lunes 16 de septiembre, 2019

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El deporte: Una vía para el control de la hiperactividad

No hay duda de que la práctica de uno o más deportes trae beneficios importantes para la salud y la educación de los niños. En esta oportunidad, también puede ser el mejor aliado de los padres.


 Por NICOLÁS IRRIBARRA IRRIBARRA

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El ejercicio físico puede ser la vía tan esperada y deseada por muchos padres de niños hiperactivos, para que ellos logren ayudar a sus hijos a que centren la atención en alguna actividad, y descarguen toda su energía.

Un ejemplo de ello es el caso del nadador norteamericano, Michael Phelps. La natación, que en los Juegos de Pekín 2008 le brindó ocho medallas olímpicas, fue la solución encontrada por sus padres para que Phelps pudiese canalizar la excesiva energía que poseía, cuando tenía apenas 9 años de edad. A esta edad, le habían diagnosticado un déficit de atención e hiperactividad. La práctica de la natación se convirtió para él en una actividad física que le ayuda a concentrarse y a controlar su energía.

Los niños que sufren de este trastorno normalmente no consiguen centrarse en ninguna actividad, no logran estar quietos, y están todo el tiempo moviéndose de un lado a otro. Pierden fácilmente el interés, se aburren, y dejan todo a medias. Son impulsivos, no consiguen controlar sus emociones. Además, pueden volverse agresivos y molestos cuando no se sienten comprendidos. Estos síntomas son más evidentes en la etapa escolar, cuando este tipo de comportamiento puede dispersar la atención de los demás niños en clase.

Al igual que Phelps, muchos niños hiperactivos también pueden aliviar los síntomas de la hiperactividad a través del deporte. Al descargar toda su adrenalina en un deporte como el ciclismo, la natación, la esgrima, o el tenis, el niño conseguirá controlar su distracción y mejorar su concentración, porque se centrará en un objetivo y se volverán más disciplinados. Dependiendo del grado de hiperactividad que tenga el niño, necesitará o no de un apoyo terapéutico que le ayude a llevar una vida más normal.

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