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Crónica

Comerciantes angelinos están impactados: no hay interés por las cábalas

Las típicas doce uvas, las lentejas sin sal o la vuelta a la manzana con la maleta, pareciera que ya no conquistan a los angelinos que ven partir un año más.


 Por La Tribuna

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Quedan sólo horas para despedir el año y recibir al 2017, sin embargo, locatarios angelinos encuentran insólito el bajo “espíritu de celebración” que han percibido en los ciudadanos estos últimos días frente a la previa del Año Nuevo.

Pareciera que atrás se están quedando las cábalas que año tras año se realizaban para recibir una nueva época próspera y abundante. La vuelta a la manzana con la maleta, las lentejas sin sal o las doce uvas por cada mes, ya no marcan tendencia en los angelinos que esperan finalice el 2016.

Hasta la famosa prenda interior amarilla, que promete energía y vitalidad, se ha visto desplazada y ya no es adquirida con el mismo entusiasmo que años previos.

La baja en este artículo tiene sorprendida a Ivonne Quijada, quien vende lencería desde hace 16 años en el Persa angelino, indicando que “el calzón amarillo se empezó a vender para la pascua. Pero comparado con años anteriores, han estado muy bajas las ventas, se ha notado demasiado, ha sido uno de los años más malos”.

Por otro lado, sin dejar de resaltar la disminución en los compradores, destaca el atrevimiento de los varones por la prenda amarilla, “antes sólo compraban las damas, por lo que no traíamos ropa interior amarilla para varón, pero podría decir que ha aumentado la compra de ellos éste año” expresó.

Junto con esto, reconoció que la mujer angelina suele estar más “moderna” en la compra del elemento, puntualizando que las más mayores se la juegan con lencería amarilla “atrevida”, frente a las más jóvenes que, por lo general, se pensaría optan por prendas más joviales.

 

¿QUÉ PASA ANGELINOS?

Debido a la impresión negativa que existe en los locatarios, por el bajo interés de comprar artículos para realizar cábalas este Año Nuevo, se consultó a los transeúntes que visitaban el comercio para salir de la duda.

Frente a esto, Ana Moreira comentó que “todo está en la predisposición que uno tenga, en la fe que le pones a las cosas. Yo lo único que deseo es que Dios me de salud, nada más”.

Por otro lado, Carmen Martel, agregó que “las lentejas, las doce uvas y el anillo dentro de la champaña, eran cábalas que realizaba, pero ya no lo hago como antes. Yo pienso que las energías dan vuelta en el universo y es de ellas que hay que tomarse para estar y pasarlo bien”.

Pocas fueron las personas que reconocieron realizar cábalas, a pesar de conocer varias, sin embargo, se demostró un sentimiento colectivo de que la mejor de ellas es estar con la familia, ya que así, se da el primer paso al nuevo año con amor y buena compañía.

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