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La historia de don Renato Lagos, el hombre que dio origen a “Establecimientos Macul”

Fue en la década del 50 cuando este hombre oriundo de Santa Bárbara, inició su tradicional negocio en la calle San Martín, el cual está plenamente vigente hasta nuestros días. También fue un padre, abuelo y bisabuelo dedicado y preocupado por su familia.


 Por Juvenal Rivera

71, Renato Lagos

Don Renato Lagos Aceitón fue el hombre que estuvo detrás de Establecimientos Macul, una de las botillerías con más historia en Los Ángeles gracias a cerca de 70 años de existencia.

Situado en la calle San Martín 502, a pasos de la Plaza Pinto, el recinto es uno de los puntos de referencia de su rubro para generaciones de familias angelinas que se surtían en ese recinto, desde el tradicional vino en garrafas hasta los mostos más sofisticados.

En buena medida, Establecimientos Macul es parte de una época distinta de Los Ángeles cuando la población no superaba los 30 mil habitantes y los límites urbanos no se prolongaban más allá de la avenida Vicuña Mackenna por el sur.

Mucho de lo que ahora conocemos como parte de la ciudad no existía hacia marzo de 1954 cuando don Renato tomó una determinación importante: después de emplearse en distintas funciones para la municipalidad de Los Ángeles, emprender en un negocio propio.

Eso tenía en perspectiva este hombre nacido un 27 de julio de 1920 en la cercana localidad de Santa Bárbara (tuvo tres hermanos siendo criado por su abuela). Ya joven, se trasladó a la capital provincial en búsqueda de mejores horizontes laborales.

Fue así como trabajó en la corporación edilicia, cumpliendo funciones como inspector municipal durante una década además de desempeñarse como administrador del matadero de Los Ángeles por un tiempo similar. Estando en la ciudad, conoció a Ester Ruminot Letelier con quien contrajo matrimonio el 23 de abril de 1944. Tuvieron siete hijos, además de 10  nietos y 15 bisnietos.

Sus inicios fueron en una bodega ubicada en la calle Condell desde la cual distribuía chicha y vino en garrafas a las localidades vecinas, tradición que se mantiene hasta la fecha.

Años más tarde, abrió su distribuidora de vinos y licores bajo el nombre de “Establecimientos Macul”, conocida de manera más coloquial como “El Macul” ubicada en la calle San Martín, casi en la esquina con Condell

La administración del recinto está ahora en manos de su hijo Patricio que ha mantenido la clientela de varias generaciones de familias angelinas que, al igual que sus predecesores, aún concurren a tomarse una bebida, conversar un rato y llevarse algo más para beber.

EL PATRIARCA

Gracias a ese negocio, don Renato Lagos pudo educar a todos sus hijos que ahora son profesionales, y ayudar a sus nietos y bisnietos.

Con el tiempo, su figura alcanzó una impronta fundamental en el grupo familiar. De hecho, era habitual que él encabezara las concurridas reuniones familiares, las graduaciones, celebraciones de cumpleaños y aniversarios de matrimonios.

Sus nietos recuerdan que él aprovechaba esas instancias para dar sentidos discursos, en los que ponía acento en la importancia de la familia e inculcaba lo relevante de estar unidos. Sentido de familia que lo llevó a hacerse cargo de su propio progenitor

“Siempre se alegraba por los logros de sus seres queridos porque para él, su familia era todo y siempre nos enseñó eso”, recuerda una de sus nietas.

Don Renato siempre fue un fiel lector del diario La Tribuna que compraba sagradamente en el kiosco situado frente a su negocio. Lo leía todos los días porque siempre procuró estar bien informado. También ponía mucha atención a las noticias en la televisión. Además, sabía mucho de historia y temas de cultura general, conocimientos que compartía con los suyos.

En la última etapa de su vida, había mermado la elocuencia de antaño. Su familia admite que la muerte de Ester, su pareja, le afectó. Pero también las enfermedades y el paso de los años

Pese a todo, nunca abandonó su afición por las clásicas películas de vaqueros que se emiten por el canal TCM.

Pero dentro de todo, siempre estuvo acompañado de su familia. En sus últimos años lo cuidamos mucho en todo momento. Tuvo la mejor calidad de vida que le pudimos entregar como familia. Se le notaba el cansancio, estaba mucho más apagado pero ese tiempo lo pasó tranquilo y muy acompañado en su casa”.

A pocos meses de cumplir su centenario, don Renato dejó de existir el 16 de abril del año pasado, dejando una familia numerosa y un legado de trabajo y esfuerzo.

¿POR QUÉ SE LLAMA MACUL?

La razón del porqué el establecimiento lleva ese denominación no tiene nada que ver con la comuna de la Región Metropolitana que formalmente existe desde 1981.

De acuerdo al relato de su familia, don Renato decidió ponerle ese nombre porque su negocio lo comenzó comprando vinos a la tradicional viña Cousiño Macul, que tiene más de 160 años de historia en la producción vitivinícola nacional.

De ahí en más, siempre lo mantuvo.

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