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Crónica

La milagrosa recuperación de joven atacada con un hacha por su primo

Joselyn Soto superó todos los pronósticos que indicaban que, si no moría, quedaría en estado vegetal. Actualmente se encuentra terminando su carrera de educación diferencial.


 Por La Tribuna

antesdepues

Por: Alejandra Sánchez Ocampo.

Prensa@latribuna.cl

 

 

Joselyn Soto Figueroa es una joven de 23 años que sólo piensa en salir adelante y seguir cumpliendo sus sueños como toda adolescente, tras ser atacada con un hacha por su primo en 2012.

A dos años de este horroroso suceso, necesita realizarse una operación cuyo valor supera los $8 millones de pesos, no contando con los recursos para costearla. Agotando todos los medios posibles por ayuda, realizó un llamado al conocido empresario chileno Leonardo Farkas.

 

LOS HECHOS

Joselyn fue atacada por su primo durante la madrugada del 24 de febrero de 2012, mientras se encontraba durmiendo en su pieza. El agresor le pegó con un hacha en el lado derecho de su cabeza y, además, le propinó diversos cortes en el rostro con un cuchillo cartonero. El hombre, luego de haber cometido el acto, fue atropellado por un camión, tras arrancar de la Policía de Investigaciones, muriendo más tarde.

 

5:00 AM DEL 24 DE FEBRERO DE 2012

De lo acontecido esa madrugada, Joselyn sólo recuerda que se fue a acostar y luego despertó en el hospital sin saber lo que pasaba. “Mi primo llegó a dormir a nuestra casa esa noche porque decía que estaba enfermo de un riñón, y le quedaba más cerca del consultorio, para ir al otro día. Esa noche, el traía una mochila, pero nunca imaginamos que adentro llevaba un hacha y cosas cortantes”.

Agregó que ella se había ido a dormir, despidiéndose de su primo con un abrazo, y él se quedó viendo el festival, “le serví comida, lo abrace porque estaba feliz que hubiese venido a mi casa a visitarme. Nos llevábamos súper bien, los domingos íbamos a su casa en el campo, salíamos a buscar fruta, hacíamos humitas”, recordó.

“Como a las cinco de la mañana, dicen que me atacó, pero yo no recuerdo nada, ni siquiera sabía que había sido él”.

Por su parte, la madre de la joven, Rosa Figueroa, relató a La Tribuna lo vivido aquella madrugada, situación que hasta hoy no se ha podido explicar. “Es algo muy extraño lo que pasó. Este niño es mi sobrino, era bien apegado a nosotros. Cuando vino a pedir alojamiento, no se lo podía negar, era mi sobrino y jamás uno va a pensar en la maldad. Con Joselyn eran casi hermanos. Yo lo saludé contenta porque hace mucho tiempo que no lo veía. Esa noche estábamos viendo el festival. Como a las 12:30 le dije que se fuera a acostar”.

Según se indica, esa madrugada el sujeto se levantó al baño por su problema a los riñones, por lo que Rosa fue a ver lo que le pasaba. Él le dijo que estaba bien. A eso de las 5 de la madrugada, ella sintió a su perra ladrar y unos gemidos, por lo que nuevamente se levantó. Ahí empezó el episodio más horroroso de su vida. “Me dieron las cinco de la mañana sin poder dormir, cuando de repente siento que mi perra gemía y se quejaba, pensé que podía ser mi vecina, en eso me doy cuenta que eran más fuerte los quejidos, y me levanto, prendo la luz y siento la puerta de la casa. Voy inmediatamente a la puerta y este niño estaba parado ahí, le pregunto qué le pasa y para dónde va a esta hora, que es muy peligroso, que le podía pasar algo. Tenía una expresión muy rara en sus ojos, y llegó salió igual”.

Agregó que “en eso sentí como una corazonada y dije la Joselyn, voy a la pieza de ella y la imagen era impactante, su cabeza cortada con un hacha, tajos en la cara y todo lleno de sangre. Me volví loca”.

Ante el panorama, la madre empezó a gritar y pedir ayuda. Su marido rápidamente sacó el auto y entre los vecinos la tomaron para llevarla al hospital.

“Lo único que queríamos era salvar a mi hija. Llegamos al hospital y pasamos inmediatamente. Ella estaba en coma,  alcanzamos a llegar o si no se moría, e inmediatamente pasaron a operarla. Pasaban horas y horas, tuvieron que armarle su cabeza y su cara de nuevo”.

Coincidentemente, el primo de la joven llegó al mismo lugar agonizando después del atropello.

Donde trataban de reconstituir el rostro de Joselyn, su agresor dejaba de existir.

 

El ANTES Y DESPUÉS

Joselyn era una niña muy activa, trabajaba como administradora en un servicentro y cursaba su primer año de educación diferencial. Además, los fines de semana jugaba básquetbol, deporte con el que ganó varias medallas.

Luego del ataque hacia ella, estuvo aproximadamente dos meses internada en el hospital. El diagnóstico de los médicos no era positivo, la joven quedaría en estado vegetal o moriría, pero milagrosamente ella recuperó la conciencia.

En ese momento ella sólo sabía que había sido atacada, el cómo y quién lo desconocía. “Al despertar quería saber todo, pero no podía hablar, me salía sólo un murmullo, quise escribir y tampoco pude, después del mes escribí”, recordó la joven.

Cuando Joselyn despertó en el hospital, el médico que la atendió dijo que era un milagro de Dios. A ella la habían desahuciado prácticamente, pero sus padres nunca perdieron la esperanza y ocurrió el milagro: la joven había despertado.

“Los doctores siempre nos dicen, cada vez que conversamos con ellos, nos dice que no se explican lo de la Joselyn, porque ella perdió masa encefálica, esta operada de su cabeza, y todo su lado izquierdo no tiene masa encefálica, tiene una placa, y con todo eso podría haber quedado sin memoria. Quedó con su memoria intacta y eso es un milagro.

Muchas veces a la gente le cuesta creer en milagros, pero yo lo viví”, contó Rosa Figueroa.

 

LAS GANAS DE VIVIR

Joselyn quedó sin daño neurológico, pero con parálisis en todo el lado izquierdo, quedó en silla de ruedas y sin poder hablar.

Sin embargo, a pesar de los daños que le ocasionó el ataque, sigue luchando por salir adelante. “Tuve que volver a nacer y aprender a hacer todo de nuevo. Solamente pienso en seguir luchando. Nadie me va a quitar las ganas de vivir”

A pesar de todo, ella continuó con sus estudios. Ahora está a punto de egresar, dividiéndose en su recuperación, la que se hace en Los Ángeles y en la Teletón de Concepción, y el tiempo para terminar su carrera.

Aunque las ganas de cumplir sus sueños y salir adelante están latentes, ella ha debido pasar por varias operaciones y tratamientos, los que han sido costeados sólo por su padre, con lo que ya se están agotando los medios económicos para poder seguir con la recuperación de la joven. Por tal motivo, ella hizo un llamado a Leonardo Farkas para pedirle ayuda, operar su mano, y poder realizar su práctica profesional.

Joselyn sólo pide ser escuchada. “Quiero que tomen en cuenta mi esfuerzo, porque esto ha sido muy sacrificado. No quiero hacerme rica ni nada, sólo quiero una operación para mi mano, volver a recuperar mi independencia y ser la niña activa que era”.

Tras dos años de lo sucedido, no ha bajado los hombros y con el apoyo incondicional de sus padres sigue adelante con más fuerza, luchando por lograr sus metas.

“Cuando hay un sueño, hay que lograrlo hasta el final, aunque se agoten todos los medios y superar todos los obstáculos que se presenten, sea el que sea”, finalizó la joven.

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