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Diego Sepúlveda: el nuevo talento y referente del tenis de mesa angelino

Joven angelino, con una larga trayectoria en esta disciplina, con presencia en la Selección chilena en diversas categorías, hoy tiene un futuro auspicioso, todo gracias a su propio esfuerzo, y el de sus entrenadores.


 Por La Tribuna

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Diego Francisco Sepúlveda Aravena, de tan sólo 18 años, quien estudió en el San Gabriel, y desde ahí salió como la primera generación. Hoy en día es uno de los deportistas con mayor proyección en el tenis de mesa angelino, por lo que ha sido convocado en reiteradas ocasiones a la Selección chilena de esta disciplina, y ha tenido la opción de ser tentado de clubes europeos. Lo más concreto, es que desde inicio de este año, y por seis meses consecutivos, estuvo entrenando al más alto nivel en Brasil, por lo que sus cercanos lo catalogaron como “el garoto”.

“Desde súper chico me han ido inculcando el deporte, me gusta practicar bastante. De partida mis dos hermanos mayores son profesores de Educación Física, muy apegados al deporte, y me han ido inculcando la vida sana que se puede llevar por el deporte”, comentó.

Además, añadió que “en realidad el básquetbol nunca me gustó mucho, en el colegio jugué fútbol, igual me gusta, estuve viajando a Concepción para jugar en las divisiones inferiores de la Universidad de Concepción. Desde pequeño estuve apegado al fútbol y al tenis de mesa”.

Cree que la primera vez que quedó en la Selección chilena de tenis de mesa, comenzó a dejar el fútbol, esto fue para la Sub 13.

“Me gustaba, pero con las lesiones, muy complicado antes de una competencia. Tenía que medirme, porque una patada mal dada podría significarme mucho en el otro ámbito. Las instancias en las que participaba en el tenis de mesa eran mucho más decisivas que en el fútbol, así que ahí empecé a soltar ese deporte, ya que yo jugaba de volante de corte”, sostuvo.

Recordemos que su primera incursión en la Selección chilena fue en la categoría Sub 13, pero no ha sido su única presentación en dicho equipo, y tampoco ha sido su mejor nivel.

“A mí me apasiona el tenis de mesa, había conseguido torneos individuales y dobles, ganando torneos nacionales en categorías mayores, pero desde los 13 años, cuando clasifiqué a la selección supe que tenía que dedicarme de forma más profesional, pero antes siempre dije que jugaba por gusto. Fue ahí cuando se hizo definitivo, y esto pasó como a los 14 o 15 años. Me di cuenta que si uno quiere ser destacado en algo, tiene que tomarlo en serio, porque la competencia en este deporte es muy elevada. Hay muchos tenimesistas que se han perdido, porque la competitividad es mucha”, aclaró.

 

EN EL ALTO RENDIMIENTO

Según su visión, este año 2016 ha alcanzado el alto rendimiento deportivo, ya que -a pesar de quedar por segunda vez en la Selección chilena- este año participó en la liga brasileña, cerca de 6 meses, y salieron campeones de la categoría Paulista en la categoría Sub 21 y Sub 18. En la categoría absoluta y adulto quedaron segundos, pero reconoció que el nivel brasileño es uno de los más altos.

“Brasil, yo diría que ellos están uno o dos peldaños más arriba que nosotros. Con los argentinos siempre se da la pelea y a veces puede ser para uno o para el otro, pero los brasileños empezaron a hacer las cosas bastante bien, de hecho tienen a un joven en categoría sub 21 como número dos del mundo. En categorías mayores está cerca de los 20 mejores del mundo, y eso ha sido positivo, haciendo un trabajo súper serio”, destacó.

Para él, todas las competencias son importantes, aunque rescata los torneos que ha enfrentado representando a Chile, aunque valora más los triunfos -como lógico- pero específicamente cuando logró ser uno de los mejores de Sudamérica, quedando entre los mejores 8, al igual que en un latinoamericano e iberoamericano.

“La verdad este año fue duro, el comienzo de año participé de un circuito mundial en Paraguay, luego de eso me fui a Brasil, estuve entrenando cerca de 6 a 7 horas por día, tanto físico, mesa, psicológico, era un trabajo complicado, porque no era el ritmo que llevaba. Ahora lo puedo hacer acá, sigo teniendo un buen ritmo de entrenamiento, pero es difícil. Allá tenía 6 o 7 jugadores de mi nivel o mejores, entonces es un desafío superarlos. Pero sin desmerecer el nivel de acá, el ritmo que se tiene es distinto. Acá puedo paletear bien con 3 a 4 personas a lo más, pero es difícil, porque no pueden estar a cada rato”, planteó Sepúlveda.

Finalmente, señaló que para el término de año se irá a entrenar al Centro de Entrenamiento Olímpico, en Santiago, y tendrá que prepararse para el torneo de las finales nacionales, que debería ser entre el 10 y 15 de diciembre, y así pretende volver a ganar la categoría sub 18. 


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