alcalde de Los Ángeles, Esteban Krause estaba golpeando puertas para este anhelo ciudadano, que paralelamente se movilizaba por las calles buscando ser escuchados. Y lo fueron.

Sin embargo, como ocurre con cada obra grande que se realiza, comenzaron las polémicas. No se trata de un cruce Antuco ni nada de eso. Lo que sucede es que, tal como oficializó a La Tribuna el ministro del Deporte, Pablo Squella, este anuncio presidencial, no contemplaba la totalidad del presupuesto que se necesitaba y ahora, es gobierno regional, quien tendrá que asignar más de 9 mil millones de pesos para que esta obra se pueda realizar. Algunos sostienen que el monto es mayor y otros mucho menor. Es decir, ni siquiera hay claridad de los recursos que se requieren, pero hay documentos en que los montos escapan de toda lógica.

 

Más allá de los recursos más o menos, algunos tildan esto como la letra chica del anuncio de la mandataria.

Esto porque si es un anuncio presidencial, bienvenido sea y todos estamos felices de aquello, pero que se financie desde el nivel central y no con los fondos de la región que están dirigidos a proyectos de impacto social y de infraestructura que beneficiarán a miles y miles de personas.

¿Dónde está el dilema ético que enfrentarán los consejeros regionales? En que si se alinean con el gobierno en este anhelo, tendrán que perjudicar a un grupo de la población. O al menos así se deja a entrever en estos días.

Lo que se debe tener en claro es que, la alta suma de dinero que se pretende solicitar, en primer lugar, no se puede asegurar, porque debe ser sometida a votación. Si es rechazada por el GORE, se acabó el sueño y el gobierno ahora buscará a quién responsabilizar del tema.

En segundo lugar, los actuales encuentros deportivos que se disputan en el estadio local, en promedio tienen una asistencia que no supera 2 mil o 2 mil 500 asistentes, por lo que un recinto construido para un aforo de 12 mil personas, puede ser excesivo e innecesario.

Y, en tercer lugar y quizás lo más importante, es que nuestra provincia de Biobío necesita con urgencia inversiones que han sido postergadas por años y que, de destinarse 9 mil millones para una sola medida, muchos perderían.

Sólo a modo de ejemplo. Un kilómetro de carpeta básica de pavimentación, cuesta aproximadamente 100 millones por kilómetro, es decir, con este dinero, se podrían pavimentar 90 km de caminos rurales.

Asimismo, se podrían construir alcantarillados o redes de agua potable para más de 7 mil personas.

Otro ejemplo. Con estos dineros, se podrían levantar más de 10 torres de agua potable rural, beneficiando aproximadamente a 12 mil personas.

Sólo con el 15% de esta inversión, se podría ejecutar el proyecto de Unidad Operativa de Control de Tránsito, que permitiría mejorar la circulación por las calles de la ciudad de Los Ángeles.

No se trata que el estadio no se construya, se trata que la Presidenta cumpla su promesa y no sacrifique los recursos regionales, porque eso no era parte del anuncio. No lo dijo en los discursos.

Por ello, aunque resulte impopular ¿es necesario gastarse el 8% del presupuesto de toda la región del Biobío para financiar un estadio para la ciudad, dejando de lado importantes necesidades sociales?

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