domingo 15 de septiembre, 2019

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PSU: La hora de la verdad

Nadie niega que a los 17 o 18 años, puede ser muy temprano en la vida de una persona para decidir en qué trabajará por más de 40 años, es por eso, que el acompañamiento de la familia y los colegios son fundamentales.


 Por LESLIA JORQUERA

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La enseñanza media es -sin duda- la etapa escolar más importante de un adolescente. Pese a que muchos no le toman el peso, cada evaluación sumará al final de este periodo un puntaje que le permitirá cumplir con su sueño y vocación.

En este sentido, hoy, los alumnos deben reflexionar sobre el esfuerzo que realizaron durante los cuatro años y junto con rendir la prueba, muchos ya saben si podrán optar o no por la carrera del futuro que siempre quisieron.

Si bien el Sistema Único de Admisión, es tildado de discriminatorio, hasta ahora nadie ha creado un mecanismo más inclusivo para que las personas puedan estudiar lo que quisieron. Ahora bien, tampoco, una persona que fue mediocre durante toda la etapa escolar, puede pretender que el Estado financie becas y créditos o invierta en la gratuidad de una persona, si ésta no ha hecho nada por merecerla.

Sólo existen algunos alcances que podrían ser la excepción: los colegios vulnerables.

Quienes han tenido oportunidad de visitar algunos liceos públicos o rurales, se podrán dar cuenta que para que un joven salga adelante, las condiciones son bastante más complejas que para otras personas.

En el año 2015, aún existen liceos que tienen salas infraestructuralmente deficientes y lo que es peor, están saturadas de alumnos. Los profesores, deben lidiar con un aula con 40 o 50 personas que buscan su formación y donde existen características de personalidad complejas de abordar. El déficit atencional, la hiperactividad, problemas de concentración, situaciones interculturales, condiciones y problemas sociales, falta de alimentación, entre otros. De esta manera, muchas veces un joven que logró un promedio 5,5 dentro de estas aulas, no es un mal alumno, es un verdadero reflejo de logro escolar.

Para esto algunas universidades han generado instancias para poder integrar a estas personas a las carreras que gustan, es decir, se les da la oportunidad de salir adelante. Se le entregan las herramientas para que pueda estudiar en la educación superior.

Nadie niega que a los 17 o 18 años, puede ser muy temprano en la vida de una persona para decidir en qué trabajará por más de 40 años, es por eso, que el acompañamiento de la familia y los colegios son fundamentales.

Lo más importante de todo, es que en dicha prueba está la muestra del esfuerzo que desarrollaron las personas. Si eres uno de esos jóvenes que hoy rinde su PSU, éxito.

 

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