jueves 14 de noviembre, 2019

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Crónica

Recién ordenado sacerdote oriundo de Quilleco celebró su primera misa

Álvaro Martínez Leal de 28 años estudió siete años en el Seminario Metropolitano de Concepción, recibiendo la investidura religiosa el pasado viernes en ceremonia realizada en la Catedral de Los Ángeles.


 Por JUAN PABLO VERGARA

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Una especial ceremonia se vivió este viernes 8 de junio en la Catedral de Los Ángeles. Ese día se llevó a cabo la ordenación sacerdotal de Álvaro Martínez Leal, de 28 años, oriundo de Quilleco, quien luego de siete años de preparación en el Seminario Metropolitano de Concepción, fue ordenado sacerdote.

“Es el gran día que uno espera, yo inicié mi proceso de discernimiento cuando estaba en octavo básico, hace 15 años atrás aproximadamente, entonces es un tiempo que cuando uno comienza a verlo, a discernirlo, ya de alguna manera se proyecta”, comentó el recién ordenado párroco.

Una alegría que pudo compartir con toda la gente que lo vio crecer, como él mismo destacó, al dirigir este domingo la habitual misa dominical en la parroquia de su natal Quilleco.

“Es fruto también de la perseverancia de la oración y el cariño de la gente”, subrayó el joven religioso.

Álvaro repasó lo que fue su proceso formativo, contando fueron intensos siete de años de estudio desde que ingresó al seminario el 2010. “En los últimos años se reciben los ministerios menores, como se llaman. Estos son la admisión a la orden sagrada, es decir, la Iglesia me reconoce como seminarista, como alguien que está estudiando para ser sacerdote, luego viene el lectorado y el acolitado, y al haber egresado recibí después, en agosto del año pasado, el diaconado”, describió.

PRIMERA MISA

Aclaró que como diácono la persona sólo puede celebrar la palabra, “lleva la comunión, pero uno no celebra misa, sólo ahora como sacerdote puedo presidir la eucaristía”, precisó.

Y su primera misa la dirigió en la parroquia de la Sagrada Familia, donde dijo que se encuentra haciendo su apostolado y pasará a ser vicario. “Fue muy emocionante, primero, porque es el día que uno esperó. No es sólo la ordenación, sino que celebrar la primera misa y después hacer lo mismo en tu comunidad de origen como es Quilleco”, manifestó.

“Ya ves tú como estamos como Iglesia, bien vilipendiados, con aguas bien agitadas, pero así el señor nos quiere llamar”, reflexionó Álvaro Martínez.

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