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Mulchén registra 79 medidas cautelares por violencia intrafamiliar

Tras la investigación por femicidio contra Ana Viveros, ocurrido la madrugada del lunes, la autoridad regional reconoció que la comuna del Bureo registra un alto número de agresiones contra las mujeres


 Por La Tribuna

MULCHEN

Desde el gobierno reiteraron su trabajo por evitar que sigan muriendo mujeres a manos de sus ex parejas e insistieron en que existen centros del Sernameg en Alto Biobío, Los Ángeles, Mulchén y Santa Bárbara.

El femicidio de Ana Viveros Echevarría, mujer que encontró la muerte en manos de quien habría sido su ex pareja, el lunes en la parcela 6 del camino a Santa Adriana, en Mulchén, ha traído de vuelta una de las problemáticas sociales y judiciales más complejas y terribles de los últimos años, ya que el tema de la violencia contra las mujeres no solo sigue sumando víctimas fatales, sino que además reitera la necesidad de una legislación más clara y dura respecto a lo que tiene que ver con crímenes de género. 

Por el momento, la Brigada de Homicidios y el Laboratorio de Criminalística de la PDI son las que están a cargo de las investigaciones que permitan identificar a las víctimas, así como también los detalles de lo que pasó la madrugada del lunes, sin embargo, más allá de los datos forenses, lo que queda detrás es una historia terrible que tiene como denominador común el femicidio. 

TIPIFICACIÓN DEL DELITO EN CHILE
El concepto de femicidio (o feminicidio) es una puerta de entrada para el análisis de lo que tiene que ver con la violencia extrema contra la mujer.
Basta revisar los códigos penales de otros países, en los cuales la tipificación de femicidio es más amplia, para comprender que en Chile aún estamos avanzando a pasos cortos en lo que tiene que ver con establecer un aparato legal que permita entregar mayores penas a los agresores y mayor justicia para las víctimas, ya que acá en nuestro país solo se determina que hay femicidio cuando existe una relación “amorosa” entre los involucrados.
Y si bien hasta el momento solo se ha podido identificar a la víctima y no al victimario, ya se habla desde la autoridad de un nuevo caso de femicidio, pues existía una relación anterior que avalaría la tesis de la relación entre ambos y se espera el resultado de los análisis forenses para establecer los nombres de los otros dos cadáveres que fueron encontrados calcinados en la escena de los cuatro crímenes ocurridos el día lunes.
Sin embargo, y más allá de la tragedia, de este último punto, en el que se habla de la “relación” existente entre victimario y víctima, se puede desprender un aspecto clave, pues inmediatamente aparece la pregunta: ¿qué es lo que se entiende en Chile por femicidio?

Y la respuesta es que, según la legislación chilena, se tipifica como femicidio a un homicidio que ha sido cometido en contra de una mujer “que es o ha sido cónyuge, polola o conviviente del autor del crimen”. 

¿CUÁLES SON LAS PENAS POR DELITOS FEMICIDAS?

Cabe señalar que las penas por femicidio son mayores que las de un homicidio, ya que a quien sea considerado autor de femicidio, se le aplicará el castigo correspondiente al de parricidio, que es el de presidio mayor en su grado máximo a presidio perpetuo calificado.

Esto quiere decir que el homicida podrá recibir una condena que puede ir desde los 15 años y un día de cárcel, hasta el presidio perpetuo calificado, que es aquel que le impide postular a beneficios penitenciarios antes de cumplir los 40 años en reclusión.

Es importante resaltar que la protección que se le ofrece a una potencial víctima de femicidio, por ejemplo, en los casos de violencia intrafamiliar, cuando la persona denunciada se opone de manera violenta a aceptar el fin de la relación sentimental que haya mantenido recientemente con la víctima, se entenderá inmediatamente como una “situación de riesgo”, y con esto se le da la facultad al tribunal para decretar las medidas de protección para la víctima. Asimismo, el juez puede ordenar que el denunciado se presente regularmente en la unidad policial que el mismo magistrado determine.

Además, todas las medidas de protección a las víctimas de violencia intrafamiliar que un juez dicte en su sentencia (como puede ser por ejemplo el prohibir al ofensor acercarse o a compartir el hogar con la víctima, prohibirle poseer armas de fuego u obligarlo a asistir a programas terapéuticos), tendrán una vigencia máxima de dos años.

SERNAMEG REGIONAL
En conversación con Diario La Tribuna, la directora regional del Sernameg, Lissette Wackerling Patiño, dijo que si bien en las denuncias por violencia intrafamiliar entran todas las agresiones, resaltó que la gran mayoría son cometidas por hombres contra mujeres.
La autoridad resaltó, a razón de lo ocurrido en Mulchén durante el día lunes, el impacto mediático que ha tenido el caso y como este hecho ha impactado a la comunidad bureana. 

Lissette Wackerling Patiño

Respecto de la labor que realizan en la provincia, Wackerling comentó que “como Servicio estamos realizando diversas instancias para poder trabajar en la erradicación de la violencia en contra de la mujer. Hoy día, del 100% de las denuncias de violencia intrafamiliar, más de un 80% corresponde a violencia contra la mujer”. 

Además, indicó que “atendiendo a que es un grupo vulnerado, el Servicio dispone de diversos dispositivos que van en ayuda directa de estas mujeres, y estos son 13 centros de la mujer en la región del Biobío, de los cuales cinco están ubicados en la provincia de Biobío, como son el de Cabrero, Alto Biobío, Los Ángeles, Mulchén y Santa Bárbara, los que están ubicados en estas comunas, pero que irradian su trabajo a las comunas a su alrededor. Principalmente se otorga ayuda psicosocial y legal, atendiendo la posibilidad de dar apoyo psicológico, de apertura de redes que refuercen la autonomía económica y que también den apoyo legal en las materias que lo requieran”. 

Además, entregó detalles de la manera en que se realiza la contención de todas aquellas personas que son víctimas de violencia de género, y dijo que como servicio “contamos además con tres casas de acogida en nuestra región, una en la provincia de Biobío, para que en los casos de derivación de fiscalía de denuncias en donde las mujeres estén en un riesgo vital, puedan acudir a estas casas, tanto ellas como sus hijos menores de 18 años, en donde se les ofrece alojamiento, comida, por un tiempo determinado, y también un apoyo social, psicológico y legal”.
Agregó que “contamos además con un Centro Atención a Víctimas de Violencia Sexual en la región, en donde podemos realizar trabajos de reparación respecto de materias tan agresivas como son los abusos y violaciones a mujeres, y también hay un centro de hombres en donde trabajamos el cambio de conducta de hombres agresivos. La demanda es un 50 por ciento espontánea y el otro 50 por ciento es el que se recibe producto de las denuncias en tribunales”. 

EL CASO DE MULCHÉN

Wackerling tuvo por supuesto sentidas palabras respecto de la situación ocurrida el lunes pasado, y entregó detalles de lo que pasó comentando que “Ana Viveros realizó su denuncia en el mes pasado, en enero; ella estaba contando con medidas cautelares principalmente con la de orden de alejamiento, que claramente se incumplió por parte de la ex pareja”.

Además, dijo: “Hay que comentar que, como Servicio, y en conjunto con Carabineros, estamos trabajando fuertemente para poder apoyar a aquellas mujeres víctimas, y entender también que hoy en día, por múltiples razones, Carabineros lamentablemente no está pudiendo cubrir todo el seguimiento de estas causas cautelares como quisiéramos ambas instituciones. Muchas de ellas lamentablemente están incurriendo en falta y, como Servicio, lo que estamos realizando como apoyo es poder, a través de postulación de proyectos, trabajar y obtener dispositivos electrónicos que nos permitan poder apoyar a las mujeres cuando están en esta etapa tan difícil, donde necesitan no solamente de un apoyo policial, sino también de un apoyo tecnológico como las pulseras electrónicas que nos permiten, a través de una pulsación, poder comunicar a Carabineros y a familiares cercanos la situación de riesgo, y también lo que hemos estado realizando en conjunto, por ejemplo, con la Municipalidad de Talcahuano, es instalar timbres con cámaras que puedan capturar momentos que sirvan de prueba que permitan apoyar el incumplimiento de medidas cautelares. Sirven claramente porque hay distintas medidas cautelares que utilizan los juzgados, entre ellas las órdenes de alejamiento y las rondas periódicas, pero cuando hay un incumplimiento, hay un sistema de poder a través de la prisión nocturna o completa para resguardar la seguridad de las mujeres”. 

Otro dato importante revelado por la autoridad es que “en cuanto a las medidas cautelares que hoy día tiene la comuna de Mulchén, la verdad es que están bastante altas; tenemos hoy día actualmente 79 medidas cautelares vigentes, las cuales se están supervisando y hay seguimientos”.

Al cerrar la conversación, Lissette Wackerling realiza una reflexión respecto a lo ocurrido, y señala que “no queremos ver otros femicidios, ni en la comuna, ni en la región”, e invita a la comunidad a sumarse a las denuncias y apoyo a las víctimas a través del teléfono de denuncias del servicio: “Estamos haciendo un trabajo fuerte de difusión de nuestro número 1455, con la posibilidad de acercarlo a la comunidad, no solamente para aquellas mujeres que son víctimas de violencia, sino también para aquellos testigos de la violencia para poder visibilizar todos estos casos, para poder atender de manera preventiva, a través de nuestro apoyo psicosocial y legal, y no de manera reactiva, como lamentablemente nos ha ocurrido en este caso, cuando tenemos que lamentar hechos como el femicidio”.

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