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Crónica

Nicolás Larraín: “La televisión abierta perdió todo tipo de valores”

El rostro de televisión dictó la charla “La vida cambió” en la capital provincial, donde explicó la importancia de la innovación en la actualidad. Además, criticó duramente la forma de hacer televisió


 Por La Tribuna

Nicolas-Larraín

Luis Vargas Baeza

[email protected]

Nicolás Larraín, 49 años, fue conductor del programa Caiga Quien Caiga entre 2002 y 2011. Actualmente está alejado de la televisión abierta y dedica su tiempo entre las charlas motivacionales, su programa “Liberen a Nicolás” de Radio Tiempo y su programa de televisión “Nico Late Show” en VTR.

De paso en Los Ángeles, el ex rostro de Mega dictó la charla motivacional “La vida cambió”, una idea de Corfo para fomentar la innovación y el emprendimiento. Larraín conversó en exclusiva con La Tribuna y habló de todo.

-¿Cómo llegó a promover la innovación?

El año 2013 comencé a hacer talleres en la Región de O`Higgins y compartí con emprendedores y la gente de la CORFO me invitó a presentar el Proyecto y recorrí varias ciudades en todo Chile, y en una visita a Concepción me dijeron que postulara este proyecto en la Región del Bío Bío y en marzo de 2014 nos ganamos el proyecto y ahora estoy acá en Los Ángeles. Al final este proyecto que es mucho más que emprendimiento, es la innovación. La innovación es una palabra muy manoseada.

-¿Cómo la palabra emprendedor?

Claro, pero cuando hablamos de emprendedor sabemos de lo que estamos hablando, en cambio la innovación es la disciplina de hacer las cosas de una manera. Emprender es lanzarse en un proyecto nuevo.

-Con su experiencia de vida, la innovación va en el fondo a decir ¿“como yo me reinvento cuando la cancha está cuesta arriba”?

Si, aunque esa es una definición un tanto publicitaria, la innovación no se usa solamente cuando la cancha está cuesta arriba, también se usa cuando una persona siente que no está contenta con lo que hace. Por ejemplo, una persona puede estar trabajando en un banco ganando plata pero no está contenta con lo que hace. Esto de la innovación se viene contando hace muchos años, lo que nosotros hacemos es que la gente sepa que hay una clave para que le vaya bien, para que esté feliz.

-¿Las otras claves que se dan en estas charlas van por la responsabilidad, estar siempre atento, la forma de cómo funciona la sociedad y las malas prácticas?

Alguien me dijo, mira Nicolás, tú hablas lo mismo que todo el mundo y todos hablamos más o menos lo mismo. Y a mí lo que me pasó por mi experiencia radial y en televisión es que yo aterrice los conceptos y con distinto lenguaje estamos dando el mismo mensaje. Diciendo que se puede, de que hay que darle. Como el caso de la perseverancia, cuando te dicen que no, uno tiene que volver a intentarlo de nuevo o por otro camino. Si no tengo plata, no importa, anda donde tú mama y consigue las lucas y vamos.

-¿Mas que la plata, son las ganas de hacer las cosas?

Claro, lo que pasa es que la plata no la tienes y te vienes abajo y dices no sigo. Entonces cuando uno está convencido de algo dices yo lo voy a conseguir. Por ejemplo, ayer le contaba a un familiar que si alguien quiere ir a la luna tiene que mandarle una carta a la Nasa, pero si la Nasa le dice que tiene que estudiar, tiene que estudiar. Si tiene que bajar de peso para ser astronauta, tiene que bajar de adelgazar. Entonces, –lo que muestra este ejemplo- lo que te aleja de tus sueños es el tiempo en que por ejemplo modificaste un mail o hiciste un llamado.

-En el fondo uno no paga con plata, paga con su tiempo.

Exactamente, tu vienes de vuelta con la charla, te contestas solo (risas…)

-Para aterrizar el ejemplo de la Nasa, ¿Cómo un campesino de la Provincia de Bío Bío puede enfrentar por ejemplo, la sequia?

Estuve hace un tiempo en Chillan, donde los agricultores se habían ido a la cresta con un problema y no sabían qué hacer. Y un agricultor llamó a un grupo de ellos y nació la innovación y se les ocurrió en caso de no hacer nada venderían las semillas. Después comenzaron a vender semillas y se hicieron la media empresa. El campesino de acá, que tiene el problema de la sequia tiene que preguntarse, este es un problema ¿Qué hago?, Y frente al problema, empezar a trabajar en como tirar agua de las napas. Todo esto suena bonito en las charlas y lo único que he aprendido es que en esto de las charlas estas cosas se demoran. Hay que darle y ahí está la importancia de la persistencia, de que lo que te guste no sea algo que llegue a ser tan específico que si llega a ocurrir algo que termine con tu emprendimiento no puedas seguir trabajando en tu nicho, la innovación consiste en no aferrarte a cosas específicas.

-También se les enseña a las personas como descubrir su vocación

Yo en una parte de la charla hablo de eso, pero no soy experto. De hecho, yo creía que recorriendo todo Chile diciendo que anoten lo que les gusta, pero nadie sabe lo que le gusta. La gente no sabe lo que quiere. Este mundo nos tiene tan mareados.

-¿Es por el sistema?

Si, este sistema en que vivimos está no está manejado desde acá, esto es mucho más profundo. Hay hipótesis mucho más catastróficas de que el mundo lo manejan en Nueva York y desde allá nos manejan a todos. No es que no crea en estas teorías, pero sí creo que con estas cosas –la innovación- le podemos ganar a la manipulación.

-La innovación va acompañada de la rapidez. Actualmente en el mundo en todo anda rápido. ¿Esta charla también apunta a que si dejo una idea por mucho tiempo mejor busco otra idea?

Claro, yo trato de que la gente entienda la rapidez, en lo que estamos metidos. Ayer entreviste (en su programa de radio) a un chino, y tienen una cosa cultural, de disciplina y darse el tiempo para conversar y nosotros andamos corriendo. Yo me cuestiono el tema de la rapidez y de hacerlo una manera de vivir, o tenemos rapidez cuando estamos en la carrera, pero cuando paremos, conversemos. Porque hay tanta predica a la rapidez y nos estamos todos matando trabajando 24 horas para enviar el mail antes. Es verdad, pero es porque estamos todos metidos en un sistema donde están las deudas, la casa y el auto. Yo le quiero enseñar a mis hijos que no se endeuden en nada y que hagan lo que quieran y van a tener esa tranquilidad.

LA TELEVISIÓN

-Ud. ha tenido varios cambios en su carrera en la televisión, después de tener un programa bien posicionado como CQC y después comienza en la radio ¿Cómo cambió la televisión en esos años hasta ahora?

Ya no caben programas de nicho, como lo era CQC. La televisión es una industria tan desenfrenada que si el programa no gana en su horario está muerto, y esa es una estupidez muy profunda que los canales no la entienden. Lo he aprendido en estas charlas de innovación que las empresas primero tienen que definir quiénes son sus clientes y los canales creen erróneamente que su cliente es la gente que ve tele y los clientes de los canales son las marcas. Ellos son los que pagan. Yo después de CQC empecé a escapar.

-Pero Ud. escapo al cable y ahí cambian las reglas.

En el cable no está ese frenesí por el rating, son otros costos. En la tele abierta hay que pagar unos costos gigantescos, en cable soy yo, la cámara y no tiene ese requisito técnico tan grande de la televisión abierta. Eso te libera de tener la mina en pelota en cada capítulo para que te dejen. La televisión abierta perdió todo tipo de valores, mostrando sangre y metiéndose en la vida privada de las personas y yo soy antagónico de eso.

-CQC es una franquicia y tenía ediciones en varios países, pero ahora estamos con programas de canto, de baile y de cocina. ¿ Ud. qué opina que en todo el mundo se muestren el mismo tipo de programas al mismo tiempo?

Echa a perder esa televisión masiva en que no se experimenta nada y no se corren riesgos porque se está metido en un círculo del dividendo, la rapidez. Cuando queremos hacer un programa chileno nos dicen que este otro programa funcionó en todo el mundo y nos meten un programa de cocina. Como la televisión se pega tantos guatasos en los que ellos –los canales de televisón- creen que lo valioso es el rating, pero el problema no es que el programa lo miremos nosotros y este bueno, el programa debe tener rating y esa es la medición de calidad para los canales de televisión y ahí está el error. En ese frenesí todos terminan comprando formatos que tengan menos riesgos y nos meten la cocina, el baile, el canto.

-¿Qué le parece la televisión regional?

No la conozco mucho pero están todos en el mismo círculo y hay gente peregrina haciendo el esfuerzo con el micrófono y la camarita. El error de la televisión regional es mirar la televisión de Santiago como modelo.

-¿Cómo se ve de aquí al futuro, en 10 años más?

Me veo haciendo charlas y el Late en VTR, que es lo mismo que la radio pero con un poco más de imagen.

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