suscríbete al boletín diario

Crónica

La incertidumbre que viven algunos padres sobre el futuro educativo de sus hijos

Depositaron todas sus esperanzas en el nuevo sistema de admisión, pero el plan no resultó como esperaba.


 Por La Tribuna

07-03-2019_20-16-421__4.1.jpg

Este 2019 comenzó a regir un nuevo sistema de Admisión Escolar, proceso en el que muchos padres apostaron todas sus esperanzas para asegurar un cupo para sus hijos en el establecimiento educacional que más se adecuaba a sus necesidades.

Plan que, al parecer, no resultó como se esperaba, con padres que aún siguen con la incertidumbre del futuro educativo de sus hijos. En la edición del martes de La Tribuna, se informaba que el total de los estudiantes de la provincia de Biobío, todavía existen más de 300 que se encuentran sin matrícula –lamentable- escenario que, además, tiene en una situación de molestia a apoderados que no lograron cupo mediante este sistema, luego de no lograr ubicar a sus hijos o representados en algunas de las opciones de preferencia.

Francisca Ortiz, vive en Los Ángeles, y es una de las tantas apoderadas que se encuentra en esta situación, y a esta altura no tuvo otra opción que desistir de matricular a su hijo en un colegio e inscribirlo en un jardín infantil para no dejarlo con la más importante herencia que uno le puede dejar a sus hijos: la educación.

La mujer relató a La Tribuna que postuló a cinco colegios subvencionados particulares de Los Ángeles, lo que hizo en las dos instancias que se da en el sistema de admisión, sin tener resultado positivo.

“Fue un gran trámite, mi hijo entraba a pre kinder este año, lo postulé como se debía a todos los colegios, no quedó en ninguno, por lo que me dirigí personalmente a cada uno de los establecimientos educacionales, y ahí quedó en lista de espera”, manifestó.

A ello agregó que “después de la segunda vez que había que postular, también lo hice en los mismos establecimientos y no quedó en ninguno, y finalmente me lo asignaron en otro colegio que no estaba dentro de mis opciones, no era mi idea matricularlo ahí,  porque uno como papá ‘se supone’ que puede y debe elegir el proyecto educativo que más le acomode a su hijo, en el colegio que uno desea que estudie”.

Luego de eso, en uno de los establecimientos educacionales en lo que quedó en lista de espera, debió participar de una tómbola para ver si lograba un cupo para su hijo. “Como mi hijo quedó en lista de espera en el colegio San Rafael, se iba a tómbola, ese día llegué como a las 8:30, esperé como dos horas y dijeron que los de prekínder estaban todos ocupados con hijos de funcionarios y hermanos de los niños que ya estaban matriculados en el establecimiento. Al final siempre termina siendo suerte, y si no la tengo no puedo educar a mi hijo”.

 

EL NUEVO SISTEMA

Al respecto de este nuevo sistema de admisión, la molesta madre, recalcó que finalmente no se le dio ninguna solución, en primera instancia debía dar tiempo a que la lista de espera corriera o matricularlo en lo que hubiese. “Supuestamente el nuevo sistema de admisión era que los padres elegían el proyecto educativo que más fuera de su conveniencia para su hijo. Nunca resultó ser así, porque no postule solamente a un colegio, a varios, y nada”, precisó Francisca.

Del mismo modo, añadió que durante estos días ha vuelto a ir a los establecimientos para ver si la lista de espera corre, pero –lamentablemente- no ha pasado nada. Asimismo, este miércoles estuvo en la oficina del Departamento Provincial de Educación para solicitar alguna respuesta o solución, “sólo nos mostraron los colegios que tenían cupos, al final no son los que queremos, están lejos donde vivimos, la gran mayoría de ellos son establecimientos en sectores rurales, y finalmente no nos interesa el proyecto educativo de éstos”.

Recalcando que “cumplí con las fechas, postulé las dos veces, y no obtuve matrícula en ninguno de los colegios, lo que se suponía que con el nuevo sistema habría una mayor oportunidad de acceso para nuestros hijos. La nueva admisión para ingresar a los establecimientos no resultó, no es fiable para los papás y es algo de suerte, sigue siendo eso, queda lo que queda, y los demás tienen que arreglárselas dónde llevarlos”.

AGOTADOR PROCESO

Engorroso, desgastante, desilusionante, son algunos de los términos que utilizó Francisca para describir este proceso. “Hay que hacer un tremendo trámite, ha sido engorroso y cansador tanto para mí, mi hijo y su papá, porque estuvimos mucho tiempo buscando, íbamos a los colegios personalmente, en todos nos respondían que estábamos en lista de espera, los niños ya entraron hace una semana y recién mañana va a ir a un jardín que obviamente tampoco era lo que yo prefería. Es lo que queda al final, no lo que uno prefiere o lo que desea para sus hijos”, precisó.

También, la apoderada calificó como apática la recepción o trato por parte de los establecimientos y a las personas a quienes ella recurrió. “Siento que han sido súper apáticos con uno, porque dicen ‘ahí viene la mamita que viene a joder de nuevo’, porque la verdad es que yo fui muchas veces al mismo colegio a ver si la lista avanzaba, anotar a mi hijo en distintos colegios para que quedara en lista de espera, y al final unos siente que es como andar peleando un cupo para tu hijo”.

Finalmente, manifestó que “uno se siente con rabia, impotencia, de manos atadas, porque ya no puede hacer nada, no está en manos de uno al final elegir el establecimiento en el que quiera que su hijo estudie. La situación es denigrante, andar establecimiento por establecimiento pidiendo algún cupo anotándose en lista de espera”, puntualizó.

Especial Coronavirus

  • Compartir:

opinión

lo más leído

logo-ediciones-anterioes