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Crónica

Servicio de Salud deberá pagar millonaria indemnización a familia por negligencia

Tras un fallido traslado en furgón, el paciente murió, por lo que la justicia falló en primera instancia a favor de la familia y ordenó un pago de 50 millones de pesos.


 Por La Tribuna

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Pía Salcedo Garcés

piasalcedo@latribuna.cl

Más de 50 millones de pesos deberá pagar el Servicio de Salud de Bío Bío por una negligencia médica ocurrida en el Hospital de Mulchén durante el año 2011.

El abogado especialista en juicios de responsabilidad civil Mario Hidalgo Acuña explicó que “se trata de un caso que afectó a una familia modesta que, debido a la falta en la que incurrió el Servicio de Salud Bío Bío -producto de una atención deficiente- no se le realizaron los exámenes cuando se dio la orden. A esto se suma que trasladaron al paciente  en condiciones deficientes a otra comuna”.

El legista, quien llevó adelante esta causa que permitió que hace unos días se diera el fallo en primera instancia a favor de la familia, añadió que “José Cid Ramírez murió mientras era trasladado en un furgón al hospital de Santa Bárbara, para la toma de una radiografía. Estos hechos fueron denunciados unas semanas antes del fatal desenlace por dos concejales de la comuna de Mulchén, quienes evidenciaron que el equipo de rayos X del Servicio de Salud estaba con desperfectos, lo cual obligaba a hacerse el procedimiento en la vecina localidad de Santa Bárbara”.    

De la misma manera, contó que los exámenes de tórax no se tomaron el mismo día 16 de septiembre. “Es más, no hicieron uso de un convenio entre el hospital y la ACHS para tomar la radiografía, sino que el doctor a cargo no lo derivó y sólo lo envió a su casa”.

El profesional añadió que “al paciente le argumentaron que, debido a ser Fiestas Patrias, había dejarle la cama a los heridos por las festividades, antes que a él, lo cual es inconcebible. Unos días después concurrió nuevamente el señor José Cid para ser atendido, y fue en ese momento, en que lo trasladaron en un furgón -sin equipamiento- hasta el hospital de Santa Bárbara, trayecto en el cual falleció”.

Lo grave, según el abogado, es que Cid presentaba serios síntomas de estar en mal estado de salud. “Se dispuso su traslado sin que el médico de turno el 20 de septiembre lo autorizara, mismo doctor que le había dado el cupo para los exámenes. A todo este escenario se agregó que el traslado de los pacientes estaba siendo coordinado por una enfermera, a la cual se le advirtió por parte de un funcionario que el paciente no estaba en las condiciones de salud para hacer ese viaje, sin embargo, la enfermera igual dio la orden”.

Hidalgo aseguró que la muerte del paciente pudo se evitada. “El fallecimiento de José se pudo impedir, ya que hay una cadena de errores. El paciente jamás debió subirse a ese furgón, ya que, por último, debió haber sido trasladado al hospital base de Los Ángeles en una ambulancia, lo que tampoco ocurrió. Estos hechos motivaron la demanda, la que ante el Primer Juzgado de Letras de Los Ángeles, el juez Jorge Carrasco la acogió y, en consecuencia, condenó al Servicio de Salud a apagar a Teresa Cid la suma de 30 millones por el daño moral que ella padeció debido a la muerte de su padre, y a Edgardo y Jéssica, nietos de la víctima, la suma de 10 millones de pesos a cada uno”, aseguró.

LA FAMILIA

Según Teresa Cid, hija de José Cid Ramírez, el paciente tenía problemas respiratorios que lo llevaban a consultar varias  veces al hospital de Mulchén. “Mi papá tenía varias enfermedades, por ello yo lo cuidaba muchísimo y cuando le correspondían sus exámenes, íbamos tempranito. El hecho que en septiembre de 2011 se le ordenara su trasladó en un furgón, para llevarlo a Santa Bárbara a tomarse un examen fue denigrante y, peor aún, murió”, narró la afectada.

Uno de los hechos que motivó a seguir por la vía judicial fue que el sumario realizado al interior del Hospital de Mulchén quedó sin medidas disciplinarias. “Debido a los incidentes, ordenaron un sumario, y éste arrojó que la enfermera que ordenó que mi padre se fuera en un furgón actuó negligentemente, situación por la cual ella sufrió una medida disciplinaria, y que fue aplicada, pero la profesional solicitó un recurso de reposición y al final todo quedó en nada”.

Teresa Cid aseguró que el paramédico que conducía del furgón que trasladaba a su padre fue el único que puso la voz de alerta sobre su delicado estado de salud, pero fue desestimado por los profesionales a cargo del procedimiento de traslado. ”Cuando estábamos velando a mi papá, llegó el director del hospital a darnos las condolencias, entre comillas, porque lo único que hizo al entrar a la sala fue echarle la culpa al paramédico. Dijo que el único culpable de todo era este profesional, siendo que él fue el único que se preocupó verdaderamente por el estado de salud de mi padre. Tengo entendido que en 3 ocasiones intentaron subirlo al furgón y, como estaba tan delicado, mi viejito no podía caminar, entonces, eso fue la gota que rebasó el vaso y nos dimos cuenta que estábamos tratando con unos mentirosos”, concluyó Cid.

A consecuencia de lo anterior se ejerció una demanda por indemnización de perjuicios presentada por la familia en contra del Servicio de Salud Bío Bío en el Primer Juzgado de Letras de Los Ángeles, a mediados de 2011.

Hace uno días, después de meses de litigio, el tribunal falló y condenó al Servicio de Salud de Bío Bío a cancelar a título de indemnización por el sufrimiento y la pérdida.

SERVICIO DE SALUD

Consultado el Departamento de Asesoría Jurídica del Servicio de Salud Bío Bío, informó que apelará al falló en vista a los antecedentes del proceso que fundamentan esta decisión.

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