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Desarrollo

Potente avión Hércules se suma a la labor de combate de incendios forestales

Biobío será uno de los puntos donde la aeronave de emergencias tendrá una de sus bases, por ser una de las zonas de mayor riesgo en el país.


 Por Jorge Guzmán B.

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La aeronave puede atacar incendios de forma muy rápida y con un solo golpe, de manera que no se le dé la posibilidad de crecer y escapar del poder de control de Conaf.

Un nuevo avión C-130 Hércules, gestionado por la Corporación Nacional Forestal (Conaf), permitirá responder y controlar incendios forestales de gran magnitud en el país.

Se trata de una aeronave con capacidad de almacenaje de líquido y de viajar a largas distancias con rapidez, cuyo fin es convertirse en una herramienta que permitirá a la entidad controlar con más prontitud este tipo de siniestros. 

La gerenta de Protección contra Incendios Forestales de Conaf, Aida Baldini, explicó a diario La Tribuna que “hicimos un análisis, llegando a la conclusión de que, más que helicópteros pesados, como los que usamos, esta temporada era mejor tener un avión de alta capacidad”.

En ese marco se realizó un llamado a licitación para “un avión que pudiese cargar entre 10 mil y 15 mil litros de agua, siendo seleccionado el C-130 Hércules, acondicionado para incendios forestales, que está siendo usado en Estados Unidos y Canadá”. 

CARACTERÍSTICAS TÉCNICAS 

Baldini explicó que “ya en junio sabíamos que esta temporada iba a ser más compleja que muchas anteriores por la sequía acumulada y la baja en las precipitaciones, que han sido prácticamente la mitad de las caídas durante el año pasado”.

La funcionaria de Conaf dijo que producto de estas condiciones climáticas, se manifestó la necesidad imperiosa de “atacar todo incendio de forma muy rápida y con golpe único, porque un incendio al que le demos la posibilidad de crecer se escapa de nuestro poder de control”. 

La gerente de Protección contra Incendios Forestales de Conaf agregó que “todas las temporadas evaluamos las aeronaves, y fue en esa evaluación donde nos dimos cuenta de que necesitábamos una que no necesariamente hiciera combate directo, tal es el caso de este avión, que utilizamos para hacer cortafuegos con material retardante”.

Citó una experiencia reciente en la región del Biobío, donde tuvo “excelentes resultados, dándole además seguridad a nuestros brigadistas considerando que el fuego no pasará las líneas de retardante administradas por este avión”. 

El avión fue conseguido, de acuerdo a la gerente de Protección contra Incendios Forestales de Conaf “a través de una licitación pública internacional, adjudicándose este avión que normalmente es empleado en Estados Unidos y Canadá, pero nosotros lo tenemos contratado por toda la temporada de incendios, y finalizado su periodo se retorna a Estados Unidos”. 

El afán por traer al país aeronaves de mayor volumen de líquido se enmarca “dentro de una planificación que apuesta por muchas aeronaves pequeñas que lleguen muy rápido a los focos cuando los incendios son todavía pequeños”, explicó Aida Baldini. 

IMPORTANCIA DE LA PREVENCIÓN

La aeronave “es considerada un recurso nacional porque puede volar a 600 kilómetros por hora, permitiéndole llegar rápidamente a cualquier lado, con tres bases: Torquemada en Viña del Mar, María Dolores en Los Ángeles y Aeropuerto El Tepual en Puerto Montt, lo que permite que se mueva muy rápido, pudiendo cargar agua y combustible en estos tres aeropuertos”, precisó Baldini. 

Respecto a la mayor ocurrencia de hechos proyectada por Conaf, que requerirían de este aparato antiincendios, dijo que “esto se da en la zona centro y centro-sur, es decir Biobío y La Araucanía, y en Valparaíso, pero también serviría para zonas ventosas como Magallanes”. 

Al uso de este aparato, explicó Aida Baldini, se le agrega “una planificación que se renueva año a año con estudios de causa de los incendios y con esta información podemos saber si se dieron accidental, negligente o intencionalmente, conociendo así los mejores recursos y métodos para concientizar a la población, por ejemplo, de sectores rurales, para que tomen todas las precauciones frente a este tipo de hechos; además, tenemos la educación ambiental y los planes comunales entregados a los municipios para los sectores más peligrosos, haciendo además cortafuegos con el Ministerio de Obras Públicas porque un incendio de gran magnitud implica un problema más complejo, con operativos más importantes”.   

La gerente añadió que “nuestra planificación ha ido completando el plan operativo y está respondiendo a las condiciones ambientales, pese a ser una temporada muy compleja por lo rápido que pueden avanzar los incendios, pero los recursos determinados acorde a las necesidades de la zona están dando una buena respuesta”. 

Lo anterior, “hasta esta temporada que deberíamos pasar bien, pero en caso de escenarios aún más complejos, estamos en contacto con otras aeronaves que están a una llamada de teléfono del país, aunque confiamos en que los recursos que tenemos sean suficientes”.

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