lunes 27 de enero, 2020

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Crónica

Glaciar Sierra Velluda: la gran reserva hídrica de Biobío

El río Laja nace de sus deshielos y tributa al lago Laja, al Rucúe y al Duqueco, cuyas aguas son usadas también en generación y riego. (foto Esteban Pérez)


 Por Claudia Robles

sierra velluda ESTEBAN PEREZ CON CREDITO FOTOOO (1)

Tras “la muerte” del primer glaciar en Islandia a consecuencia del cambio climático, científicos y ecologistas de todo el mundo llamaron a generar conciencia sobre un problema que aqueja al planeta. En el caso de Chile, nuestro país posee cerca del ochenta por ciento de todos los glaciares sudamericanos andinos. 

Científicos  anticipan que la pérdida y el derretimiento de nieves y glaciares, se traducirá en una reducción del aporte hídrico en épocas secas, y en un aumento de los peligros asociados a los vaciamientos de lagos glaciales y las remociones en masa en las zonas en desglaciación. 

En la provincia de Biobío, nuestro gran reservorio está en el Glaciar Sierra Velluda, del cual no existen informes puntuales sobre su estado y eventual impacto asociado al cambio climático, siendo nuestra principal reserva de agua dulce.

Para José Miguel Stegmeier, presidente de la Sociedad Agrícola de Biobío, una de las mayores evidencias del cambio climático, es el aumento en el nivel de altura de la isoterma. “En nuestros Andes  provinciales, ésta se elevó en la última década considerablemente y eso significa que tenemos menos nieve cada año, con el consiguiente deterioro de los glaciares, entre ellos los de la Sierra Velluda”.

Agregó que muchas de las actividades productivas de la provincia están asociadas a existencia, “para nosotros es muy relevante la acumulación de agua en la cordillera, sea como nieve o hielo, ya que es la que abastece nuestras cuencas, desde las que extraemos agua para diferentes necesidades, como por ejemplo, el consumo humano y el riego para producir los alimentos que nuestra población requiere”.

El dirigente agrícola puntualizó que la tendencia decreciente en las precipitaciones es ya estadísticamente muy evidente, con respaldo científico, “es para nosotros sumamente importante, que nos anticipemos antes que ésto sea más complejo, mediante inversión pública y privada en materia de mayor acumulación y tecnificación del riego, un manejo racional de nuestras cuencas, en particular la del Lago y  Río Laja y en evitar que se deriven aguas de nuestra zona a otras provincias y regiones”.

LOS REGANTES

El gerente de la Asociación de Canalistas del LajaHéctor Sanhueza destacó que los glaciares son en definitiva un reservorio, “muchas veces estamos girando contra ese reservorio. La verdad es que nos preocupa cómo se está manejando en términos de que si bien no hay una intervención humana, tampoco hay mediciones para saber cómo se viene el escenario más adelante”.

Agregó que es evidente que todos los glaciares se están viendo afectados o prácticamente todos, “hay algunos que están creciendo pero nosotros debemos entender que el glaciar Sierra Velluda, no es la excepción, y por lo tanto, nos interesaría mucho poder medirlo, estudiarlo para saber a qué atenernos” al tiempo que planteó desconocer la existencia de algún estudio sobre Sierra Velluda.

“Nuestra provincia ha encontrado en el uso de los recursos hídricos su mayor vocación productiva, ya sea mediante el uso de las aguas en generación, agricultura, turismo, recreación. Así entonces, todo reservorio de aguas, contribuye a esta vocación, principalmente si esta reserva, se materializa mediante un glaciar que, por su naturaleza, traslada la disponibilidad desde la estación que se producen las precipitaciones hacia aquellas donde más se requiere mediante el proceso de deshielo”. En tal sentido, argumentó que “es particularmente beneficioso éste proceso para la agricultura de riego, pues permite tener mayor seguridad en la disponibilidad hídrica, sobre cuya base se pueden desarrollar cultivos y plantaciones de mayor rentabilidad”.

Destacó que los ríos que se benefician con el glaciar son principalmente el Laja, “tanto porque algunos caudales provenientes del deshielo del glaciar le llegan directamente, como también porque alimentan el Lago Laja y otros llegan a través del Río Rucúe”. Se suma el río Duqueco, cuyas aguas también son usadas en generación y riego.

DEL DISCURSO A LA ACCIÓN

En entrevista en radio San Cristóbal, el senador Felipe Harboe subrayó que no estamos siendo capaces de cuidar nuestros glaciares. “La Presidenta Michelle Bachelet envió un proyecto de ley de protección de glaciares. Que fue muy controvertido. Las que más se oponen son las industrias mineras. El punto está en que nosotros tenemos que ser capaces de compatibilizar el desarrollo de la industria minera, porque es importante para el país con la protección de los glaciares, que son la reserva de agua dulce”. 

El legislador expresó además “no estamos siendo capaces de cuidar nuestros glaciares. Aquí hay una obligación ética. Lo que no hagamos hoy día, va a repercutir en 20, 30 ó 50 años, y yo por lo menos, no tengo cara, para mirar a mis hijos -la más pequeña de cinco años- y decir mire lo que yo no hice, permitió que tu país se secara”.

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