suscríbete al boletín diario

Destacados

Claudio Baeza: “Para mí es un sueño estar junto a la mejor generación en la historia del fútbol chileno”

El volante del Necaxa manifestó que su objetivo es lograr dar el salto al fútbol europeo y seguir cosechando victorias junto a la selección nacional.


 Por Juan Villalobos

claudio-baeza-chile-2014 (1)

Sin duda, el angelino Claudio Baeza se alza como el deportista más importante en la historia deportiva de la provincia de Biobío. Fue formado en las canchas angelinas al alero de instituciones como Juventud Bolsón y la Escuela de Fútbol Visión Futuro.

El “Serrucho” aprovechó las oportunidades que el deporte rey le ofreció quedando seleccionado en Colo-Colo a los 15 años, donde emprendió un largo recorrido, consolidándose como profesional junto a la camiseta alba y compartiendo camarín con quienes él cataloga como sus “ídolos de infancia”.

Baeza logró ganar tres títulos de Primera División con Colo-Colo. Luego de ello, decidió emigrar al extranjero y partió al Al-Ahli (Arabia Saudita), a donde llegó por expresa petición de Pablo Guede, quien en un comienzo decidió dejar en la banca a Baeza, y tras cinco partidos lo empezó a utilizar como titular.

Luego, el volante se transformó en uno de sus inamovibles y siempre lo ha tenido en carpeta para sus equipos. Tras su paso por Medio Oriente, recaló en el Necaxa (México), donde es pieza fundamental de su equipo partido a partido.

De forma paralela, el angelino también comenzó a ganarse un puesto en la selección chilena, participando en la Copa Mundial Sub-20 disputada en Turquía en el año 2013.

De ahí en adelante, su romance con la “Roja” fue creciendo paulatinamente, hasta lograr su primera nominación a la selección adulta dirigida por Jorge Sampaoli quien llamó al “Serrucho” para disputar un encuentro amistoso frente a Paraguay, donde Chile derrotó al elenco guaraní por 3-2.

Después de eso ,estuvo nominado solo a un microciclo con Reinaldo Rueda, principalmente porque cuando vivía uno de sus mejores momentos y Colo-Colo avanzaba en la Libertadores 2018, el DT no nominó a ningún jugador de albo para priorizar el torneo continental.

El resto es historia. Actualmente, Claudio Baeza, gracias a su impecable desempeño en México, es uno de los nombres fijos en la formación de Reinaldo Rueda, quien junto a la generación dorada del fútbol chileno, espera con ansias clasificar al Mundial de Qatar 2022.

El destacado futbolista Claudio Baeza conversó en exclusiva con Diario La Tribuna, relatando desde la emotividad y el recuerdo sus orígenes en el fútbol jugando en las canchas de tierra, hasta su presente en los principales coliseos del fútbol mundial, siendo el epílogo de una carrera que sin duda aún no tiene techo.

¿Cómo recuerdas tus primeros pasos en el fútbol? Cuando vestías tus primeras camisetas en Los Ángeles.

Siempre recuerdo con mucho cariño en mi corazón a Juventud Bolsón, el club donde me formaron de niño y me enseñaron muchas cosas, esas que se guardan para toda la vida. Le estoy muy agradecido a esta institución. También a la Escuela de Fútbol Visión Futuro valoro mucho las oportunidades que pude obtener, todo gracias a ellos.

Me gustaría en especial agradecer a los profesores Marcial Afe, Pedro Jaque y también a Miguel Jara, quien fue el que me llevó hasta la escuela de fútbol.

Recuerdo que don Miguel es hincha 100% del Club Galvarino; también tuve la oportunidad de estar en esa institución, y aunque apenas fueran dos meses, los disfruté muchísimo.

Junto a la Escuela Visión Futuro viajamos hasta Santiago, siempre lo recuerdo. Fuimos a jugar contra las inferiores de Colo Colo, ahí me observaron y me dejaron en el equipo, donde comenzó mi carrera como futbolista profesional. A todos ellos les estoy y siempre les estaré muy agradecido.

Los partidos del fútbol amateur son intensos, se pelea cada pelota y se juega fuerte. ¿Cómo recuerdas esas tardes en las canchas de tierra junto a tus amigos en Los Ángeles?

En aquel entonces existía una cancha que se llamaba “El Pino Huacho”, la cual no está hace aproximadamente unos nueve años. Lo que ahora se conoce como Santiago Bueras. Partidos fuertes, donde de verdad se juega muy aguerrido, las canchas de tierra y su característico público.

Nos enfrentábamos a equipos como Real Victoria, un elenco grande en Los Ángeles. Siempre cada partido dejaba una gran historia. No los recuerdo a todos obviamente, pero lo que sí recuerdo es que pasaba ahí desde las 8 de la mañana hasta las 5 de la tarde más o menos, cuando terminaban todas las series de jugar. Comenzábamos la jornada rayando las canchas, poníamos las mallas en los arcos y así partía el ritual. Ahí se forjó mi cariño por la camiseta de Bolsón, jugando en la cancha el “Pino Huacho”.

¿Tu acercamiento al fútbol a través de quién fue?, ¿vino desde la familia o algún ídolo deportivo?

Mi abuelo Zenón Baeza, quien en paz descanse, era el más futbolero de mi familia. Junto a mi tío Víctor Baeza me criaron dentro del fútbol. Ellos me iban a ver a todos los partidos que yo jugaba; mi abuelo no se perdía ningún encuentro. Él caminaba incluso 50 minutos para verme jugar, se iba súper temprano, para llegar a tiempo a la cancha de Orompello. Yo les estoy agradecido eternamente por enseñarme este maravilloso deporte. A mi madre y tías por apoyarme.

Y también está otra familia, la del deporte, en Juventud Bolsón siempre están conmigo mis amigos los Quinteros, los González, mi querida tía Jovita, el tío Ricardo, el “tío Pulga” también está el “tío Caselli”, todos ellos me ayudaron mucho, siempre les estaré agradecido.

Me gustaría decirles a los jóvenes que aprovechen las oportunidades, ya que son muy pocas. Con perseverancia y amor a lo que uno hace siempre se puede salir adelante, sean perseverantes y amen lo que sea que elijan hacer, sean ingenieros, kinesiólogos o doctores. Luchen por sus sueños.

¿Cómo ves en retrospectiva tu debut en Colo Colo, ese primer partido, pisar la cancha del Monumental y ver sus galerías repletas?

El hecho de estar ahí, tres años en las inferiores de Colo Colo y que te pasen al primer equipo, lo viví con mucha ansiedad, la verdad. También aquel debut fue bastante caótico porque expulsaron al portero Renny Vega y se tuvo que ubicar al arco el delantero Carlitos Muñoz. Lo tengo bien guardado en mi corazón, terminamos empatando 1-1 frente a Santiago Wanderers, un 12 de agosto en el año 2012. Y creo que para cualquier joven, debutar en el equipo más grande de todo el país es muy atesorable.

Durante tu carrera en Colo-Colo también tuviste una atenuante lucha por el puesto de titular. Lograste consolidarte como fijo en el 11 inicial. ¿Cómo valoras esa experiencia?

Fue algo muy gratificante, creo que me costó al principio muchísimo ser titular, sobre todo al venir de la cantera. Lo bueno es que iba alternando en el mediocampo, por lo que fui de a poco ganando más solidez en el puesto, compartiendo posición con experimentados como Claudio Maldonado, Gonzalo Fierro y también el “Pájaro Valdés”.

Junto a Colo-Colo logramos salir campeones en la Supercopa de Chile 2017 y el Torneo de Transición 2017, además de nuestras participaciones la Copa Libertadores, lo cual valoro mucho. Después que el club estuvo cuatro años sin levantar una copa, poder formar parte de la estrella numero 30 fue algo inolvidable.

Dentro de ese gran camarín siempre tuve buena relación con Esteban Pavez, siempre fuimos muy amigos afuera y dentro de la cancha. Hasta el día de hoy somos muy cercanos, nos hablamos casi todo el tiempo. También tengo muy buena relación con Esteban Paredes, estoy constantemente hablando con él, al igual que con Jaime Valdés.

De Colo-Colo diste tu primer gran paso al extranjero, fichando por el Al-Ahli de Arabia Saudita. Sin embargo, fue un tiempo muy breve. ¿Cómo analizas tu paso futbolístico en Medio Oriente? 

La verdad es que lo tomo como una experiencia positiva, creo que puede ser que me haya apresurado en la decisión. En fin, por algo pasan las cosas, para ser mi primera experiencia en el extranjero, fue un gran cambio, la cultura, el idioma, todo muy drástico para mí. Logré estar seis meses allá. Luego se me dio la posibilidad de llegar a México y no lo pensé, porque mi intención apuntaba a estar en la Selección Nacional y sabía que el medio de la Liga Mexicana me lo permitiría.

En México siempre han destacado los chilenos, por ejemplo, mirando un poco hacia atrás, están Droguett, el “Chupete”, Mancilla y Castillo, entre otros. Han llegado un poco a pavimentar el terreno. ¿Cómo ha sido tu valoración de la liga mexicana respecto al nivel y lo que ha aportado tu carrera hasta el momento?

El llegar a otro medio futbolístico te hace madurar en todo sentido. Mi paso en México me ayudó a llegar a la Selección Nacional. Esta es una liga muy competitiva, después de la Argentina o brasileña, viene esta. Cada equipo se refuerza de gran manera, todos tienen al menos cuatro o cinco seleccionados nacionales del continente, lo cual me ha ayudado a crecer muchísimo.

En este sentido, obviamente mi proyección es poder subir otro peldaño hacia una liga aún más competitiva como lo es la europea, o también llegar a alguno de los grandes de México. Esas son mis expectativas y sé que con trabajo y perseverancia se puede lograr; me lo estoy proponiendo de aquí a seis meses.

Necaxa, el Club donde juego actualmente, es una gran institución, muy respetada y de gran historia. Actualmente nos mantenemos peleando en la parte superior de la tabla de posiciones el campeonato.

¿Cómo ves encaminado a Chile respecto a tener un puesto en Qatar 2022?

Para mí es un sueño estar junto a la mejor generación en la historia del fútbol chileno.Las clasificatorias sudamericanas son las más difíciles del mundo, donde cuesta muchísimo ganarse un cupo a un mundial, o a un repechaje. Sin embargo, tengo mucha confianza en esta generación y estoy seguro de que lo lograremos.

También hay mucho joven convocado y la verdad se han acoplado muy bien al juego de la Roja; de a poco el recambio se está haciendo presente, lo cual también me parece muy positivo.

Para cerrar, una pregunta obligada, ¿te consideras hincha de Deportes Iberia?

No soy hincha de Iberia, nunca jugué ahí. Es que, como no tenía plata cuando era niño, no podía ir al estadio, siempre esperaba a que un amigo me pudiera llevar, y si existía la posibilidad de ir, obviamente iba. Si soy hincha de un equipo en Los Ángeles es 100% de Juventud Bolsón. Obviamente, también hay un cariño por la azulgrana, ya que es el equipo de la ciudad.

En este contexto, participé también en la despedida de José Gastón Salcedo, capitán histórico quien estuvo en la campaña de Iberia cuando logró el ascenso.  Siempre habrá un cariño especial por Los Ángeles, donde prácticamente viví toda mi vida. Yo amo mucho a mi ciudad.

Especial Coronavirus

  • Compartir:

opinión

lo más leído

logo-ediciones-anterioes