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Crónica

La positiva reacción ante la Ley de etiquetados en la provincia de Biobío

A dos años de su implementación las autoridades dieron opiniones y cifras tras la puesta en marcha en la zona.


 Por La Tribuna

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Disminuir los índices de obesidad e incentivar la vida saludable, ha sido un desafío por años para el país, implementándose una serie de medidas, tanto a nivel de salud como educación para lograr combatir este diagnóstico, considerado como el principal problema de salud pública nacional, donde más del 60% de la población presentaba sobrepeso.

Creyendo que el comprar productos que dijeran “light”, “zero” o “cero calorías”, era suficiente para llevar una “vida sana”, bajar de peso y no engordar, lamentablemente, igual pasaron a ser parte del alto índice de personas con sobrepeso a nivel nacional.

Esto por haber dejado de lado lo más importante: leer el etiquetado nutricional de cada alimento. Si bien esta información estaba presente en algunos envases, muchos de ellos venían en otro idioma o con una letra tan pequeña que era casi ilegible.

Además, tampoco había un mayor conocimiento de cuál era la cantidad recomendada de cada nutriente, por lo que finalmente se terminaba considerando que mientras menos calorías tuviese un producto, menos engordaba.

A lo que se sumaba, una publicidad que incitaba, sobre todo a los más pequeños a preferir ciertos productos con una llamativa caricatura, el chocolate con un juguete sorpresa o el que venía de regalo con cierta comida. Y la falta de restricciones en la venta de alimentos poco saludables en los colegios.

Evidencia, que junto a las altas cifras de sobrepeso, demostraron la necesidad de establecer medidas preventivas, cambiando el entorno en que el individuo se desarrolla para ayudarle a tener un estilo de vida más saludable.

Desde hace dos años, se implementó la Ley de Etiquetados, destacándose por la aparición  de estos sellos negros octagonales en los envases, con lo que nos dimos cuenta que en vez de llevar una dieta saludable, se estaba comiendo alimentos altos en sodio, azúcares, calorías o grasas saturadas, que no ayudaban en lo absoluto a la salud de las personas.

Del mismo modo, este sistema regulatorio prohibió la venta, promoción y entrega gratuita de aquellos alimentos no saludables, al interior de los establecimientos educacionales de prebásica, básica y media.

Así como también las publicidades con caricaturas o promociones de alimentos que superaran los límites establecidos por el Minsal.

 

PRINCIPALES RESULTADOS

El 27 de junio se cumplieron dos años desde la implementación de esta Ley, y con ello se marcó un nuevo hito en la iniciativa, comenzando con una segunda etapa que viene mucho más exigente.

Según los resultados de la encuesta "Nueva Ley de Etiquetado de Alimentos" realizada por Demoscópica y la Universidad de Chile, por encargo del Minsal, el 67,8% de las personas consultadas dice ser influida por el sello en los alimentos ya que eligen los que tengan la menor cantidad.

Del mismo modo, con relación a la percepción que tienen las personas el ver el producto con estos sellos, el 47,3% piensa que estos son saludables, en contraste al 25,7% de personas que al ver productos con sellos piensa que debería dejar de comerlos.

Al respecto, el seremi de Salud en Biobío, Erick Jiménez, expresó que desde que se implementó esta Ley de Etiquetado de Alimentos, ha sido bien recibida por la comunidad, con un cambio en los hábitos al momento de elegir un alimento.

“Se han realizado diversas encuestas sobre cómo estamos eligiendo nosotros actualmente los productos, y generalmente ya más de un 90% de las personas encuestadas, han señalado que ellos prefieren comparar, ver un producto que este con menos baja de estos nutrientes que perjudican nuestra salud, y así tomar una mejor elección”.

 

FIZCALIZACIONES Y SUMARIOS EN BIOBÍO

Durante el primer año de vigilancia de la Ley, en la región del Biobío se realizó un total de 219 fiscalizaciones, distribuidas en 109 en supermercados y 110 en kioscos escolares. 

Proceso en el cual la provincia de Biobío, estuvo en segundo lugar, con un total de 71 fiscalizaciones. De las cuales 18 dieron origen a sumarios sanitarios, 5 en supermercados y 13 en kioscos escolares.

En tanto, durante el 2017, en la región se realizó un total de 308 inspecciones, 155 radicadas en supermercados y 153 en quioscos escolares, las que dieron origen a 52 sumarios, 39 radicados en supermercados y 19 en kioscos escolares.

Con 40 fiscalizaciones en la provincia, y solo 1 sumario en kioscos escolares.

Finalmente, a la fecha del 2018, se registran 109 fiscalizaciones totales, 66 en supermercados y 43 en quioscos escolares; las que han dado origen a 6 sumarios sanitarios, 3 en supermercados y 3 en quioscos escolares.

Y a nivel provincial, se han efectuado un total de 36 fiscalizaciones, 19 a kioscos y 17 a supermercados, cursándose un sumario sanitario referente a esta ley, a un supermercado.

En esta línea, el seremi de salud en Biobío, explicó que “a nivel de la zona ya hemos realizado 36 inspecciones, las que se basan en dos ámbitos, generalmente nosotros vamos a los supermercados y kioscos que son de mayor impacto sanitario para nosotros”.

 

LA SEGUNDA ETAPA

El 27 de junio de este año, se marcó un hito en la Ley de Alimentación 20.606, con la entrada en vigencia de la segunda etapa de esta normativa, que establece nuevos límites de nutrientes.

Si bien es común ver los productos con  sellos de “alto en” grasas saturadas, azúcares, calorías, sodio, se estima que con las nuevas exigencias, el 80% de éstos alimentos procesados llevarían el marcador negro octagonal.

En esta línea, encargada regional (s) unidad seguridad alimentaria seremi de salud Biobío, Claudia Friz, detalló que “comienza la segunda etapa de la Ley 20.606, en donde se restringe aún más a los industriales, con respecto a la información de los nutrientes críticos, que tengan incorporados en sus alimentos, tanto líquidos como sólidos”.

A ello, agregó que además esto se hace restringida tanto para información que debieren los alimentos, como para la publicidad que hoy se incorpora a la televisión y los cines, y otros medios audiovisuales, “entonces restringe la publicidad de estos tipos de alimentos que sean ‘Alto En’… desde las 6 de la mañana, hasta las 22 horas”.

Finalmente, Claudia Friz detalló que “también se restringe o se exige a la industria alimentaria que debe incorporar mensajes de estilo de vida saludable para estos alimentos que sean ‘Alto En”. Lo que se traduce en que ahora se obliga el etiquetado de “alto en calorías” en productos que tengan 300 kcal por cada 100 gramos, mientras que antes sólo se exigía etiquetar productos que tuvieran igual o más de 350 kcal para 100 gramos.

Dichos umbrales también bajan para etiquetar productos “altos en sodio”, pasando de la obligación de ubicar sellos de advertencia en productos con 800 mg por cada 100 gramos de sodio a ubicar ahora a todos los productos con 500 mg por cada 100 gramos de sodio.

Lo mismo que rige para azúcares totales, que obliga a productos con 15 gramos por cada 100 gramos a ser etiquetado, cuando antes sólo se obligaba para productos que tenían 22,5 gramos por cada 100 gramos, y a productos altos en grasas saturadas, que antes obligaba a etiquetarse a productos con 6 gramos de grasas saturadas cada 100 gramos, mientras que ahora se etiquetarán los que tengan 5 gramos de grasas saturadas cada 100 gramos.

Asimismo, para alimentos líquidos se reducen los límites de contenido de energía de 100 kcal a  80 kcal por cada 100 ml; de 6 g a 5 g por cada 100 ml de azúcares totales, mientras que se mantienen los límites de sodio, correspondientes a 100 mg cada 100 ml, y los de grasas saturadas, correspondientes a 3 g cada 100 ml.

OTRAS DISPOSICIONES REGLAMENTARIAS PARA 2018

Desde el 28 de mayo de 2018 se prohíbe toda publicidad de alimentos “altos en” en horario diurno, durante todo el día (06.00 a 22.00 horas) en TV y cine, aunque dicha publicidad no sea dirigida a menores de 14 años.

Se establece prohibición de la publicidad de sucedáneos de la leche materna o fórmulas de inicio hasta los 12 meses de edad.

Desde el 11 de junio de 2018 se regula que toda publicidad de alimentos, en todos los medios de comunicación masiva, “altos en” deberá contener un mensaje que promueva hábitos de vida saludables “Prefiera alimentos con menos sellos de advertencia”.

LAS MULTAS

Las sanciones a las que se exponen las empresas si infringen la Ley de Etiquetado van con multadas desde 0,1 a 1.000 UTM, clausura de establecimientos, cancelación de la autorización de funcionamiento, paralización de obras o faenas, suspensión de la distribución y uso de los productos o con el retiro, de los mismos, cuando proceda.

La sanción aplicable depende de la evaluación que realice la autoridad sanitaria.

 

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