domingo 29 de marzo, 2020

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Incendios forestales en Los Ángeles y Tucapel obligan a extremar recursos para su contención

Cerca de 350 hectáreas suma la superficie afectada por los siniestros que se produjeron entre la noche del miércoles y la jornada de ayer. Brigadistas forestales y voluntarios de Bomberos debieron salir a enfrentar las emergencias.


 Por Juvenal Rivera

4 y 5, 3

Nuevamente las condiciones atmosféricas se confabularon para que dos incendios forestales en la provincia de Biobío encontraran terreno fértil para propagarse con extrema facilidad.

En efecto, los siniestros ocurridos en el sector de Tierras Nobles (entre las localidades de Santa Fe y Millantú), y de Trupán Bajo (12 kilómetros al oriente de la localidad de Huépil, comuna de Tucapel), obligaron a extremar recursos humanos y materiales para enfrentar el fuego que avanzaba con avidez, atizado por los fuertes vientos, las temperaturas sobre los 30 grados y la baja humedad ambiental.

Por ambas emergencias, la Intendencia de la región del Biobío debió decretar alerta roja, a partir de la información entregada por la Corporación Nacional Forestal (Conaf) y el Sistema de Protección Civil de la Oficina Nacional de Emergencias (Onemi). La medida apunta a disponer de mayores refuerzos para enfrentar la coyuntura, particularmente de las brigadas preparadas con los conscriptos del regimiento local.

Primero fue para el siniestro de Los Ángeles aunque, en la medida que empezó a ser controlado, se rebajó a la categoría de amarilla. Distinto fue el caso del foco en Tucapel en que, pasado el mediodía de ayer, se resolvió aplicar también la alerta roja, básicamente por tratarse de un incendio que avanzaba sin control en áreas cercanas a viviendas.

TIERRAS NOBLES

El primero de los incendios forestales se originó en la zona campesina de Tierras Nobles, distante 25 kilómetros al poniente de la capital provincial. El foco, que se inició cerca de las 9 de la noche del miércoles, fue acicateado por fuertes rachas de viento que propagaron las llamas hasta destruir cerca de 195 hectáreas.

En el reporte de la Conaf se hizo notar el comportamiento errático del fuego, lo que puso en riesgo a viviendas e infraestructura crítica.

Las familias cuyas casas fueron amagadas por el incendio forestal fueron visitadas por Francesca Parodi, gobernadora (s) de la provincia de Biobío, quien a mediodía declaraba que, en su mayoría, el fuego ya estaba controlado, restando solo dos puntos críticos que se enfrentaron con personal y recursos aéreos y terrestres.

TRUPÁN BAJO

Las rachas de viento de hasta 100 kilómetros por hora fueron la principal causa del descontrolado incendio forestal que se inició cerca del mediodía de ayer en las cercanías de la localidad de Trupán, a unos 20 kilómetros al oriente de Huépil, comuna de Tucapel.

El fuego, que se inició específicamente en un lugar conocido como La Meseta, avanzó con rapidez en los matorrales y plantaciones forestales, acicateado también por una temperatura que superó los 30 grados y una baja humedad relativa del ambiente.

Además de las brigadas de la Conaf, se debió tener el apoyo de voluntarios del Cuerpo de Bomberos de esa comuna y la colaboración de unidades de las localidades vecinas de Quilleco y Yungay.

Hasta el cierre de esta edición, se informaba que la superficie afectada sumaba 144 hectáreas.

DRAMÁTICOS TESTIMONIOS

“FUE UN INFIERNO”

Basilio Contreras Conejeros, que reside en el sector de Tierras Nobles, relató las horas de angustia que vivió en la noche del miércoles y la madrugada del jueves a consecuencia del incendio forestal.

“Estábamos al ladito del incendio junto a nuestros vecinos de más arriba. Gracias a la colaboración de los bomberos y de los vecinos que nos ayudaron en el incendio, porque esto fue un infierno”, señaló el hombre.

También detalló cómo se “prendía por todos lados, las llamas venían y más encima el viento. El fuego se levantaba y las mismas chispas prendían otro foco. Así que hicimos todo lo posible por apagarlo”.

“Temíamos que se nos quemara la casa porque es nuestro hogar. El vecino también, porque el fuego estaba llegando a la casa, pero entre todos, con palas y picotas, fuimos tirando para que (las llamas) no se vinieran encima”.

“ESTÁ DESCONTROLADO”

Patricia Inostroza es profesora de la escuela de Trupán y presenció de cerca cómo el fuego se inició y se propagó con facilidad por el lugar durante la jornada de ayer.

”Empezó con un pequeño foco, pero ahora está descontrolado, a pesar de todo lo hecho por bomberos, los aviones y los carabineros que han tratado de ayudar”, detalló.

Destacó también que los vecinos “han venido a ayudar” para socorrer a las familias amagadas, las cuales viven en una de las orillas del canal Zañartu.

De paso, Patricia Inostroza adelantó que la propia escuela de Trupán se habilitará como albergue en el caso de que eventuales personas damnificadas puedan necesitar algún tipo de ayuda.

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