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Editorial

Desconocimientos y desconfianzas

Esteban Krause aún tiene tiempo para reorganizar su equipo de trabajo de cara a las campañas municipales que se vienen, no porque su gestión esté mal, ya que eso lo evaluará la ciudadanía en las urnas, sino porque la seguidilla de errores a que su equipo lo expone le podría pasar la cuenta.


 Por La Tribuna

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Durante la semana pasada, La Tribuna descubrió que una funcionaria del municipio de Los Ángeles, cesada de sus funciones por orden del alcalde Esteban Krause, había sido nuevamente contratada por la corporación edilicia para prestar servicios, esta vez en el Departamento de Educación.

Más allá de evaluar si fue o no un error lo acontecido, hay un tema que es digno de evaluar.

El punto número tres de la declaración pública emitida por el municipio indica que el jefe del DAEM “tiene facultades propias para determinar la contratación de los funcionarios que estime conveniente”, algo que es totalmente válido. Pero, el documento añade que “sin perjuicio de lo anterior, y en virtud de la transparencia en esta gestión, el alcalde Esteban Krause, ante el desconocimiento de esta situación, ha solicitado a Carlos Lang, jefe comunal de Educación, revocar la medida y poner fin a las labores de esta profesional de manera inmediata”.

Se trata de un hecho público de alto impacto en la opinión ciudadana que sólo en el sitio web de nuestro diario alcanzó más de 6 mil visitas, donde prácticamente todos los funcionarios y autoridades locales se enteraron de lo acontecido y de las personas involucradas. De esta manera, resulta curioso que el jefe del Departamento de Administración de Educación Municipal pasara sobre la primera autoridad comunal al recontratar a una funcionaria a quien el propio alcalde le había solicitado la renuncia. Extraño es que esa reincorporación no haya sido informada a Esteban Krause, y que él, como máxima autoridad, tenga desconocimiento del hecho resulta aún más preocupante.

Claramente, se evidencia o se presumen ciertas descoordinaciones en el accionar de los empleados de confianza del edil, quienes dejan una sensación en la opinión pública de que hacen lo que quieren, saltándose las instrucciones y medidas tomadas previamente por la autoridad.

Esteban Krause aún tiene tiempo para reorganizar su equipo de trabajo de cara a las campañas municipales que se vienen, no porque su gestión esté mal, ya que eso lo evaluará la ciudadanía en las urnas, sino porque la seguidilla de errores a que su equipo lo expone le podría pasar la cuenta. Ya ha tomado cartas en el asunto en el Departamento de Comunicaciones, hace algunas semanas, con la contratación del periodista Patricio Aranguiz para encabezar el grupo de trabajo de aquí en adelante, en una tarea que la misma autoridad comunal evaluó como débil tras la cuenta pública. Esta misma acción la debe realizar en todas las áreas en que sea necesario, para que las faltas administrativas no empañen su imagen y menos su gestión, ya que esta es la etapa donde las equivocaciones o “desinformaciones” pueden costar caro.

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