sábado 24 de agosto, 2019

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Mejorar el nivel de inglés en Chile: ¿De quién es la responsabilidad?

En Chile se dedican 980 horas a la enseñanza del inglés durante 12 años de escolaridad y cerca del 75% de las carreras de pregrado tiene, al menos, 2 cursos de inglés. Pese a ello, entre el 3% y 5% de los chilenos maneja este idioma. Grandes esfuerzos, pero el desafío no termina


 Por PRENSA LA TRIBUNA

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Cuando un país es considerado un destino turístico y la exportación constituye su principal fuente de ingreso, el inglés deja de ser una necesidad y se convierte en una obligación. Cursos, postítulos, o magíster, son las herramientas que las instituciones de Educación Superior deben desarrollar para mejorar el nivel de inglés de profesores del idioma y de profesionales de todas las áreas. Así de enfático es el profesor de inglés y Magíster en Educación Superior, Jorge Cuevas Aburto, quien se desempeña como coordinador de inglés de las instituciones de educación superior de Santo Tomás Los Ángeles y además es evaluador del componente oral de los exámenes Cambridge.

Reconoce que el idioma inglés ha sido una preocupación para el Estado de Chile, generándose iniciativas que van desde el ámbito de la educación obligatoria hasta el desarrollo profesional permanente (Corfo – Sence). Lamentablemente, dice, esos esfuerzos no han dado los frutos esperados. “Sólo entre el 3% y 5% de los chilenos maneja este idioma, lo que posiciona a Chile en el puesto 45 de 80 en el Índice de Dominio de Inglés, muy por debajo de Argentina. Ello, pese a contar con 980 horas dedicadas a la enseñanza del inglés durante 12 años de escolaridad y que cerca del 75% de las carreras de pregrado tiene, al menos, 2 cursos de inglés”, señala.

El docente, quien ha trabajado en el área de investigación en el aula, indica que sólo el 37% de profesores de inglés alcanza el nivel B2 -que gráficamente corresponde al 4° nivel de un total de 6-  y sólo el 50% tienen el título de profesor de inglés. “Quizás por ello sólo el 18% de los estudiantes alcanza el nivel A2 (2° nivel)”, indica. De ahí que es un desafío para la educación superior preparar profesionales globalmente competentes, “y no sólo profesores de inglés, sino que profesionales de todas las áreas”.

Junto a la discusión que por décadas se ha dado en nuestro país sobre la calidad de los profesores de inglés, el académico recuerda las innumerables investigaciones que se han desarrollado y que -a su juicio- prueban siempre lo mismo: por una parte, profesores de inglés que enseñan estructuras gramaticales y vocabulario y no promueven las interacciones en clases; y por otra, la brecha entre colegios privados-subvencionados y públicos en el nivel de certificación lingüísticas y pedagógicas de los docentes.

Dice que es tiempo de “ponerle el cascabel al gato” y profundizar el debate, dirigiéndolo hacia la formación inicial que están entregando las universidades, porque la calidad docente se mide -dice- no sólo en los aspectos técnicos, lingüísticos y pedagógicos, sino también en las llamadas competencias del siglo 21. “Los profesores de inglés debemos terminar con posturas fosilizadas y cómodas que le echan la culpa a factores externos y qué mejor que empezar por casa”.

EN QUÉ NIVEL ESTAMOS

Mientras más del 80% de los estudiantes de Educación Media de la Provincia del Biobío no logra demostrar ser competente en el nivel mínimo de inglés, una investigación realizada a 20 colegios de la Provincia demostró que de los 90 minutos de clases, 52 minutos es el tiempo efectivo de instrucción, 9.31 minutos es el promedio de exposición a la lengua inglesa y que el promedio de interacción en inglés es de 3,51 minutos. Para el académico, estos resultados son la clara muestra de la ineficiencia en la utilización del tiempo de instrucción y la necesidad de una actualización constante y acompañamiento permanente.

PANORAMA ALENTADOR: HAY HERRAMIENTAS PARA MEJORAR

Pese al diagnóstico inicial, Jorge Cuevas dice que el futuro no se ve tan oscuro. Existen numerosas acciones que fomentan la formación inicial y continua de los profesores, como el Postítulo en Inglés para profesores de prebásica y básica de la Universidad Santo Tomás Los Ángeles, la creación de BIO BIO English Connections, red de profesores de inglés creada por la necesidad de contribuir con el desarrollo profesional; entre otras iniciativas locales.

A juicio del académico, es preciso entregar opciones de perfeccionamiento. “Mientras más joven se comienza a aprender un idioma, mejor. Por ello necesitamos que los niños sean expuestos a la lengua el mayor tiempo posible, pero también necesitamos que quien lo haga tenga las competencias lingüísticas, didácticas y metodológicas que lo empoderen y le den la suficiente confianza para desempeñarse eficiente y eficazmente en la enseñanza de este idioma”, indica.

La contribución de las instituciones de educación superior es clave, sobre todo en materia de cursos, postítulos y magíster que ofrezcan “porque, dicho sea de paso, una de las dificultades de nuestra ciudad, es que la oferta no es muy atractiva y la posibilidad de continuar con el perfeccionamiento profesional está limitada a asumir otros gastos de movilización y tiempo viajando, por ejemplo, a Concepción”, señala.


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