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Los primeros nombres de las poblaciones y villas de Los Ángeles

La semana pasada les contamos de algunas calles y avenidas de Los Ángeles que, a lo largo de los años, han cambiado sus nombres originales por los que conocemos en la actualidad. En la presente entrega, les contaremos de villas y poblaciones de la capital provincial que tuvieron una evolución similar en cuanto a su denominación.


 Por Juvenal Rivera

Basilio Muñoz, entrada

Hay que tener en cuenta un dato. La primera villa como tal fue la que se levantó hace poco más de 100 años en el sector sur de Los Ángeles, en la ribera sur del estero Paillihue. Fue la población Siglo XX que correspondió a lotes iguales que se vendieron para fines habitacionales. Después, como era la usanza de ese tiempo, cada quien levantó su casa de acuerdo a sus posibilidades.

Recién hacia 1938 se levantó la primera población propiamente tal – se llamó Población Sur-, que corresponde a un conjunto de cajas de una sola fachada que se ubica en el perímetro de las calles San Martín, Eleuterio Ramírez, Manuel Rodríguez y la avenida Vicuña Mackenna.

De ahí en adelante se vería la construcción de conjuntos residenciales aunque, desde los años 60 y por la urgencia del terremoto al inicio de esa década, se levantaron varias poblaciones de emergencia.

Un poco más tarde y por la condición de miseria en que vivían muchas familias en las poblaciones callampas – en 1965, el 10% de los habitantes de Los Ángeles vive en la miseria cuando se comienzan las ocupaciones de terrenos o tomas como una manera de apurar la entrega de viviendas.

Justamente de esos años datan varias tomas que tuvieron una primera denominación y que después pasarían a tener los nombres por las cuales se les conoce en la actualidad.

Población Lautaro / Clara de Godoy

Corría los primeros meses de 1961 cuando se entregaron las viviendas de emergencia a varias familias que resultaron damnificadas por el terremoto del año anterior.

Uno de esos conjuntos se llamó población Lautaro y estaba en el extremo oriente de la calle Almagro (ahora conocida como Sor Vicenta), a continuación del retén Centenario.

Se trató de mediaguas que se levantaron en un terreno donado por Clara Rebolledo de Godoy, conocida por sus obras de filantropía. Su marido, Cirilo Godoy, había donado en la década anterior el terreno donde se reubicó el regimiento de Los Ángeles, al final de la calle Ercilla.

En septiembre de 1961, Clara Rebolledo falleció. En agradecimiento, los habitantes de la población Lautaro tomaron la decisión de cambiar el nombre y bautizarla con el nombre de la distinguida dama angelina. Solo un detalle: como era la usanza de esos años, el nombre definitivo fue Clara de Godoy.

Población Guerrillero Heroico / Antuco / O’Higgins

Una de las poblaciones más tradicionales y grandes de Los Ángeles es la población O’Higgins, que data de fines de los años 60.

Aunque ahí estaba proyectado un conjunto habitacional que sería la continuación de la población Orompello, la toma del terreno aceleró el proceso.

Sus primeros ocupantes, entre pobladores con el apoyo de  estudiantes secundarios y universitarios, levantaron sus precarias construcciones en lo que llamaron campamento “Guerrillero Heroico”. Cuando se construyeron las viviendas, hacia 1972, pasó a tomar un nombre distinto: población Antuco.

Sin embargo, el golpe de Estado de 1973 y la irrupción de los militares, especialmente por la persecución de opositores políticos en los conjuntos habitacionales que tuvieron su origen en las tomas, es que también se tomó otra decisión: rebautizar la población con el nombre de O’Higgins.

Población Risopatrón / Kennedy

Ya se ha mencionado en estas páginas que la población Kennedy no tuvo ese nombre durante su inauguración en 1962. De hecho, tuvo un nombre bastante pomposo pero ya casi olvidado: Alberto Risopatrón.

¿Quién fue él? Fue uno de los arquitectos más importantes del país en la primera mitad del siglo pasado. Llegó a ser decano de la carrera de arquitectura en la Universidad de Chile y fue el primer presidente del colegio de la orden.

¿Cómo se relaciona con Los Ángeles? Ocurrido el terremoto del 60, cientos de familias de la capital provincial quedaron en la calle. Además del esfuerzo estatal por ayudarles, se crearon entidades de privados para apoyar esas labores. La más importante fue la Fundación para la Vivienda, entidad que se abocó a la tarea de levantar conjuntos habitacionales en las ciudades golpeadas por ese cataclismo.

Uno de los lugares escogidos para ese fin fue Los Ángeles. Por cierto, quien presidía dicha fundación era Alberto Risopatrón Barredo.

Se empleó un terreno municipal situado a continuación del estadio municipal y antes del polígono de tiro del Destacamento Andino (en 1975 se construyó ahí una población que ahora se conoce como El Polígono).

Y cuando se entregó, fue bautizada como Alberto Risopatrón, por su rol en la materialización de ese proyecto habitacional. Sin embargo, todo cambió de un plumazo a fines de 1963. El 22 de noviembre de ese año, en un lugar muy lejano ocurrió un hecho que cambió la historia de la humanidad. Para ser más específicos, en la ciudad de Dallas, fue asesinado a tiros el presidente norteamericano John Kennedy. Gracias a la fuerza que ya tenían los medios de comunicación de ese tiempo, especialmente la radio, el impacto de su muerte fue mundial. Impacto que repercutió en una pequeña ciudad del sur de Chile llamada Los Ángeles.

Un par de meses de ocurrido ese crimen, en una decisión conjunta de las autoridades y los vecinos, la población “Alberto Risopatrón” pasó a llamarse población John Kennedy, como una forma de agradecer también el aporte de ese gobierno a la reconstrucción nacional.

Campamento Araucano / población Basilio Muñoz

En la madrugada del 24 de agosto de 1970, un grupo de familias entró a la propiedad de sucesión Muñoz Tapia. A las 7 de la mañana de ese día, unas 150 personas ocupaban el terreno que colindaba con la población Clara de Godoy.

A pie o en carretelas de mano, las familias llevaron algunas pertenencias y se instalaron en el recinto. En un par de horas, ya tenían montadas algunas carpas hechas con pedazos de madera y cartones. En muchas de esas precarias construcciones, se levantó la bandera chilena.

La toma era previsible. En los días previos, circulaba un fuerte rumor que grupos de pobladores sin casa se tomarían un terreno ubicado en lo que ahora corresponde a la villa Balmaceda. En ese entonces, era un descuidado paño repleto de maleza y pajonales. Llegó a tanto la preocupación que las autoridades locales ordenaron resguardo policial permanente, las 24 horas, en ese lugar. Ocho efectivos de Carabineros recorrían el entorno ante la inminencia de una toma.

Sin embargo, a poco más de un kilómetro hacia el norte, otro grupo de pobladores – muchos de ellos, de la vecina población Clara de Godoy – aprovechó esa distracción de las fuerzas policiales y rápidamente, se instaló en el terreno que bautizaron como “campamento Araucano”.

Los dirigentes de la toma se contactaron enseguida con autoridades de Corhabit, entidad encargada de los temas de vivienda en la región, con quienes consiguieron dos compromisos: que no serían desalojados y que se buscaría manera de resolver su requerimiento de vivienda.

Al cabo, la toma se consolidó, el terreno fue comprado y las viviendas construidas. ¿Y por qué el nombre actual?  En homenaje a Basilio Muñoz Pal, quien fuera dueño del terreno tomado.

Población José María Caro / Población 21 de Mayo

A fines de la década del 50, la municipalidad de Los Ángeles, encabezada por el alcalde de ese tiempo, Pedro Stark, compró un terreno de ocho hectáreas en la ribera sur del estero Paillihue, justo frente a la población Siglo XX.

El propósito era súper claro: destinarlo a la construcción de viviendas sociales. Es que ya en esos años era patente uno de los grandes problemas de las autoridades de ese tiempo: el hacinamiento en que vivían cientos de familias provenientes de los campos y las comunas cercanas que llegaban a Los Ángeles, atraídos por la esperanza de trabajo y mejores condiciones de vida.

Aunque el terreno fue ofrecido a la Corporación de la Vivienda (Corvi), organismo estatal encargado de la construcción de soluciones habitacionales, éste finalmente lo desechó. ¿La razón? Urbanizar era demasiado caro y tornaba inviable levantar casas.

Sin embargo, la urgencia del terremoto de 1960 obligó a pensar seriamente en ubicar a familias damnificadas, especialmente de la población callampa llamada La Feria, que estaba en el bandejón central de la avenida Vicuña Mackenna, frente a lo que ahora es la tienda Easy.

Ya a fines de 1960 estaban trasladando a familias a ese lugar. En los primeros registros de la directiva del comité de adelanto, se menciona el nombre de José María Caro, quien fue arzobispo de Santiago y el primer religioso nombrado cardenal en la historia del país. Sin embargo, el uso de los pobladores lo llevó al actual nombre: 21 de Mayo.

Y, según se dice, no fue un homenaje por la gesta del combate naval de Iquique. Su origen sería bastante más pedestre: fue por el terremoto del 21 de mayo, momento que marcó el fin del campamento La Feria.

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