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Economía

Proponen retardar la edad de jubilación para aumentar las pensiones

El experto local, Francisco Aravena, explicó los puntos de la iniciativa con sus beneficios y amenazas para los trabajadores.


 Por La Tribuna

17-01-2017_19-02-165.1-002

Durante la jornada de este martes, se hablaba sobre la  propuesta por parte de la Comisión Asesora de Pensiones de la Confederación de la Producción y del Comercio –CPC- con respecto a aumentar su cotización y la edad de jubilación.

En esta línea, Francisco Aravena Guzmán, Académico de la Facultad de Economía y Negocios de la Universidad San Sebastián, explicó los pro y contra sobre esta propuesta y sus puntos.

En primer lugar, se encuentra el aumentar la cotización el 16%,  “Si bien aumentar el nivel de cotización es necesario si consideramos las malas jubilaciones que reciben muchas personas, esto va a generar reticencia porque se ven restringidas las decisiones de consumo de la población al imponer un ahorro forzoso”, manifestó Aravena.

Asimismo, agregó que no todos están de acuerdo, ni requieren aumentar su nivel de ahorro. “Si bien se dice que será de cuenta del empleador, al final igualmente impactará en los sueldos de las personas y así se limitan sus decisiones de consumo”.

De este modo, el experto expresó que “acá lo que se debe hacer es atacar el problema de fondo que tiene que ver con las malas condiciones del mercado laboral, que se mejoren los salarios, que las personas no pasen mucho tiempo desempleadas para así evitar las lagunas previsionales que tienen alto efecto en las bajas pensiones”.

 

AÑOS DE JUBILACIÓN

Con respecto a equiparar la edad de jubilación a 65 años y luego postergarla a 67 para hombres y mujeres, Aravena, sostuvo que  “extender la edad de jubilación en el largo plazo es una medida positiva, pero no en el corto plazo, hoy no la veo factible”.

Junto con lo anterior, añadió que “debemos considerar que en Chile tenemos una mala distribución del ingreso, sobre todo en la población mayor de 60 años, donde se evidencian mayores diferencias, los quintiles de menores ingresos de este grupo etario tiene muy malas condiciones de vida. Tenemos que pensar que son personas sin mucha calificación, que tienen una alta prevalencia de enfermedades, dependencia en actividades de la vida diaria y que no se les puede pedir, además, que posterguen su edad de jubilación”.

Además, el académico enfatizó que estas personas se desempeñan -por lo general- en trabajos que requieren cualidades físicas que a esta edad ya están muy mermadas, por lo que resulta muy compleja su reinserción laboral.

A diferencia de los quintiles más altos en que las personas suelen desempeñarse en otras labores que exigen trabajo intelectual en que es posible que encuentren trabajo.

“Respecto de equiparar la edad entre hombres y mujeres, me parece que es una medida acertada si consideramos que la población femenina tiene mayor expectativa de vida. Por ejemplo, entre los 60 y 75 años, el 56% de la población corresponde a mujeres, porcentaje que se eleva al 62% después de los 75 años”, subrayó.

Finalmente, en el último punto de esta propuesta, que tiene relación con la flexibilidad del mercado laboral, Francisco Aravena, manifestó que “me parece que es una buena medida porque permitirá dinamizar el mercado laboral para que, en la medida que les sea posible y si están en condiciones de hacerlo, personas mayores de 60 años puedan generar ingresos. Existen varias medidas como, por ejemplo, los trabajos de media jornada”.

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