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Crónica

Exvicario de la iglesia San Francisco fue nombrado administrador apostólico en Santiago

Se le recuerda con cariño en la vicaría de la iglesia San Francisco y por su paso en el Colegio Teresiano en la década de los ochenta.


 Por La Tribuna

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Durante el fin de semana, el mundo católico chileno fue remecido por una inesperada noticia: el papa Francisco nombró al español Celestino Aós como administrador apostólico de la sede vacante de Santiago, una vez que aceptó la renuncia del arzobispo Ricardo Ezzati.

Un administrador apostólico es un obispo o un presbítero nombrado por el papa para administrar una diócesis que se encuentra en situación de sede vacante, vale decir, sin su obispo o arzobispo residencial.

En este caso particular, se trata de nombramiento para una sede vacante "a voluntad de la Santa Sede" (ad nutum Sanctae Sedis) y "hasta que el papa provea un nuevo arzobispo para el gobierno pastoral de la arquidiócesis", informó la Iglesia.

Según lo difundido por la Santa Sede, el administrador apostólico goza de derechos y obligaciones semejantes a las del obispo residencial, con algunas excepciones que determina el Código de Derecho Canónico.

UN CAPUCHINO QUE ESTUVO EN LOS ÁNGELES

El sacerdote Gustavo Valencia, párroco de la Iglesia del Perpetuo Socorro en Los Ángeles, se pronunció respecto al nombramiento de Celestino Aós.

“A mí me parece muy bueno, es un sacerdote que fue vicario de la parroquia de San Francisco de acá de Los Ángeles, y luego fue nombrado obispo de Copiapó, donde estaba haciéndose cargo hasta el día de hoy. Él es un sacerdote capuchino y vino de España, y una de las cosas que siempre me ha sorprendido es que fue ordenado sacerdote a los 23 años, así que muy jovencito ya fue sacerdote y después fue destinado acá a Chile, donde estuvo trabajando en Viña del Mar y también con nosotros; es de profesión psicólogo, carrera que cursó mientras era capuchino”.

Valencia recordó un paseo realizado con todos los sacerdotes de la diócesis angelina a Bariloche, donde Celestino destacó por ser una persona amena, acogedora, y más bien tímido. “Él siempre se ha mostrado como una persona muy sencilla; tiene muchas características de san Francisco. Así que cuando lo nombraron obispo de Copiapó, estaba muy contento; ahora también nos da alegría, y también sabemos que el cargo que le han entregado es un cargo con alta dificultad, porque de hecho está reemplazando al cardenal Ezzati y ya los medios de comunicación han hablado de toda la problemática que existe en nuestra iglesia y que también existe en Santiago”.

Finalmente, otro dato aportado por el párroco del Perpetuo Socorro fue sobre el cargo. “El padre Celestino tiene que estar cumpliendo 74 años este año y los obispos tienen que presentar su renuncia a los 75, sin embargo, la labor que va a hacer es de administrador apostólico, no va como arzobispo de Santiago. Él no es el nuevo arzobispo”, aclaró.

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