domingo 25 de agosto, 2019

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Crónica

Bajan las temperaturas y aumentan los riesgos de accidentes caseros e incendios

Antes de encender las estufas, Bomberos llama a realizar una correcta mantención en los sistemas de calefacción, ya sean a gas, leña, parafina, pellet o electricidad, para evitar emergencias que lamentar.


 Por Sebastián Carrizo

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Claudia Robles

 

prensa@latribuna.cl

 

Según el pronóstico del clima, los días soleados se mantendrían hasta mediados de esta semana, aunque con una brusca baja en las temperaturas a primera hora de la mañana y al finalizar el día. Esto hace que sea indispensable realizar una adecuada limpieza y mantención de los sistemas de calefacción para evitar emergencias en el hogar.

Con frecuencia, problemas eléctricos derivados de una sobrecarga en las instalaciones, cables o interruptores defectuosos, material aislado de manera deficiente, interruptores defectuosos o la incorrecta utilización de artefactos, derivan en incendios o quemaduras.

Dadas las condiciones, Bomberos recomienda revisar los sistemas de calefacción, y en el caso puntual de las viviendas antiguas, revisar la instalación eléctrica para evitar una eventual sobrecarga del circuito y un sobrecalentamiento.

En Los Ángeles, la gran mayoría de las causas de los incendios están asociadas con fuentes de calefacción y, por tanto, vinculadas al inapropiado uso de estas y de los diversos combustibles que se utilizan, sean sólidos, líquidos o gaseosos.

En una de las últimas emergencias registradas en la provincia y que generó gran impacto, asociada con la inflamación de una estufa a gas, murió una mujer de 73 años que sufrió severas quemaduras en un hecho registrado en la población Las Pozas, de Nacimiento. La mujer intentó encender la estufa cuando sufrió el accidente casero, cerca de las 4 de la tarde del miércoles 24 de abril.

 

MESES DE MÁS RIESGO

En conversación con Diario La Tribuna, el comandante del cuerpo de Bomberos de Los Ángeles, Raúl Márquez, señaló que los incendios registran un aumento entre los meses de abril y agosto.

“Las causas de los incendios estructurales están en lo que se puede catalogar de incendio provocado; con ello no estamos señalando ni presumiendo intencionalidad. Nos referimos a que es provocado por acción u omisión, con dolo o con culpa. Eso es muy relevante que lo tengamos claro. La gran mayoría de las causas está asociada con fuentes de calefacción, y por tanto, vinculadas al inapropiado uso de estas fuentes y de los diversos combustibles que se utilizan, sean sólidos, líquidos o gaseosos”, sostuvo Márquez, quien cuenta con un diplomado en Gestión de Riesgo de Administración de Emergencia y es instructor de la Escuela Internacional de Incendios en Compartimientos Interiores, de Argentina.  

La autoridad de Bomberos expresó que los incendios son provocados por acción u omisión y que dicha aseveración dista mucho de presumir intencionalidad. “Si no se realiza mantención a una estufa y esta se recalienta, generándose un incendio, ese incendio es provocado por una omisión, consistente en no haber efectuado la limpieza de la estufa; sin embargo, lo más probable es que desde el punto de calificación de esa acción omitiva, hubo negligencia, falta de prevención, y por tanto, es una acción culposa, más no dolosa, y por ende, no intencional”, sostuvo.

El experto dijo que lo mismo ocurre si se sobrecarga un sistema eléctrico. “Esa acción será la causa del incendio, es la que lo provoca, pero otra cosa muy distinta es sostener que hubo intencionalidad o dolo. Efectivamente, un alto porcentaje de los incendios cuyo origen se ve asociado a una fuente calórica proveniente de sistemas de calefacción, son por falta de mantención; también hay un porcentaje no menor relacionado con una inadecuada operación”.

 

LOS PELIGROS Y LAS RECOMENDACIONES

El comandante Raul Márquez indicó que es aconsejable que cada persona conozca el comportamiento y las situaciones de riesgo dependiendo de su sistema de calefacción. “Es relevante que conozcamos cuál es el comportamiento físico y químico del fuego, que se aprenda a actuar de manera responsable y adecuada frente a una situación en que nos enfrentemos al fuego. Lo importante es y será siempre privilegiar la vida. No debemos olvidar nunca que el mejor incendio es aquel que se previno y se evitó que ocurriera; en definitiva, el que no existe”, dijo.

Planteó que se debe actuar de manera preventiva, y así disminuir los riesgos de un incendio. “Evitemos el uso de velas; dejemos los fósforos y encendedores fuera del alcance de los niños; no recarguemos el sistema eléctrico”, aconsejó, al tiempo que formuló un llamado a mantener adecuadamente el sistema de calefacción. “Encender, en la medida de lo posible, las estufas a parafina en el exterior, así como usar el combustible apropiado y recomendado para el sistema de calefacción de que se dispone”, entre otras medidas que sugiere para la temporada.

 

QUEMADURAS POR MANIPULACIÓN

La piel es el órgano más extenso del cuerpo, al que recubre en su totalidad. Tiene diversas funciones, entre ellas, regular la temperatura corporal, y almacenar agua y grasa, siendo un órgano sensorial. Además, evita la pérdida de líquidos y previene la entrada de bacterias.

En el caso de quemaduras, se trata de un trauma que compromete la piel y los tejidos subyacentes, el cual es provocado generalmente por un agente térmico, ya sea calor o frío, lo que provoca alteraciones tanto locales como sistémicas, comprometiendo así el resto del organismo.

El año 2018, en el Servicio de Urgencias del Complejo Asistencial “Dr. Víctor Ríos Ruiz” de Los Ángeles se atendieron un total de 245 pacientes adultos y 310 pacientes pediátricos.

En conversación con Radio San Cristóbal, el médico cirujano infantil Claudio Caballero, jefe del pabellón ambulatorio del centro asistencial local, señaló que “en los pacientes menores de 20 años, el 70% de las quemaduras ocurren en los niños de menos de cuatro años, y la gran mayoría de estos accidentes (90,3%) ocurren en el hogar y en presencia de un adulto”.

Los niños se queman principalmente con la estufa y la plancha, en el caso de un 42,4% de ellos; con líquidos calientes del hervidor, tazas y ollas, 41,5%; con fuego o brasas, 4,9%, y con electricidad, 2,6 por ciento.

 

LAS SECUELAS

“No es lo mismo una quemadura en un niño que en un adulto, ya que los menores tienen características especiales, como por ejemplo, la piel más fina y mayor tendencia a cicatrices hipertróficas o más gruesas, y además están en periodo de crecimiento y desarrollo, por lo que el seguimiento es a largo plazo, dadas las secuelas funcionales que se pueden dar en el tiempo”, comentó el profesional.

El médico explicó que las quemaduras se clasifican según su profundidad en superficiales, intermedias o profundas. De acuerdo a su extensión, si compromete lugares especiales, como la cara, cuello, zonas de flexión, palma de las manos o genitales, y por la edad de los pacientes. “A menor edad, es más grave”, reveló.

Según el tipo de quemadura se decidirá el manejo. A veces se puede realizar un manejo ambulatorio con solo curaciones, pero otras veces requerirá hospitalización para realizar aseos quirúrgicos en pabellón y, eventualmente, injertos con la piel del mismo paciente, que se toma de un área sana.

Agregó que el manejo posquirúrgico es esencial, con un equipo multidisciplinario que incluirá enfermera, kinesiólogo, terapeuta ocupacional, fisiatra, etc. “El seguimiento es a largo plazo, dadas las posibles secuelas estéticas o funcionales que podrían requerir nuevas intervenciones quirúrgicas para resolver estas secuelas”, cerró.

 

RECOMENDACIONES

-Fije la cocina a la pared para evitar que esta se vuelque sobre los niños si se suben a la tapa del horno.

-Evitar tomar a los niños en el regazo cuando esté tomando algún líquido caliente.

-Use hervidores eléctricos con cable corto y/o lejos del borde de la mesa, de tal manera que el niño no lo alcance.

-Use individuales en vez de mantel, ya que este último puede ser alcanzado por el niño.

-En caso de que un niño se queme, trate de mantener la calma. Coloque la zona quemada bajo el agua, con el agua escurriendo por lo menos por cinco minutos. Saque con cuidado la ropa de la zona afectada y envuélvala con un paño, toalla o sábana limpia, y lleve al menor de inmediato al servicio de urgencias.

-Nunca use remedios caseros en la quemadura, ya que solo contaminarán la zona, pudiendo favorecer una infección.


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