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Desarrollo

Calefactor-cocina ecoeficiente está consolidando su producción masiva desde Biobío para todo Chile

Debido a las complicaciones de la pandemia y también a dos sociedades fallidas, el proyecto ha visto ralentizado el avance hacia su consolidación productiva y comercial, aunque día a día camina para lograrlo utilizando robótica en la línea de producción.


 Por Juan Villalobos

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Con más 40 años de investigación aplicada en termodinámica y nanotecnología, Héctor Becker –doctor en Física de la Universidad Libre de Bruselas y alumno del Premio Nobel 1972, Ilya Prigogine– ha trabajado incansablemente para materializar un gran proyecto: una caldera de aire ecoeficiente que funciona a leña y que simultáneamente cocina, hornea y calefacciona.

Este equipo multiuso logra entregar al hogar casi íntegramente la energía de la leña, impulsando tres metros cúbicos de aire caliente por minuto sin requerir energía eléctrica, calentando varias veces más que una estufa convencional de alta gama en el mercado y sin emitir humos visibles. Como dice el doctor Becker: “esas hermosas cajitas de lata rodeadas de refractarios que rechazan el calor y lo envían al ambiente en forma de gases tóxicos de alta temperatura, con gastos pagados por el usuario”.

El calefactor diseñado –que además cocina en la superficie y posee un horno en su parte baja– es capaz de hervir 20 litros de agua en 12 minutos. Su nuevo diseño permite aumentar la transferencia de energía mediante una compleja cámara de combustión –una jaula de tubos de acero que capturan la radiación de la leña, que constituye el 80% de su energía– y no de refractarios que la rechacen.

En este contexto, la cocina no necesita certificación debido a que no se categoriza como un calefactor. “El SICAM de Temuco está definiendo una cocina como todo elemento que permita cocinar alimentos y que posea un horno en su interior; nuestro equipo posee estas características y además calefacciona eficientemente el hogar, sin emitir humos visibles”, expresó el físico.

Esta jaula tubular que conforma la cámara de combustión calienta los tubos de acero, produciendo un tiraje que mueve el aire mediante un sistema pasivo que utiliza principios de física y no energía eléctrica, a diferencia de las estufas a pellet.

“Después de mucha espera y problemas, la patente ya está en tierra derecha, lo que permite resguardar un desarrollo de más de cinco años de trabajo y que sigue optimizándose hasta el día de hoy”, relató Héctor Becker.

Otro de los puntos álgidos respecto a los productos de su investigación es el calefactor ecoeficiente, el cual es catalogado por Héctor Becker como “una tecnología de clase mundial” que no expulsa humos visibles y mantiene sus caños a baja temperatura mientras funciona, eliminando los severos riesgos de incendio que sin duda poseen los equipos convencionales. “Esta tecnología es capaz de calentar hasta 200 metros cuadrados con muy poca leña, un altísimo nivel de eficiencia y baja emisividad.

La fábrica de Héctor Becker está ubicada en el kilómetro 2 de la carretera que une a Cabrero y Concepción.

Su número de contacto es +569 6878 4716.

VANGUARDIA TECNOLÓGICA

La línea de producción de la Luftkesell (caldera de aire, en español) está constituida por mano de obra local y cuenta con tecnología robótica y un cortador láser, el cual facilita la elaboración del complejo sistema de tubos que componen el interior del calefactor. Estos dos robots han acelerado el proceso productivo y actualmente permite la fabricación de 40 a 50 unidades mensuales.

Muchas dueñas de casa pertenecientes a sectores rurales del sur de Chile tienen sus cocinas a leña encendidas 12 horas diarias: 10 horas calentando el hogar y solo dos cocinando. Una cocina convencional entrega elementos contaminantes como ácido piroleñoso, óxido nitroso, ozono, entre otros y, en las aras costeras forman dioxinas. Muchos de estos contaminantes no estaban en la leña y se forman por reacciones de oxidación indeseadas del nitrógeno del aire debidas a la gran temperatura que generan los refractarios.

“Estos calefactores matan a 10 mil personas por año en las ciudades del sur debido a problemas cardiopulmonares” y las horas de ausencia laboral y escolar por causas ambientales ligadas a equipos obsoletos “certificados” es enorme, precisó Becker.

“Este proyecto tiene una fuerte vocación social y a futuro pensamos que mediante las licitaciones del Estado, puedan ser entregados nuestros calefactores de alta eficiencia y baja emisividad en vez de las estufas a parafina y pellet, para que las familias vulnerables del sur de Chile puedan contar con una cocina calefactora a leña que requiera una cantidad ínfima de leña y que emita cero humos visibles”, expresó el físico.

CAMINO CUESTA ARRIBA

“El camino ha sido largo, difícil y complicadísimo, ya que he tenido dos sociedades fallidas porque he trabajado con chilenos, pero como buen científico, he logrado desarrollar una tecnología que me permite decir que he logrado una eficiencia térmica sin precedentes a nivel mundial en equipos de uso domiciliario, equivalente al de las grandes centrales térmicas europeas”, relató el científico Becker.

Explicó que según el área dendroenergética de Conaf, como proyección, el costo de calefacción con leña es hoy cinco a ocho veces menor que los pellets, el petróleo, el gas y la electricidad, y en 10 años más la energía de la leña tendrá un costo 10 veces menor. Por ello, el 84% de la gente utiliza leña como principal opción energética, por lo que este equipo multiuso que quema leña de forma eficiente, transfiere íntegramente esa energía al hogar y no emite humo visible, por lo que es una solución para reducir los costos de las familias del sur y bajar la contaminación generada, en gran medida, por “esas cajitas de lata rodeadas de refractarios”.

DESDE LA VIVENCIA

Héctor Cárdenas no está arrepentido. Su casa de 96 metros cuadrados, ubicada en el sector Putemun, en la isla grande de Chiloé, ha vivenciado los beneficios de esta inédita estufa con la que se pretende que la energía de la leña se transfiera a las viviendas y no a los pulmones de la gente.

“Tengo el calefactor en un espacio amplio y calienta de arriba abajo, moviendo masas de aire. Calienta harto y se nota que consume menos leña”, cuenta el trabajador chilote.

Recuerda que supo del calefactor de Héctor Becker mediante las notas de prensa que difundieron los beneficios del equipo, hace casi un año. Se interesó en contar con uno de ellos y, posteriormente, contactó al inventor, quien llegó hasta las puertas de su hogar para instalar una de sus novedosas estufas y explicarle su funcionamiento.

“Un par de amigos ya la han visto funcionar y les ha llamado la atención como tempera la casa y no emite humo. Tú vas afuera y pareciera que la estufa estuviera apagada, porque prácticamente no sale humo por la chimenea”, cuenta Héctor Cárdenas, quien además destaca que puso a prueba su calefactor, comprobando que una astilla de leña se consumió en cuatro horas.

Carla Alveal, habitante de la ciudad de Ancud, también constató los beneficios del calefactor ecoeficiente. Cuenta que vio el funcionamiento de la estufa en la casa de una amiga en Ancud –la doctora Ana María Garrido– y no dudó en adquirir un equipo del doctor Becker.

“Mi casa es de dos pisos y mi problema era el tiempo que demoraba en temperar el segundo piso. Tenía que estar la combustión muy alta y fuerte para que llegara arriba y ahora no; como el calefactor tiene un sistema que toma y bota el aire, hay una circulación mecánica”, relató la usuaria.

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