martes 19 de noviembre, 2019

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Editorial

Estero Quilque: un vertedero clandestino

Sillones, ramas, ropa, basura y escombros, son algunas de las cosas que se pueden encontrar en el cauce y ya se han transformado en algo a lo que los angelinos se acostumbraron.


 Por LESLIA JORQUERA

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Otras ciudades de Chile y el mundo, la arquitectura se ha relacionado directamente con sus lagunas, ríos y esteros, de tal manera de conjugar la infraestructura de cemento con los entornos naturales.

En Concepción, por ejemplo, se privilegió la presencia de las lagunas que tiene la zona, para generar espacios de áreas verdes. El arquitecto angelino, Osvaldo Cáceres sabe de ello, pues participó de este proyecto.

En Dichato, el borde costero fue reconstruido para que conviva con el resto del pueblo, bajo el mismo prisma.

Sin embargo, la ciudad de Los Ángeles, pese a haberlo intentado, ha desperdiciado los entornos naturales y reducido los espacios verdes a niveles peligrosos.

El estero Quilque, sólo presenta un acompañamiento digno de infraestructura en el sector del Mall y Casino, pero inclusive en ese espacio, el basural es inmenso.

Ni la comunidad, ni el municipio ni la empresa privada, tiene conciencia de un plan de mantención participativo para evitar que se tengan que transformar este lugar en un vertedero.

Sillones, ramas, ropa, basura y escombros, son algunas de las cosas que se pueden encontrar en el cauce y ya se han transformado en algo a lo que los angelinos se acostumbraron.

Para resguardar el estero, se requiere que se le dé más protagonismo en la arquitectura de la ciudad y segundo, que existan los planes y programas necesarios para que se realicen constantemente mantenciones.

Junto con ello, es relevante que la comunidad se haga parte del cuidado de este espacio, que le pertenece a todos. En esta materia, se deben establecer multas reales o castigos a quienes atentan botando desperdicios en el cauce.

Construir comunidad no es solamente que la autoridad de turno le busque las soluciones, le limpie los ríos y calles o le construya y mantenga las áreas verdes. Existe una responsabilidad en cuanto a poder sostener en el tiempo estos lugares, cuidarlos de forma permanente y no contribuir a su contaminación o destrucción y ahí es donde la comunidad angelina está al debe.

El estero Quilque puede transformarse en un referente para quienes visiten la ciudad. Así como en La Serena, uno identifica el Faro, en Concepción el Campanil y el rio Biobío, perfectamente Los Ángeles podría tener como sello su estero Quilque.

 

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