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¿Cuál es la razón del nombre de la villa Todos los Santos?

Las obras de la villa Todos los Santos se iniciaron en la primavera de 1987, aprovechando el bien tiempo. En esos terrenos se levantaron 267 viviendas aunque, en principio, se habían previsto 300 casas.


 Por Juvenal Rivera

HBB, 2, prensa villa Todos los Santos

Aunque no quedó registrado en ningún documento público en su momento, los dirigentes vecinales de aquellos años recuerdan con nitidez que la villa Todos los Santos debe ese nombre porque el conjunto habitacional se levantó sobre terrenos que pertenecieron a la Diócesis de Santa María de Los Ángeles.

Es más, sus calles y pasajes siguen la misma tónica y tienen las denominaciones de santas figuras de la Iglesia Católica. Pero hay un detalle adicional sobre lo mismo: mientras las calles llevan de santos varones, los pasajes tienen denominaciones de mujeres santas. Y todos y cada uno de los nombres en correcto orden alfabético.

En efecto, el terreno fue comprado en 1987 por el Servicio de Vivienda y Urbanismo (Serviu) al obispado local con el fin específico de construir un grupo de viviendas en el sector conocido como Las Tinajas, un par de cuadras más al sur de la avenida Vicuña Mackenna, justo frente a lo que fue una de las primeras discoteques que hubo en la ciudad.

Hay que tener en cuenta que esos años, esa área de la ciudad era parte de los extramuros de la zona urbana. Además, recién se estaban empezando a perfilar nuevos y bullentes sectores poblacionales, como Paillihue y Santiago Bueras, después de más de una década en que la cantidad de viviendas sociales entregadas había sido prácticamente nula, salvo los conjuntos de casas propiciados por grupos de trabajadores o cooperativas habitacionales.

Dichos sectores recibieron desde ese tiempo en adelante (y siguen recibiendo en la actualidad) a miles de personas que vivían en los campamentos – conocidos como “poblaciones callampa” – y a quienes llegaban de las zonas campesinas o localidades cercanas con la esperanza de trabajo y mejor calidad de vida.

Sin embargo, la villa Todos los Santos tuvo un perfil distinto. Fue anunciada por las autoridades de su tiempo como parte del primer llamado del Programa Extraordinario de Viviendas (PET) para el año 1987 y que no se orientó a sectores populares o más desposeídos.

Sus beneficiarios fueron funcionarios municipales y de servicios públicos, trabajadores del Obispado, profesores, empleados de tiendas y supermercados locales, entre otros. Es decir, el conjunto habitacional fue orientado básicamente hacia una naciente clase media angelina. De ahí que aunque las viviendas fueran pareadas, se emplazaron en terrenos individuales de 130 metros cuadrados. Una superficie impensada para conjuntos habitacionales más modestos.

En paralelo, dentro de ese mismo plan extraordinario del Serviu, se construyeron otras 50 casas en el conjunto que después pasó a conocerse como villa Esmeralda, que está en la esquina de la calle Colo Colo con la avenida Los Ángeles, por el costado norte de la reconocida laguna artificial.

Después, el programa PET sería responsable de varios conjuntos habitacionales similares, como las sucesivas etapas de casas y bloques de departamentos de la villa Balmaceda, que se levantó sobre los terrenos donde estuvo el campamento En Tránsito.

Las obras de la Villa Todos los Santos se iniciaron en la primavera de 1987, aprovechando el bien tiempo. En esos terrenos se levantaron, en total, 267 viviendas aunque en un principio de planteó que debían ser 300 soluciones habitacionales.

La ceremonia oficial de entrega de las llaves ocurrió más de un año después: el 30 de noviembre de 1988 se entregaron los títulos de dominio para los flamantes propietarios de la naciente villa Todos Los Santos de la ciudad de Los Ángeles.

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