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Crónica

Tomás Gómez, el viajero angelino que descubre el corazón de África

**El ingeniero comercial de 35 años eligió vivir su vida viajando. Así ha visitado casi todos los continentes y desde hace tres meses comenzó un periplo por el Continente Negro.


 Por La Tribuna

Tomás Gómez

Para cuando se publique esta nota, Tomás Gómez, angelino de 35 años, estará probablemente en la isla de Zanzíbar, en Tanzania, una región paradisiaca en el Océano Índico que es famosa, entre otras cosas, por sus maravillosos paisajes y playas y por ser el lugar de nacimiento de Freddie Mercury, el fallecido líder de la banda británica Queen.

Tom, como le gusta ser llamado, se encuentra hace casi cuatro meses en una aventura soñada viajando por África junto a Julie, su novia alemana, a quien conoció en Chile hace cinco años en una junta de viajeros y con quien ha vivido en Santiago, España y permanentemente en viaje. Para cuando responde al llamado de diario La Tribuna, reconoce que se encuentra “de guata al sol” en una playa tropical por las que la isla es famosa. Junto a Julie ha visitado desde noviembre pasado parajes exóticos en el continente, comenzando por un largo recorrido por Kenia para pasar luego a Tanzania.

El 28 de noviembre iniciaron su periplo desde Munich, Alemania, con rumbo a la capital de Kenia, Nairobi. De allí pasaron a Masai Mara, Nakuru, Kericho y Kisumu, ciudades que quedan hacia el oeste de la capital. El paso natural a continuación era seguir hacia Ruanda o Uganda, pero escogieron regresar hacia el otro extremo de Kenia, a Mombasa.

No fuimos a Uganda y Ruanda porque nos dio miedo, ya que la ONU había decretado en julio un nuevo brote de Ébola en el Congo, y esos dos países a pesar de no tenerlo, estaban en zonas de alto riesgo”, comenta Tom, conectado a internet desde la playa de Kimte Beach Lodge de Zanzíbar.

De Mombasa el viaje siguió a Watamu, haciendo una pausa para celebrar el año nuevo en Kilifi, donde se realiza uno de los festivales de música electrónica más grandes de África. “En Watamu quisimos ir a Lamu, porque otros viajeros nos lo recomendaron a tope. Es una isla paradisíaca un poco más al norte. Pero justamente cuando íbamos a ir hubo dos ataques de terroristas somalíes en el camino. Así que preferimos ir a otra ruta”, comenta el angelino.

A dedo viajaron desde Watamu a Diani, una playa en el sur de Kenia, y luego siguieron hacia más al sur hacia Tanzania. En la frontera fueron controlados por el brote de Coronavirus, pero pudieron avanzar y llegar a Tanga, para luego pasar por Lushoto, Bogamayo y la capital Dar es Salaam. Desde ahí a Zanzíbar existen ferries de unas tres horas o vuelos de alrededor de 20 minutos.

¿Hasta dónde llegará el viaje? Eso es quizás lo único que la pareja tiene claro. “Simplemente ‘sabemos’ que queremos llegar hasta Sudáfrica. Entonces, normalmente decimos ‘Ok, estamos aquí en Nairobi, tenemos que confeccionar una ruta que tenga sentido y por la que podamos llegar hasta allá abajo’. Uno supone que pasará por las capitales de cada ciudad y trata de hacer una ruta que las toque, pero eso no es obligación. Por tanto, no tenemos ni ruta ni objetivo fijo. Sin mentir, cada día vemos donde iremos al día siguiente”, cuenta.

TRABAJADOR MUNICIPAL

Tom estudio Ingeniería Comercial en la Universidad de Concepción y luego se desempeñó por dos años en la Municipalidad de Los Ángeles. “A mis 25 años tenía un trabajo y una relación estable. Sin embargo, mi obsesión por mandarme a cambiar fue más grande y fue así como le entregué la carta renuncia a mi jefa y me fui con una visa de trabajo a vivir a Australia”, relata Tom sobre el comienzo de una aventura que lo ha llevado a viajar por América, Asia, Europa y Oceanía. Esta es su primera oportunidad en África.

Aventuras, safari, playas y amistad son el mejor resumen del viaje de Tom por África.

INTERCAMBIO CULTURAL

Una de las cosas que Tom destaca de su viaje – del cual comparte relatos e imágenes permanentemente en su blog www.lejosdechile.com y en su cuenta de instagram www.instagram.com/lejosde.chile – es el intercambio de culturas que ha podido realizar con los habitantes de los lugares que ha visitado. A la pregunta por la recepción que han tenido, la respuesta es rápida: “indescriptiblemente bien. Nos sentimos muy, muy seguros. Al principio teníamos harto miedo, pero más que nada basado en prejuicios de que ‘África es peligrosa’, pero como le he dicho a todos, sinceramente, siento más peligro caminando por Santiago. La gente ha sido maravillosa y, como casi no hay blancos, somos una atracción. Mucha gente nos saluda por la calle, nos dice ‘bienvenidos a Kenia’. Los niños nos apuntan con el dedo, algunos se te lanzan encima y te abrazan. Niños chiquititos, de menos de 5 años, los niños grandes te hacen un ‘dame 5’o un golpecito chocando puños”, comenta Tom.

El lugar que hasta ahora más ha llamado la atención de Tom es Kericho, Kenia, donde visitó junto a Julie la plantación de té más grande de África. “Pero es inevitable nombrar Masai Mara y Nakuru, porque en ambos sitios hicimos safaris y pudimos ver en su hábitat natural cebras, antílopes, elefantes, hipopótamos, cocodrilos, serpientes, todo tipo de aves y por supuesto leones y chitas”, añade.

¿Y CÓMO SE FINANCIA EL VIAJE?

Es quizás la pregunta que surge de inmediato: ¿Cómo financiar un viaje de meses por el mundo? “No hay que ser millonario para ser un viajero. En mi caso, cuando me di cuenta que dentro de mi vida el viaje sería una constante, puse todos mis esfuerzos en transformar un trabajo normal de oficina en un negocio online. Trabajé físicamente en Santiago, en mi propio emprendimiento, durante tres años prestando asesorías contables y tributarias a microempresarios hasta que logré conseguir la confianza suficiente de mis clientes para poder hacer todas las consultorías y contabilidades de forma online. Hoy, soy un nómada digital y mi oficina es el computador”, comenta, y luego deja una invitación a quienes les gustaría imitar ese estilo de vida.

¡Que se lancen! No necesariamente a viajar por el mundo, sino que a disfrutar cada día. No sacamos nada con trabajar 12 horas al día si no nos quedará tiempo para disfrutar. Invito a la gente a salir de la zona de confort. Si es posible, cambiar el trabajo que no les gusta o al menos disminuir las horas. Los invito a emprender y trabajar por sus propios sueños. A mí me encanta viajar y se lo recomiendo a todo el mundo. Si no puedes salir del país, trata de recorrer Chile que es hermoso de norte a sur”, cierra.

Especial Coronavirus

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