jueves 20 de junio, 2019

noticias por comunas

EDICIÓN IMPRESA

Crónica

Denuncian caso de bullying en el colegio Diego de Almagro

El menor, de 9 años, sufrió dos fuertes agresiones en menos de un mes. En respuesta su madre optó por retirarlo del establecimiento. Ya se realizaron las denuncias formales del caso, el cual está siendo investigado por la Superintendencia de Educación.


 Por Fredy Muñoz

17-04-2019_20-37-281__14.1.jpg

Alejandra Sánchez Ocampo

[email protected]

Un nuevo caso de bullying quedó en evidencia en un establecimiento educacional de Los Ángeles, esta vez en el colegio Diego de Almagro, luego que una joven madre denunciara que su hijo sufrió dos fuertes agresiones por parte de sus compañeros en menos de un mes. El resultado fue un traumatismo superficial en la cabeza y nariz, además de cinco piezas dentales comprometidas.

Al respecto, la mujer, que pidió anonimato, relató a La Tribuna que su hijo de 9 años que cursaba quinto básico en el establecimiento educacional fue víctima de agresiones en dos oportunidades, el 19 de marzo y 8 de abril. Acusó también que no se siguió el protocolo por accidente escolar y no se le informó de los hechos hasta que ella llegó a buscar a su hijo como lo hacía todos los días.

“El primer episodio fue el 19 de marzo, donde mi hijo recibió un golpe en la cabeza y en el colegio no me informaron del accidente, me enteré recién cuando lo fui a buscar a las 15:55 aproximadamente, pero me lo contaron sólo como algo leve”, contó.

A ello la mujer agregó que ese mismo día en la noche el pequeño comenzó a presentar un malestar en la cabeza con sangre de nariz y flemas con sangre. “Acudo con él al Sapu Norte y ahí el doctor le mandó a hacer exámenes, no tenía fractura pero sí quedó con un traumatismo craneal, fui a hablar al colegio y me dieron las disculpas correspondientes, hablé con la directora y supuestamente no iba volver más a pasar, incluso mi hijo tiene adenoides por lo que le cuesta respirar y cualquier golpe que reciba en la cabeza le va  afectar y me tienen que avisar, incluso los documentos de su diagnóstico fueron entregados al colegio”, contó la apoderada.

Luego de eso, explicó que “mi hijo iba con miedo al colegio, durante unos días no pasó nada, pero el 8 de abril nuevamente le volvieron a pegar y yo supe porque una tía del colegio me dijo ‘mamita, su hijo está peor que la vez pasada’, le pregunté dónde estaba, hecho que tampoco me avisaron. Acudo a la sala de la directora y estaba con dos niños, mi hijo y un compañero, además de la encargada de convivencia escolar, y ahí veo a mi hijo con la camisa con sangre, pregunto qué pasa y la directora me dice que ya lo había solucionado”, añadió.

“Como mamá me alteré al ver a mi hijo en esa situación y le dije ‘cómo lo va a solucionar y mire como está mi hijo, no es la primera vez’, y me dice ‘mamita, por qué se va a alterar’, veo a mi hijo en ese estado y llorando, ¿cómo quieren que me quedara tranquila?”, cerró la madre del menor afectado.

 

“NO HAY RESGUARDO”

Frente a esto, la ahora ex apoderada del colegio dijo que “han sido dos niñas que le han pegado del mismo curso, supuestamente la nueva chica que le pegó a mi hijo tiene problemas psiquiátricos y creo que no estaba siguiendo su tratamiento con los medicamentos. La culpa no es de la niña, no la juzgo a ella, sino que en el colegio deberían haberse preocupado de resguardar a los compañeros, para evitar situaciones como éstas, en la que lamentablemente mi hijo salió dañado. Si bien estoy enviando a mi hijo al colegio para educarlo, es importante que también cuiden a sus alumnos”, consideró la madre.

Del mismo modo, sostuvo que como colegio debe existir un protocolo para aplicar en estos casos, “pero acá no hicieron nada, ni siquiera siguieron el conducto regular de llamarme para informarme de lo que pasaba con mi hijo. En ninguno de los accidentes me llamaron, ni lo llevaron a urgencias, ya en el segundo incidente yo pedí el documento de accidente escolar y llevé a mi hijo a que lo atendieran”.

LAS CONSTANCIAS DEL HECHO

Luego de todo lo sucedido a su hijo, contó que fue al colegio y pidió hablar con la directora para ver cuál era la solución que se le podía dar a la situación vivida por el pequeño de 9 años para que no volviera a ocurrir esta situación.

“Pedí hablar con la directora y ver qué solución me daba ella y me dijo que si era por dinero, le dije que no era por eso, me dice que piense lo que voy a hacer, que había dado la orden para que me llamaran, llamada que nunca recibí. La única solución que me dio ella es que no volvería a pasar, que iban a poner más ojo, y por esa ‘tranquilidad’ que me daban en el colegio opté por sacarlo del establecimiento, opción que me dieron desde el Ministerio de Educación”, señaló.

Agregó que “le dije a la directora que no sólo lo estaba haciendo por mi hijo, ni tampoco por dinero, porque si hubiese sido por eso hubiese pedido que me pagaran todos los gastos de mi hijo, lo hago por los derechos que tienen los niños y todos los estudiantes de ese colegio, porque en el establecimiento están pasando muchas cosas”.

Dado lo anterior, la mujer realizó la denuncia en Carabineros por agresiones dentro del establecimiento, luego de eso acudió a la Provincial de Educación donde le dijeron que era un claro caso de bullying, que la denuncia debía hacerse en la Superintendencia de Educación.

“Hice la denuncia a través de la página de la Superintendencia y tuve respuesta inmediata de la denuncia, ahora todos los antecedentes ya fueron solicitados y entregados y ellos se harán cargo de investigar la situación y determinar si corresponde o no a bullying”, concluyó la afectada joven.

DESDE EL ESTABLECIMIENTO

Para conocer la versión de los hechos por parte del establecimiento, La Tribuna se contactó con la directora de del colegio Diego de Almagro, Antonieta Ramírez, quien accedió conversar con el medio, recalcando, en primer lugar que en el centro educacional no existe bullying.

En ese contexto, dijo que la primera situación ocurrió en el recreo cuando los niños estaban jugando y en un momento a una de sus compañeras le tocó darle un beso a un compañero, a lo que éste se negó y el alumno agredido salió a defenderlo y fue una de las niñas que le pegó por atrás en la espalda cerca de la nuca. “En eso los separaron y me los trajeron a mí, conversé con todos, los llamé, hicimos las cosas como correspondía y finalmente el consejo correspondiente por ese tipo de juegos”, comentó la directora.

Consultada sobre la aplicación del protocolo ante accidentes escolares, el que, según expuso la denunciante nunca existió, Ramírez explicó que eso ocurrió un poco antes que la mamá fuera a buscarlo, por lo que no se dio el tiempo de avisarle. “La mamá va todos los día a buscarlo al colegio, eso ocurrió un poco antes que lo fuera a buscar, cuando se iba a avisar, después de aclarar las cosas, el niño no tenía ‘cototo’ ni nada en ese momento, pero nosotros siempre hacemos el protocolo de avisar al apoderado y si este no va llamarlo por teléfono y hacer el accidente escolar”, comentó.

A lo que añadió que justo en ese momento el niño pidió permiso para ir a buscar su mochila, “y ahí el niño se fue, desapareció, y como tenía clara la situación, llamé a los apoderados y esperé a esta señora afuera temprano y llegó a media mañana a pedir explicaciones y llamarme la atención de forma muy desagradable. Justo en ese momento estaba yo conversando con la niña que había tenido las dificultades y me explicó lo que pasaba, trató de entender la mamá, pero estaba muy alterada”.

Con respecto al segundo hecho, la directora aclaró que se dio en la sala, donde también el pequeño fue en defensa de un compañero, el cual habría estado molestando a una niña del curso con problemas psiquiátricos, por lo que ella reaccionó mal y finalmente golpeó al alumno.

“Se tomaron las medidas de acuerdo al reglamento, se hizo la contención con el curso, más que nada para enseñarles a jugar en los recreos, intentamos explicarle a la señora, pero ella se fue muy molesta y alterada, no dejó que se le explicaran bien las cosas ni las medidas que se habían tomado”, explicó.

De la misma forma, se consultó sobre el resguardo que se le da a los alumnos para evitar agresiones o caso de bullying. Antonieta Ramírez sostuvo que si bien no existe asistente en aula, tienen el equipo PIE con el que realizan diversas actividades constantemente con los alumnos en torno al tema.

Finalmente, aclaró que se está cumpliendo con lo que desde la Superintendencia se solicitó para investigar el tema, siendo categórica en asegurar que en el establecimiento nunca habían ocurrido hechos similares y que definitivamente en el colegio Diego de Almagro no había bullying.


  • Compartir:

opinión

Revise su correo para confirmar
la suscripción
logo-ediciones-anterioes