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Desarrollo

Alumnos Santo Tomás Los Ángeles aprenden Braille y lenguaje de señas para impulsar la inclusión

Se trata del ramo que lleva por nombre “Comunicación aumentativa y alternativa”, impartido a estudiantes de la carrera de Técnico en Educación Especial del Centro de Formación Técnica.


 Por La Tribuna

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Como una forma de promover la inclusión y entregar herramientas que le permitan a los alumnos desenvolverse en el mundo laboral, la carrera de Técnico en Educación Especial de Santo Tomás Los Ángeles contempla un ramo que le enseña Braille y lenguaje de señas a sus estudiantes.

Comunicación Aumentativa y Alternativa es el nombre de la asignatura cuyo objetivo es que los jóvenes “logren desempeñarse en cualquier área de la Educación Especial. El objetivo es que si llegan a una escuela especial, donde existan estudiantes con discapacidad auditiva, tengan la posibilidad de comunicarse y realizar un desempeño más óptimo y lo mismo si tienen estudiante con discapacidad visual”, explicó la jefa de carrera de Técnico en Educación Especial de CFT Santo Tomás Los Ángeles, Marcela Améstica.

Asimismo, agregó que la idea es que los estudiantes de Santo Tomás Los Ángeles puedan realizar los apoyos necesarios, no sólo a través del aprendizaje del Braille, sino que también por medio del Joystick y otras tecnologías que utilizan las personas no videntes, como el uso de bastón, otorgando el apoyo que merecen y necesitan.

“Este ramo apunta a la inclusión, a la inclusión real. El hecho de que, primero, el Técnico en Educación Especial deje de realizar labores sólo asistenciales, ya no solo apoyar al profesor de Educación Diferencial como un agente más pasivo en sala si no que esté involucrado dentro del proceso educativo de los estudiantes con los que él va a trabajar”, detalló Améstica.

La necesidad de impulsar la enseñanza de Braille y lenguaje de señas se enmarca dentro de los lineamientos de Santo Tomás a nivel nacional, como una forma de entregarle a los alumnos herramientas para poder trabajar en necesidades educativas transitorias y permanentes, como un trastorno de lenguaje o una dificultad de aprendizaje o ante un diagnóstico como el autismo, disfasia y la discapacidad visual y auditiva, respectivamente.

De esta forma, el objetivo es que los alumnos de Santo Tomás puedan adquirir los conocimientos necesarios para un desempeño adecuado e inclusivo en las escuelas, especialmente en lo que dice relación con proyectos de integración que involucren a estudiantes sordos o ciegos, quienes muchas veces ingresan a escuelas o liceos que no siempre cuentan con profesionales que puedan realizar el apoyo para que ellos se puedan comunicar con los demás.

Antiguamente, las clases de Braille y lenguaje de señas duraban un semestre cada una. Sin embargo, a contar de 2017, se decidió tener una sola asignatura que involucrara las dos formas de lenguaje.

De igual manera, dicho lineamiento contempló un profesor paralelo dentro del aula y que el docente, en el caso de Braille, fuera una persona con discapacidad visual y en el de lengua de señas, una que tuviera discapacidad auditiva y que fuera experta en este tipo de lenguaje.

Todo ello, con el objetivo de poder aportar en el proceso de aprendizaje de los estudiantes de Técnico en Educación Especial y de esta forma, estuvieran más y mejor preparados para el correcto aprendizaje de la lengua de seña y Braille, joystick o uso de bastón.

 

PROFESOR PARALELO

Generalmente ocurre que “si uno no es nativo, aprende de acuerdo a los libros, de acuerdo a lo que la bibliografía dice. Sin embargo, es distinto aprender con alguien que lo lleva como una lengua casi materna; eso mejora el desempeño de los estudiantes y permitirá que, posteriormente, puedan enseñar a otros y así esta masa inclusiva va creciendo”, relató la jefa de carrera de Técnico en Educación Especial de CFT Santo Tomás Los Ángeles.

Para la académica, la importancia de este tipo de asignaturas radica en que no sólo es necesario hablar de inclusión, sino que también realizar acciones inclusivas. “Como Santo Tomás, al menos en el área de Educación Especial, queremos formar estudiantes que realmente tengan una vocación inclusiva, pero además ser inclusivos nosotros trabajando con personas que tengan algún grado de discapacidad”, destacó Améstica.

En el caso de la enseñanza del Braille, el docente paralelo es Josué Alvear, quien es profesor titulado de Matemáticas y Educación Tecnológica de la Universidad de Concepción campus Los Ángeles.

Durante su época universitaria, Alvear comenzó a presentar problemas visuales debido a la genética. Padece de retinitis pigmentosa, situación que fue alterando, primero, la visión periférica para, posteriormente, afectar la visión central.

“Durante ese tiempo de enseñanza, fui perdiendo la visión progresivamente. Dentro de un año, para mí fue necesario comenzar a utilizar bastón; eso fue 2013 a 2014. Fui perdiendo la visión de los lados, empecé a ver como un túnel, me molestaba la luz del sol y me costaba leer en la pizarra por la luminosidad que genera color blanco”, relató el profesor.

Posteriormente comenzó a verse afectada su visión frontal, desarrollando un movimiento involuntario de los ojos y perdiendo la mayoría de su visión; en la actualidad, sólo distingue siluetas.

“La vida cambia demasiado; enterarme de mi diagnóstico, fue complicado. En la universidad tuve ciertas dificultades porque el tema emocional afecta demasiado pero no quise detenerme en eso (…) Me propuse terminar mi carrera, seguir avanzando y esforzarme; empecé a buscar ayuda, a preguntar, a asesorarme por personas que sabían de este tema”, relató Alveal.

Desde Santo Tomás lo contactaron para desempeñarse como profesor paralelo en la asignatura de Comunicación Aumentativa y Alternativa. Para Alveal fue un verdadero gusto poder empezar a enseñar Braille a los estudiantes de este ramo.

Al respecto, expresó que “los jóvenes tienen muy buena recepción y la verdad es que para mí es algo novedoso ya que yo había estudiado para enseñar Matemáticas en primera instancia pero que se me haya dado la oportunidad, me tiene muy contento. Además, el Braille se necesita para que los chicos concienticen en el tema de cómo ayudar a una persona en situación de discapacidad visual y qué tan importante es para ella esta signografía”.

Paulina Beltrán es la docente que, junto a Josué, imparte las clases de Braille en Santo Tomás Los Ángeles; al respecto, la académica relató que se trata de iniciativas que no existen en otras carreras, al menos no de la forma en que se imparte en esta casa de estudios.

“En Santo Tomás se hace de una manera planificada y los estudiantes, efectivamente, salen leyendo y escribiendo Braille, más ahora que desde el año 2017 no trabajo sola y eso le da un enfoque totalmente inclusivo a la unidad por los contenidos”, expresó la docente.

Asimismo, explicó que esta asignatura busca que los estudiantes aprendan otras formas de comunicación para que estén preparados para trabajar con niños con necesidades educativas permanentes ya sea con discapacidad, en situación de discapacidad visual o en situación de discapacidad auditiva.

De igual forma, valoró la forma en que se imparte esta asignatura. El contar con el apoyo de un profesor colaborador experto en Braille y en lenguaje de señas, “me parece que es algo bien inédito, no lo había escuchado. Además, estamos enfocándonos en carreras que trabajan con la diversidad”, puntualizó Beltrán.

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