suscríbete al boletín diario

Editorial

La falsa bomba del hospital: un delito que no puede quedar impune

Tanto el gobierno como la justicia, tienen la obligación de perseguir incansablemente al responsable de este atentado a la salud de la población, alarma pública con consecuencia de evacuaciones masivas de alto costo.


 Por La Tribuna

04-04-2016_22-13-45emergencia010

La madrugada de este lunes, producto de la conducta de un irresponsable, más de un centenar de personas con diversas patologías médicas, tuvieron que evacuar el hospital Víctor Ríos Ruiz de Los Ángeles.

No se conocen razones por las cuales el sujeto tomó la decisión de hacer esta absurda broma, pero nada justifica su actuar.

Más de treinta ambulancias de distintos puntos de la provincia, tuvieron que llegar hasta el centro asistencial, movilizar recursos millonarios para trasladar a los pacientes a otros recintos y clínicas privadas.

Mientras, la PDI intenta con las precarias tecnologías que le permite la ley, dar con el antisocial que perturbó la tranquilidad de la comunidad. En este caso, falta legislación acorde a los tiempos. En países como EE.UU., las policías tienen la posibilidad de rastrear y localizar los dispositivos móviles con sistemas de alta tecnología que en Chile, no existen. Si los legisladores entregaran por ley estas autorizaciones, lo más probable es que el responsable habría sido detenido en cosa de minutos.

Más allá de los hechos, resulta condenable de la forma más rotunda, que las personas manifiesten su rabia contra el sistema con este tipo de comportamientos. En estos casos, el gobierno debería invocar de forma inmediata la Ley de Seguridad del Estado, que indica que “cometen delito contra el orden público quienes provocaren desórdenes o cualquier otro acto de violencia destinado a alterar la tranquilidad pública”.

Tanto el gobierno como la justicia, tienen la obligación de perseguir incansablemente al responsable de este atentado a la salud de la población, alarma pública con consecuencia de evacuaciones masivas de alto costo.

Finalmente, se debe destacar el rol que cumplió durante la noche, el personal médico y paramédico del recinto hospitalario, quienes se adecuaron al protocolo y trabajaron intensamente por ir en ayuda de sus pacientes, trasladarlos hasta la ambulancia y velar por darles tranquilidad a sus familias. Son hechos que demuestran en valor humano y sentido de vocación de servicio de algunos profesionales de la salud, que muchas veces se encuentran en la vitrina pública por otros hechos y que no siempre se destaca su gran esfuerzo y sacrificio.

Especial Coronavirus

  • Compartir:

opinión

lo más leído

logo-ediciones-anterioes