martes 07 de abril, 2020

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Crónica

Acuerdo por las aguas del Laja en su peor momento: “esto no es solo culpa del clima”

Boris Solar, secretario ejecutivo de la Mesa de Acuerdo por la Recuperación del Lago Laja, dijo que “ha habido negligencia y uso indiscriminado del agua por intereses sectoriales”.


 Por Juvenal Rivera

4.1, lago Laja

Las reservas de agua del lago Laja son las que en estos días están impidiendo que la región viva una sequía parecida a la que se vive en las regiones del norte del país . Su uso de emergencia, eso sí, comenzó 30 días antes y ha obligado a racionalizar de manera estricta los destinos del recurso para no tener que llegar a tomar medidas extremas que podrían afectar no solo a la agricultura, sino también al ecosistema de nuestra zona.

El tema sería diferente, asegura Boris Solar Ravanal, secretario ejecutivo de la Mesa de Acuerdo para la Recuperación del Lago Laja, si existiera la tan anhelada junta de vigilancia del Laja.

“El Salto del Laja no tendría este triste paisaje si la junta de vigilancia del río Laja hubiese estado ya conformada”, dice el dirigente a diario La Tribuna.

“Uno de los principales logros de la Mesa de Acuerdo para la Recuperación del Lago Laja, luego de años de inoficiosos debates y juicios entre las partes, fue el haber logrado la modificación del referendo del año 1958 en lo relacionado a la operación del Lago Laja, que permitió una coexistencia entre los intereses de los regantes y la generación de energía, al poder regular el uso del agua según volúmenes acumulados cada año”, añade Solar.

“Sin embargo, para poder administrar un acuerdo tan importante que permita no solo administrar el lago, sino que efectivamente recuperar su capacidad de almacenamiento histórico, se hace imprescindible el constituir una Junta de Vigilancia, ya que es la única instancia que resguardaría los intereses de todos los usuarios, y con esto me refiero también a agua potable, turismo, comercio, flora, fauna, acuicultura, pesca deportiva, recreación, vida rural, tradiciones, salud y calidad de vida. Es decir, el lago Laja, el principal reservorio de agua usable del país, es ciertamente una fuente estratégica para nuestra provincia en todo sentido”, añadió. 

¿CAUSAS NATURALES? 

La inexistente administración del recurso ha hecho, según palabras de Solar, que se esté agotando rápidamente y que los niveles vayan al contrario de lo que se pretende. “El lago Laja cuenta con mil 500 millones de m3 actualmente. Es decir, 130 millones menos que el año pasado a la misma fecha. Y es precisamente esto lo que no queríamos que pasara, ya que se pierde la idea matriz, que es recuperar el lago a niveles al menos cercanos a lo histórico, que es de 3 mil 600 millones de m3. Posiblemente un sueño lejano, pero recordemos que solo hace 10 años teníamos mucho más de 2 mil millones de m3, y en ese entonces ya se prendían las primeras alarmas de la crisis que se avecinaba”, expresó.

Por eso, Solar es directo. No cree que las causas se deban solamente a la menor cantidad de lluvias. Para él, en el Código Civil y en el Código de Aguas está claro que es un bien nacional de uso público y que se otorga a los particulares el derecho de aprovechamiento de ellas.

“Hay que ser bien serios: esta situación no fue causada solo por culpa del clima y la histórica sequía por la cual estamos pasando en estos años. Ha habido negligencia y uso indiscriminado del agua por intereses sectoriales en su momento”, dice el dirigente.

“Pero nuestro problema no está en la ley, está en el uso del agua. Todos sabemos que la recarga natural de los acuíferos es menor a los Derechos de Aprovechamiento de Aguas (DAA) otorgados. No hay que ser ciegos ni ingenuos. Hay menos agua disponible de la que dicen los papeles y por eso una Junta de Vigilancia permite ordenar el uso, darle a cada uno lo justo, racionar, multar, administrar, postular a fondos estatales, representar, etc. Es decir, es lo que daría seguridad de que, por ejemplo, el Salto del Laja tenga agua en su caída a niveles razonables”, añadió.

“Al existir una junta de vigilancia, ya no se está a ciegas, y los usuarios pueden no sólo ser más generosos con este recurso, sino que administrar mejor sus proyectos productivos y planificar mejor su desarrollo social y económico”, cerró.

MESA DE ACUERDO    

Para Solar, la Mesa de Acuerdo para la Recuperación del Lago Laja vive el momento más difícil desde su creación en mayo del 2014.

“Esta mesa ha permitido tener un acercamiento público-privado de gran impacto por la apertura a todas las posiciones y la transparencia. Pero desde hace ya un año que la autoridad, representada para estos fines por la DGA y la DOH, no han sido capaces de tomar en serio la continuidad para poder firmar una Junta de Vigilancia que ya estaba en acuerdo hace casi dos años, que cumple todos los lineamientos y recogió todas las inquietudes de los usuarios y la sociedad, luego de muchas y arduas reuniones de trabajo en Los Ángeles, Concepción y Santiago”, expresó.

Solar comentó que recientemente lograron una reunión con la DGA para saber si se iba a poder finalmente conformar la junta de vigilancia o si debía abandonarse el proyecto. La respuesta del ente no desechó la opción, pero puso condiciones muy difíciles de conseguir.

“Nos dijo dos cosas: que es el interés de ellos que todos los usuarios firmen, situación muy difícil, ya que lo habitual es que luego de conformados los quórum en las juntas de vigilancia, se organiza el accionar y administración de la cuenca en forma correcta, transparente y ecuánime, toda vez que aún está la instancia superior que es el mismo Código de Aguas. Es decir, quien no estuvo de acuerdo, se adapta a la realidad legal y según la determinación del rol de usuarios, que es lo más transparente. Lo segundo, nos dijo que si no prospera la conformación de la junta de vigilancia a través de esta mesa, simplemente ellos solicitarán la constitución de una junta a través de los Tribunales de Justicia, que es la otra instancia que existe para hacerlo”, comentó. “Como podrá comprender la gente, nos volvimos muy desalentados.

Así como van las cosas, seguiremos perdiendo el tiempo en una instancia que a todas luces será difícil conformar, y obviamente vía judicial serán muchos años los que puedan pasar antes de ver la luz de nuevo. De hecho, ya existe una solicitud de conformación de junta de vigilancia en los tribunales que se presentó hace ocho años por Enel. Sabemos que es inviable ese camino. Estamos con una sensación de fracaso absoluto”, cerró.

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