viernes 13 de diciembre, 2019

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¿En qué condiciones nacen los bebés haitianos en Los Ángeles?

A raíz del caso de una joven haitiana que tuvo su parto en un taxi colectivo en la comuna, surgió una natural interrogante sobre cómo están acogiendo las instituciones gubernamentales de salud a las embarazadas que provienen de Haití.


 Por LEYLA BASCUR

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La pequeña Alaina Sara Gloria Baptiste Thelemaque tiene apenas unos días de vida y su foto ya está en portales informativos. Su madre, Sencia Thelemaque, de origen haitiano y de 26 años de edad, la trajo al mundo dentro de un taxi colectivo en el estacionamiento del Complejo Asistencial Víctor Ríos Ruiz de Los Ángeles, el domingo 26 de agosto a las 13 horas.

Se trata de un caso que llamó de sobremanera la atención, no tan sólo por la nacionalidad de las protagonistas, sino también por la manera en que se dieron las cosas.

Al día siguiente -lunes 27- Diario La Tribuna pudo comprobar el perfecto estado de salud en que se encontraban tanto la joven como la bebé, y también presenció la visita a la madre que realizó una comitiva oficial compuesta por Ignacio Fica, gobernador provincial, Brian Romero director del hospital y la doctora Marta Caro directora del Servicio de Salud Biobío. En la oportunidad todos conversaron y se aseguraron de que la mujer y la recién nacida estaban recibiendo los cuidados necesarios.

Sencia Thelemaque denotaba sorpresa y curiosidad por lo que estaba pasando, y junto a una “facilitadora” trataba de entender lo que allí ocurría. Su red de apoyo chilena manifestó la voluntad de ella de no querer sacarse fotos, situación que fue reafirmada por la profesional de Redim (Red de Inmigrantes), con la finalidad de proteger a la mujer.

ORGANISMOS DE SALUD QUE FUNCIONAN

De lo que se observó en ese momento en la sala de maternidad del Hospital Base de Los Ángeles, llamó la atención la actitud de la joven con su bebé, los insumos que se le entregó -gestionado por el programa Chile Crece- y, finalmente, el respaldo de la profesional de la matronería, quien en todo momento estaba pendiente de ella y explicaba algunas situaciones culturales diferentes que se podían percibir.

De acuerdo a lo anterior, La Tribuna entrevistó a las profesionales que atienden los casos de migrantes haitianas para saber cómo es su comunicación con ellas y cómo entregan  las garantías a las cuales pueden optar las mujeres embarazadas de Haití en Los Ángeles.

COMPLEJO ASISTENCIAL VÍCTOR RÍOS RUIZ

Javiera Riesco Pinar (kinesióloga), coordinadora del equipo Chile Crece del hospital, comentó que “para nosotros ha sido súper complejo. Lo principal es el idioma, ya que la verdad es que existen pocas cartillas aún. En nuestra institución contamos con sólo una facilitadora para solucionar esa limitante, lo que se vuelve un problema para la cantidad de usuarios haitianos que llegan a atenderse con diversas consultas y, cuando nosotros necesitamos en una atención en crisis, debemos esperar”.

“También hemos tenido una suerte de barrera con la cultura, ya que nosotros aquí en Chile promovemos el apego y la lactancia materna y ellas, por sus costumbres, no lo hacen; ha sido una dificultad que lentamente hemos ido venciendo”.

Riesco pone en énfasis que, pese a haber recibido una capacitación para subsanar las dificultades todo ha sido muy lento, destacó la voluntad de los profesionales para adoptar nuevos conocimientos para ir en ayuda de las necesidades de ellos.

Finalmente, destacó que cuando no tienen RUT no pueden generar ayuda o coordinaciones con municipalidad y gobernación; sin embargo, el ajuar es entregado a todas las mujeres sin distinción de nacionalidad. 

Jessica Acuña Dubó (matrona), administradora de los cuidados de la matronería, cuenta que “nosotros hemos visto un aumento importante de mujeres haitianas, donde hemos tenidos muchos partos y que van en alza mes a mes. Este año tenemos 35 partos de haitianas, en agosto tuvimos 19, y con todo el contexto que significa la barrera idiomática. Cuando comenzamos a tener nuestros primeros casos dimos la alerta y nos contactamos con hospitales de otros lugares y creamos unas cartillas del idioma para traducir las instrucciones”.

La profesional manifestó que todas las dificultades que atravesaron en la primera atención de urgencia les dejó en claro que debían estar preparadas para lo que se avecinaba: “Esa vez Ingrid Luengo, otra colega que hablaba francés, nos pudo ayudar para establecer una comunicación que nos permitió entregar la ayuda necesaria”.

“Las matronas se han sumado con mucha naturalidad a este cambio, aprovechando la experiencia que tenemos con nuestra usuarias pehuenches, que también tienen costumbres y un lenguaje diferente”, finalizó.  

Carolain Cid Castro (matrona), supervisora de la unidad de puerperio y la Unidad de Cuidados Básicos Neonatales y Hogar de la Madre Campesina, explicó cuál ha sido la preparación para enfrentar las necesidades de las embarazadas provenientes de Haití:  “Yo hice capacitación con mi colega de la Unidad, Verena Kulenkampff, kinesióloga. Ella compartió conmigo y yo le pedí autorización para replicar una capacitación que nos hizo ella de cómo se vive en Haití para conocer un poco su alimentación, sus creencias, las pautas de crianzas que ellos tienen. Y la repliqué con todo mi equipo de trabajo -13 matronas- para poder adaptarnos a estas nuevas usuarias”.

“Nuestra experiencia ha sido positiva, porque mis colegas y yo hemos visto esto como una oportunidad de aprendizaje de algo nuevo, y la disposición de las colegas ha sido ayudar y brindar una atención los más integral posible”, dijo.

También agregó que “se le recibe en el puerperio, si domina el idioma se le hace el ingreso, los cuidados del post parto y del recién nacido y, si no entiende el idioma, se contacta con la facilitadora intercultural para que traduzca la conversación”.

CENTRO DE SALUD FAMILIAR 2 DE SEPTIEMBRE

En el caso de la atención primaria en Los Ángeles, se informó que la mayor parte de la población de haitianos que se atiende en los centros de salud de esa índole acuden al 2 de Septiembre, de 600 usuarios extranjeros 500 son haitianos.

Tal como explicaron las profesionales del hospital, en este centro de salud existe un facilitador que tiene 33 horas de atención y que, además, brinda apoyo telefónico a otros centros de salud familiares, porque es exclusivo de este Cesfam.

La situación se describe un poco más compleja porque el centro tiene una unidad de urgencia donde también acceden los migrantes haitianos que no poseen RUT chileno con más facilidad.

Elizabeth Acuña Lema, jefa del programa de Salud de la Mujer del Cesfam, comentó que “para las colegas, lo más complejo ha sido el idioma, por lo que el apoyo del facilitador ha sido muy importante”.

“El tema cultural también ha sido complejo para el equipo, ya que su cultura tiene un trato diferente con el recién nacido y también con ellas mismas. Sin embrago, hemos logrado una alta adherencia a los controles por parte de las mujeres embarazadas, esto se debe a que logramos convencerlas de la importancia de estar insertas en el sistema”.

Finalmente, Acuña declaró que han tenido que cambiar algunos procesos y adecuarlos al tiempo para apoyar la atención de las mujeres haitianas, de hecho, crearon un protocolo para atención que complementa lo emanado por el Ministerio, que igualmente es muy poco. 

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