martes 19 de noviembre, 2019

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Eduardo Luna: un "León" que quemó etapas para forjar promesas tenimesistas


 Por Gonzalo Meller

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Buscando su independencia en distintas instancias de su vida, el instructor angelino ha sido –y será- trascendental en la carrera de muchas paletas del corazón provincial.

Pasando muchos años en el anonimato deportivo, hoy es momento de conocer la historia de uno de los entrenadores que ha hecho destacar a grandes exponentes de la especialidad y, a su vez, pulido la técnica de los más pequeños, que hoy defienden al país militando en la “rojita tenimesista”.

Este es Eduardo Alexis Luna Velozo, también conocido como Alex Luna, quien nació el 5 de noviembre –en el mes donde nacen los mejores enfatizó entre risas- de 1973.

Hijo de Verónica Velozo y Sergio Luna, el instructor comentó que sólo su padre sigue con vida, aprovechando la instancia para destacar a su madre como un referente de lucha para él, plasmando en su corazón la consigna de nunca bajar los brazos.

“Mi mamá fue todo para mí, dejó un legado tremendo en esta tierra junto a enseñanzas para todos los que conoció. Sé que ella está en un lugar mejor y eso me da tranquilidad”, dijo.

ENTRADA DEPORTIVA

Concerniente al tenis de mesa, este arribó a su vida por iniciativa propia, cuando entró al Liceo Comercial Diego Portales Palazuelos. En aquellos años, pese a que la especialidad, aún no ganaba terreno, explicó que sus primeros paletazos fueron en las mesas ubicadas dentro de las inmediaciones del patio, donde conoció a uno de sus primeros impulsores deportivos.

“Comencé en los recreos jugando con César Ilda, el cual era muy fanático del tenis de mesa, y como no tenía dupla para entrenar, entonces él me motivó”, recordó.

Consciente de que era tarde para forjar una carrera deportiva, pero de todas formas destacando dentro del circuito escolar, tuvo apoyo empresarial y todo se alineó para recibir una propuesta trascendental en su carrera cuando tenía 19 años.

“CMPC estaba en su auge y le daban mucha importancia al tema deportivo, realizando Olimpiadas entre otros. En ese entonces tuve que elegir si seguir una carrera universitaria o ver qué hacía, pero me ofrecieron irme como técnico a Inforsa Nacimiento”, puntualizó.

En la época, también conocería a otro gran referente del tenis de mesa a nivel nacional, Jesús Rodríguez, el cual no sólo le tomaría como ayudante técnico en la fábrica de exitosas paletas chilenas -Colegio Los Ángeles-, sino que le entregaría consejos junto a herramientas para crecer como profesional.

“Él siempre me decía que había una faceta de mi persona que no había logrado rescatar en nadie, y era la forma que yo tenía de llegar a los niños, porque no todo el mundo nacía con eso”, recordó el forjador de promesas.

Gracias a Rodríguez, pudo realizar cursos bajo instrucciones de los mejores del deporte Olímpico que se encontraban en la región.

EL CAMINO FORMAL

Cuando llega la gloria deportiva acompañada generalmente de mujeres, dinero y excesos, Alex lo vivió a sus 19 años, por lo que es un referente de que todo depende del atleta, sus valores y formación personal, ya que pese a sus ostentosos ingresos junto a un prominente futuro, invirtió en su otra pasión: la música.

“Siempre tuve ese tema desde muy pequeño, especialmente el de la amplificación, y como tenía un buen sueldo empecé a invertir. Lo de las mujeres no es mi caso –ríe-, pero en realidad tomé el otro camino, muy bien orientado por mis padres junto a mis amigos”, aseveró Luna.

Cómo un hombre que recuerda muy bien el de sus cercanos, mencionó algunos que influenciaron su vida, especialmente los empresarios, a quienes tomó como referentes, diciéndose a sí mismo “quiero ser como ellos y vivir así. Compraré mis equipos, me independizaré”.

Paralelamente, aparecían las primeras camadas de tenimesistas. Hoy de categoría nacional e internacional, como Felipe Olivares, Nicolás Jara, Jean Piere Anabalón, Fabián Castro y Laura Rodríguez, entre otros. Todos recibieron instrucciones de Luna.

“Trabajamos durante muchos años obteniendo excelentes lugares a nivel nacional, pero siempre trabajé desde el anonimato y debido a eso llegaron los conflictos”, enfatizó.

IDA Y VUELTA POR SUS ALUMNOS

Una difícil prueba se hizo presente en la vida del destacado profesor angelino, debido a que cuando deseó volar con alas propias, arribaron inmediatamente los problemas e influencias de terceros que “terminó en un quiebre donde entrenaba alumnos, los cuales se fueron conmigo a seguir en el Colegio San Gabriel”.

Lamentablemente, la presión y sobre todo los malos comentarios, llevaron a Alex a un retiro que duró ocho años, donde se dedicó a trabajar en su empresa, pero con un vacío abismal tras dejar a la deriva sus muchachos.

“Siempre sentí que me faltaba algo, pero veía desde lejos lo que hacían y sentía que tenía mucho que entregar al tenis de mesa, me sentía capacitado para hacerlo, así que tomé la decisión de volver”, rememoró Luna.

De todas formas, en la ocasión decidió tomar la paleta como jugador para “quemar una etapa que no pude antes y no hacer las dos cosas a medias”.

Como era de esperar, el instructor de grandes exponentes, por técnica jamás se quedó, y ostentó el triunfo dentro de distintas convocatorias dentro y fuera del país, vistiendo la armadura nacional.

Posterior a la fase concluida, arribó como técnico a la Asociación Angelina de Tenis de Mesa, como reemplazante, pero su alta categoría de maestro llevó a un desempeño óptimo a las filas del corazón provincial, por lo que “sin darme cuenta dejé de ser jugador nuevamente y volví a ser técnico. De ahí para adelante he realizado un trabajo serio con muchos triunfos”.

VICTORIAS QUE PIDEN INDEPENDENCIA

A sus logros con estudiantes de categorías inferiores, se han sumado los universitarios, por lo que nuevamente tuvo que independizarse. “El Polideportivo de Los Ángeles no reunía las condiciones para el tenis de mesa, y eso nos hacía rendir menos. En el fondo tú no puedes dar esa ventaja a tus rivales, entonces hice el esfuerzo y construí mi propio gimnasio”.

Asimismo, Alex explicó que desea sumar un equipo multidisciplinario, entre ellos el destacado psicólogo, Juan Rezandero.

Todo en beneficio de sus alumnos, los cuales agradecidos de su maestro, le consideran “un tío sin defectos, lo cual me da a entender el aprecio que me tienen”.

Concerniente a su futuro, el técnico, preparador físico, nutricionista, pero sobre todo parte de una gran familia tenimesista seguirá buscando distinguir a sus alumnos cueste

lo que cueste con la meta de plasmar en la disciplina nacional el nombre de Los Ángeles. Sencillamente un “León”.

Disputando distintas instancias deportivas nacionales e internacionales, el técnico busca que sus “leones” lleguen a lo máximo del deporte olímpico.

Alex fue nominado como técnico de la selección adulta damas y varones en la Región del Bío-Bío, participando de los Juegos Deportivos Nacionales del IND.

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