domingo 18 de agosto, 2019

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Crónica

Vecinos de Licura cortan la ruta y acusan contaminación de sus aguas subterráneas

Veinte familias denunciaron la suciedad del recurso, pese a estudios de la Seremi de Salud que dicen que el elemento está limpio.


 Por Sebastián Carrizo

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Benjamín Ahumada Álvarez

[email protected]

 

En 1999, la Municipalidad de Mulchén firmó el primer contrato con la Empresa de Servicios Mecanizados, Aseo y Roces Ltda. Servimar LTDA.

El documento, archivado bajo el decreto administrativo número 00627 del 25 de mayo de 1999 establecía “la concesión del servicio localización, habilitación y operación de vertederos de basura en la comuna de Mulchén”.

En concreto, y tal como se puede observar en la historia de la empresa, esta cumple los mismos 20 años que su relación con Mulchén, pues nació bajo los contratos obtenidos con la comuna bureana y con Bulnes.

Desde mayo de 1995, Servimar LTDA. ha crecido y, junto a ella, uno de sus vertederos originarios, que hoy recibe basura de comunas de Biobío y La Araucanía.

El acuerdo fue firmado por el alcalde Héctor Jara Delgado y por el representante legal de la firma, Manuel Recart Matus.

 

LOS PROBLEMAS CON LOS VECINOS
El vertedero de Mulchén está ubicado hacia el poniente de la Ruta 5 Sur, en el sector de Licura.

Según los antecedentes, reconocidos por los mismos vecinos, hace 20 años el lugar no estaba densamente poblado como hoy. La construcción de viviendas ocurrió con posterioridad a la instalación del vertedero.
 

El dato no es menor, pues los estudios para su instalación se hicieron sin una gran presencia humana, que conlleva consumo de agua para animales y agricultura.

Igual, los dirigentes han realizado diversas manifestaciones para denunciar problemas de contaminación del recurso hídrico, del aire y la presencia de aves (jotes) que podrían transmitir enfermedades.

LAS MANIFESTACIONES

En marzo de este año, los vecinos agrupados en el Comité San Luis de Licura protestaron para denunciar malos olores. Su manifestación implicó la llegada de autoridades locales y de salud (regional), las que se comprometieron a intensificar sus trabajos con la empresa.
 

Desde la Municipalidad, su alcalde Jorge Rivas recordó que el 18 de marzo de 2019, tras la protesta vecinal, él se ofreció para mediar en el conflicto con Servimar LTDA.

“Yo me reuní con ellos en mi oficina. Les ofrecí mi colaboración, si ellos así lo estimaban. Yo no soy de los alcaldes que se ofrecen a cada rato, al contrario, si ellos necesitan de mi ayuda la van a tener, en la medida de que así lo sientan”, dijo el edil.
 

Pero los registros sobre inconvenientes entre el privado y sus vecinos no son recientes, pues en 2012 un estudio de la Seremi de Salud a las napas del lugar determinó contaminación, según relató la dirigente Leticia Villalobos.

Villalobos reconoció el compromiso de la entidad sanitaria, la que volvió a realizar estudios con centros reconocidos y avalados por el Instituto de Salud Pública, según explican en un documento enviado a La Tribuna: “respecto a la preocupación de los vecinos por contaminación de napas, se efectuó toma de muestras de tipo físico-químico y microbiológico en distintos pozos de la comunidad, cumpliendo con todos los protocolos de toma de muestras, para su posterior análisis en los laboratorios del Ambiente en Los Ángeles y laboratorio de Salud Ambiental de Concepción, ambos acreditados y regulados por el Instituto de Salud Pública”.

Lo anterior fue confirmado por Leticia Villalobos, a quién le extrañó la repetición del firmante y de uno de los laboratorios: “nosotros hemos mantenido contacto con el Seremi de Salud de Biobío, con su oficina en Los Ángeles y ellos fueron los que hicieron los estudios de este año, en donde firma la misma persona, el mismo laboratorio y para suerte de nosotros es igual, la misma firma y el mismo laboratorio”.

Dichos estudios realizados a los pozos y napas del sector cercano al vertedero resultaron negativos, lo que da cuenta de un vertedero que sigue funcionando en acuerdo con la normativa vigente, según indica en un comunicado de prensa la seremía: “según los resultados cumplen con la NCH 409, y de acuerdo al análisis físico-químico no se detecta la presencia de metales pesados. Respecto al análisis de microbiológico, existe una baja de coliformes tanto fecales como totales, a diferencia del año 2013 que según consta en acta del concejo municipal, se trató el tema por parte de la autoridad sanitaria porque estos pozos son abiertos, no cuentan con regulación sanitaria, ante lo cual se indica que el agua debe tener un proceso de desinfección para su consumo”.

Además, el seremi de Salud, Héctor Muñoz indicó que: “se ha respondido al requerimiento de los vecinos de Licura, en lo que nos compete como institución, como por ejemplo con un aumento en las fiscalizaciones, las cuales de dos programadas en un año pasaron a cuatro el año 2018 y a una fiscalización mensual programada para este año a ese vertedero”.

El vertedero ubicado en el Sector San Luis de Licura de Mulchén cuenta con su resolución o permiso sanitario al día y recibe la basura de Mulchén, Collipulli, Negrete, Renaico, Quilaco, Padre de las Casas y Lautaro.


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